Suecia

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Acá en Suecia, el lugar que tiene ese famoso lema que hace de este país nórdico un país socialista a admirar, y cuyo lema es casi un orgullo nacional: de la cuna a la tumba, no sabe cuidar a las parejas de tercera edad. Usualmente no sorprende leer en los periódicos nacionales que alguna pareja tendrá que ser separada por cuestiones de cupo en asilos para ancianos. Uno debería de preguntarse qué es lo que hace la iglesia Luterana ante la intromisión que el estado comete al entrometerse en el campo de los votos nupciales pero con eso de que el estado y la iglesia en estos terrenos in partibus infidelium no hacen oculto su pasión por ambos no es de sorprenderse que el pío sea uno de silencio extremo. No lo digo por un caso que leí hoy o ayer, sino porque el escandalo es uno de esos ejemplos que se lee como si uno leyera los periódicos mexicanos entorno a la corrupción oficial. Se toma por hecho y la lógica se explica así sola.

Y así pues, es en Suecia. Y si habrá de contraer nupcias en Suecia, eso de que hasta la muerte nos separé adquiere tintes de chance. Chance y sí, chance y no, y si no, hasta que el estado nos separe.

Ching-a-ling-.

Texto ambigüo: Un sueco calla o Un tigre sueco.

Uno de esos fenómenos suecos que nunca deja de nutrir el diario devenir de mi existencia en Suecia es la sumisión a la que los suecos de todos los estratos sociales se someten sin respingar mucho.

Todos esperan su turno para respingar y en el mientras tanto el reposo de la frustración encuentra su mejor abono. Aquí todo mundo calla. No es por ende raro que desde la II Guerra Mundial, en Suecia, uno de los iconos más emblemáticos del sueco sea un póster de propaganda que alienta a los suecos a no hablar con los extranjeros. Su uso insinúa tener cautela al hablar con extranjeros. Nótese que el icono es tan popular que se ha visto obligado ejercer Derechos Reservados o darle estatus de Marca Registrada.

Hoy en día, la inculcación adquiere diferentes tintes y los suecos, a pesar de que se autocalifican como tímidos la verdad es que no les gusta hablar mucho con extranjeros. Así que hablar es casi un pecado mortal acá, no es que no hablen, sino que callan más de lo debido. De hecho una de las formas más comunes y practicas que los suecos utilizan los unos con los otros es intimidarse los unos a los otros hasta el silencio, tiga ihjäl es la frase que utilizan para describir este fenómeno. Tiga Ihjäl es un fenómeno cuya función primordial es en hacer callar a las personas hasta la muerte. La gente simplemente deja de hablarte, te hace la vida de cuadritos mediante un trato que incluye entre otros, tratarte como el aire, ignorarte lo más posible, dejar de verte como persona, excluyéndote de sus actividades y hacerte ver con todo lo posible a su disposición, que el que tiene la culpa de todo lo que te pasa a tí es por culpa propia, de hecho, son especialistas en ello. A eso ellos le llaman ser sueco, o como bien reza el dicho castellano, hacerse el sueco.

Pero quizá lo más bizarro de todo esto es la involuntaria reacción que procrea, la sumisión. Y es que los suecos parecen ser sumisos y algunos sí los son, o quizá la gran parte de ellos. Acá es fácil de que te intimiden en el trabajo, en la escuela y hasta en la calle. Respingar rara vez ayuda y existe todo un aparato burocrático que ayuda a las personas que han sido intimidades.

A pesar de que los suecos se consideran muy democráticos en sus procederes, la verdad es que no saben cómo reaccionar ante las críticas que les dan a veces, lo que hace que toda índole de venganzas personales afloren como Diente de León por los campos fértiles del odio. La crítica tiene que tener orden y su lugar amén de tiempo, todo fuera de ello se considera una ofensa.

En lo personal he vivido varias ocasiones en que no he cuidado mi boca y las consecuencias no se han hecho esperar, quizá esto sería cosa menor en una ciudad grande pero como vivo en un pueblo pequeño todo el aparato que he descrito anteriormente lo he sentido en carne propia. Aquí la gente no se tienta el corazón para hacer ejercer la ley del pueblo, a su manera. Se puede comparar a las viejas usanzas de la gente que basa su vida personal en la biblia o el corán. Aquí la única diferencia es que el castigo es invisible y difícil de pormenorizar para que la gente vea con hechos en la mano lo que todo un pueblo le inflige a un ser humano mediante las practicas antes mencionadas. Lo curioso es que en mi adaptación a Suecia, mi integración a Suecia a llevado acabo a someterme a esta practica del silencio, no hablo de más, guardo silencio ante todo y prefiero no ser visto. Me imagino ser el cobarde de la película, el que no se entrometería así los gritos fuesen de auxilio.

Realmente me gustaría que la gente fuere más respingona pero la verdad es que el sueco es sumiso lo que hace que  los que son más fuertes y no le tienen miedo al criticismo porque saben abrir el hocico justo al debido tiempo pues abusan de su poder para infligir la ley del campo. Y eso hace que el sueco le tenga miedo a muchas cosas.




Erick de Arvika, 61 y Sylvester Stallone, de 64

Seamos francos, a los 44 ya debería de estar contemplando un buen lugar en donde despojarme de mis garras terrenales, pero no es así, cada día que pasa veo que el terreno de los cuarenta es como regresar al mundo de los prenatales que ni idea tienen de lo que esta por venir. Y es que a los 44 en este terráqueo que habitamos contrae una serie de emociones encontradas que no deja más que para la depresión. A la misma vez llevo batallando mucho cómo es que un señor, que no Don, de 44 debería de comportarse, o sea, las convenciones sociales que dictan cómo es que un persona mayor como yo supuestamente lo soy, debería de comportarse, cosa que al parecer solo logro hacer todo lo contrario de lo que uno debería de ser en estos altiplanicies de Suecia con bastante éxito. Siempre me parece que mis peores detractores son adolescentes, mis peores críticos de lo que uno no debería de hacer. A qué se debe eso me ha hecho pensar que a lo mejor los adolescentes de los altiplanicies de Suecia son los jóvenes más conservadores del planeta, pero a la misma vez, en un país que desdeña y le hace el feo a parejas que no sean de la misma edad, qué más hay que esperar en el reino de la equidad en el que cualesquier traición a la igualdad es pecado mortal. Me visto como no debería de vestirme y escucho música que no debería de escuchar si es que uno habría de hacerle caso a las voces que inundan el diario acontecer del devenir de uno.

Si mi vida fuere un personaje de los Simpsons este sería mi ideal

No solo tengo problemas con ser adulto, venga, no sé ni cómo es que me tomen en serio una vez que me escuchan balbucear mis pensamientos que de por sí son extranjeros ante la vikingada, amén de que nadie entiende lo que propongo más que yo. Esto es todo un sumidero de los mejores que existen y si fuere atracción turística ya habría asiáticos por aquí, pero no.  También tengo problemas con mi cuerpo. Este verano ha sido una especie de ideales que a juzgar por mi barriga, la mente es un universo aparte de las masas que forman el volumen de existencia. Lo curioso es que mis pobres intentos de ser lo que el universo vecino, o sea mi mente, exige de mí cuerpo igualan a la eterna bronca carnal que Abel y Cain una vez en la historia de la biblia cristiana bien tuvieron en su prime performance.

pero seamos francos, la realidad se apróxima más a este otro

En pocas palabras no sé ser un hombre de 44.

Y es que no hay una especie de diagrama à la IKEA. No hay instrucciones de cómo montar algo que nadie te dice cómo construir. Habrá que hacer todo lo que nadie espera que hagas y si bien sale, pues saldrá.

Honestamente soy un hombre cuyas fuentes de influencias fluyen de los comerciales de la televisión, de lo que leo en la internet, de lo que leí alguna vez en mi vida en libros,  que una persona cuya conducta es producto de la interacción de una larga trayectoria en una comunidad que solo crecen viéndose a sí mismos los unos a los otros, reprochando esto u lo otro, para nada. I am a media made man.  Y por lo tanto, lo que esté en vogue, eso es lo que soy a pesar de que lo que está en vogue no necesariamente está en vogue en mi pueblo.

Ofrezco mi estancia en Suecia para desplayar los conflictos existenciales cuya órbita merodea mi devenir.

Todos deberían sufrir la crisis de los 50

Aquí un hombre de 50 ya es canoso, lo acosan miles de comerciales que insisten en que es hora de prepararse para la jubilación y si uno no procura u ordena todo adecuadamente como deberían de ser las cosas en Suecia, pues lo que aguarda el futuro es un mundo desolador en el cual lo que único que existe es la soledad de la vejez y eso las compañías de aseguranzas lucran como veta de oro sin límite amén de las organizaciones que se dedican a recabar dinero para sus causas como el cáncer. Como por ejemplo, por estos días es imposible dejar de notar el comercial en donde cancerfonden.se de Suecia quiere que todos los cincuentenarios de Suecia se pongan a pensar en la crisis de los 50 dizque porque es un derecho que todos deberían de poder vivir algún día. Bien, no me opongo al derecho e intención de la organización de que todos puedan gozar de esa crisis, pero a los ¿50? Así es Suecia.

Corsettes para hombres, fabricados en Dinamarca

Ahora, si es usted tan amable, estimado lector, conjure imágenes del ayer en que una persona de mi edad era una persona cuya obesidad era más que aceptable. Los gordos, muy a pesar de su gordez, dan señas de que el cuerpo humano puede aguantar todo lo que se le eche encima, sin respingar más allá de que quizá uno pierde la posibilidad de acostarse con una mujer bella, pero ni eso, los medios de nuestra sociedad han hecho posible la fantasía de que no importa que gordo estés, siempre hay una rendija de esperanza de que podrás acostarte con la bealdad del barrio así sea que tu próxima visita al hospital sea para salvarte de la extrema obesidad que uno posee. El futuro que le aguarda a uno diría lo más sensato después de las miles de historias que la pupila retransmite al cerebro dispuesto a aceptar toda clase de muladar en que la vista recae.

Pero no. Agréguele usted al cóctel de imágenes la idea de que los señores con veinte años de por delante de uno, tienen mejor fisioculturismo que uno menor como el mio a pesar de que tengo 20 años menos que ellos.

Uf, y ni qué hacerle o qué hacer más que escribir un post al respecto para despejar la mente un poco o quiza mejor, comprarse uno de estos aparatos para burlar el ojo un poco ….

http://www.aftonbladet.se/kropphalsa/article7487048.ab

No, no estoy hablando de mis vecinos o seres cercanos. Para los que no lo creen, en Suecia sí hay víboras. Uno pensaría que no, ¿cómo es posible que existan en la gélida Suecia? Pues tengan ustedes que en mi estancia en Suecia dos veces me encontrado con víboras. Y justo hoy es la segunda vez. Iba caminado escuchando un libro sobre poemas de Ezra Pound muy tranquilo, lalala cuando de repente caigo en cuenta de algo raro y que para mi débil constitución, que me doy el susto del día. Era una víbora negra que dormía plácidamente hasta que el miedo y la curiosidad de seguro de mi parte  la sacaron del sueño que traía por la digestión que traía encima pues para mí que justo se había chingado un roedor de los de por acá. Tomé unas fotos pero por miedo a que me mordería y me encontraran en la banqueta por la que transitaba todo tieso por el veneno del invertebrado helado no me acercaba mucho, en mis locas fantasías pensaba que era una víbora que se le había escapado a un sueco lelo de por ahí y que era un peligro para todo el rancho, había que notificar a las debidas autoridades pensé. Negra y fea  la vil víbora, no dejaba para más pues y ya hasta me hacía el héroe y me miraba en las portadas principales de todos los periódicos de Suecia, y me entredije, no, mejor tomale una foto y después ve en internet a ver sí no es de por aquí. Y así, le tomé unas fotos y en el camino rogabale a todos los dioses que alguien por ahí no fuera a caer victima de la amenaza escurridiza.  Resultó ser una víbora local del pueblo, para mi suspiro y alivio. He aquí las fotos y un video.

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Aquí en los altiplanicies de Suecia la tarde de este día nos hace a todos regresar a lo normal, lo grisáceo. Aún no hace frío pero hay que cerrar las puertas que lucían abiertas unas semanas atrás y lo único que queda es dejar las ventanas entreabiertas, aún así, siento que mis hombros empiezan a joder ya. Justo esta mañana pensaba en bajarme una píldora con el café, una de esas que anuncian en la televisión para aminorar los dolores del cuerpo. Pero no, solo quedó en un pensamiento, en un posible, por lo regular le tengo miedo a las pastillas y lo que le puedan hacer a mi hígado, esto de quién no tiene el menor reproche de beber cerveza, vino, alcohol, quién lo iba a pensar, aquel de las valium no.

Los aspavientos delos suecos no lucen labios de alegría, sabía que no iba a durar y que pronto dejarían de pensar que soy turista porque suelo hablarle en inglés a mi hija al ir de compras. Aunque confieso que me gusta que me confundan y que intenten responder con el inglés que poseen. Regresa la angustia del acontecer. De lo acontecido, de las culpas que habrá que digerir con el colador del ego, el superego, el id, cobarde como lo es siempre, rehuye. Aquí, en la tierra del control de comportamientos nada se puede hacer sin que haya repercusiones tanto intrínsecas como extrínsecas. Recorro las calles solo para surtirme de víveres, vivir en este pueblo es como vivir el infierno dantesco al séptimo nivel en un día que el mino-tauro tomó un buen descanso -. Y es lo normal, aquí mucha gente vive sola. Recorro las calles, rehuyo las miradas de las hembras porque aquí no se puede mirar a las mujeres de más ni pensar en la belleza que aflora en este pasaje violento al hispano y rehuyo los visajes agrios que portan ellos y ellas y no se hace esperar la coraza que rechaza lo que mis ojos interpretan de la muchedumbre, evito saludar a la gente y me hago el sueco.

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Ya nadie es feliz estos últimos días de Julio en los altiplanicies de Suecia, se acaba el buen clima, se acaban las vacaciones, se acaba la buena disposición de los suecos. Mis memorias me traicionan también. Me hacen sentir el averno que los bebés sin bautizar sufren, ese limbo que lo hace a uno ni de aquí ni de allá. Recorro las calles en una bicicleta que ni me gusta ya y sus llantas le dan vuelta al ayer y me hacen sentir incomodo, aquí el tiempo no te hace olvidar nada y la peccata minuta se hace un universo años luz, un hoyo negro del cual jamás se sabrá su fin más que las convulsiones que uno siente en el aquí, en el hoy, en este momento. No sé cuándo pasé al cambio escatológico pues es así como miro mi vida aquí y al campo fecundo de añorar todavía un más allá de lo escatológico. Quizá comprende a Ezequiel 37:1-10 el tal Carlos. Ya me perdí, no sé quién soy. Me rindo y no me rindo; me rindo para recapacitar.

Conjuro imágenes de un futuro y planeó mis estrategias para poder vivir con ellos y lejos de ellos a la misma vez. Ellos son los habitantes de los altiplanicies de Suecia. La cosa es que no me llevo bien con ellos. Los evito, así como ellos me evitan a mí. Yo poseo una carismática en estos altiplanicies que me hace que todos se alejen de mí; así como yo siento una especie de repugnación hacía ciertos ciudadanos suecos que no son suecos pero que han crecido aquí: reacciono ante los suecos como si tratarán de ser prepotentes pues ellos así lo aparentan. Y comprendo que he pasado a la asimilación completa aunque me duela.

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Pues en vez de hacerme más conservador al paso de los años tal parece que me estoy haciendo más radical, what the heck? Hice un test para colocarme en la esfera política de Suecia mediante la red y resulta que soy más afín a un partido político que recientemente ganó renombre porque nació a partir de una propuesta de ley de prohibir descargas de información en la red. Se llama Piratpartiet y es el partido más bien de los jóvenes en Suecia, o por lo menos los jóvenes que han crecido con el Wild West de la internet. Piratpartiet o Partido Pirata hasta ganó un curul en la UE durante las elecciones del 2009. Para mí el partido no fue más que una sensación de su tiempo, pues ¿quién podría tomar en serio a un partido político con ese nombre? Pues aparentemente los jóvenes. Hasta en México existe el Partido Pirata, válgame la santísima.

En fin, no creo que vaya a votar por ellos pero es interesante recibir noticias de las verdaderas tendencias políticas de uno si es que habrá que confiar en el juego este de internet.

* The Pirate Party in English.

Foto tomada del web de aftonbladet.se

Los próceres de una nación dicen tanto o igual de lo que acontece alrededor de ellas, en este caso hasta entre continentes. Mientras que el partido feminista de Suecia tiene todo el derecho a protestar de la manera en que se le pegue en su relegada gana las diferencias salariales entre los hombres y las mujeres en Suecia esto no deja de ser un aspecto que invita a las comparaciones.

Comprendo las frustraciones de las feministas en Suecia. Los hombres en los altos puestos de la sociedad suelen ganar más que las mujeres y me imagino que los puestos menos dignos que los medios sociales nunca realzan más que para recordar a los profesionistas de la limpieza, los albañiles o los trabajadores de municipios que ellos no forman parte de la narrativa bonita de la sociedad, ganan hasta menos por el mismo trabajo que los hombres hacen por más dinero. Y digo que me imagino porque la verdad no estoy del todo enterado de las estadísticas de sueldos entre los hombres y las mujeres en Suecia como supongo lo debe de estar Gudrun Schyman pues es ella la que está realizando la protesta y uno espera que por lo menos este consciente de lo que está haciendo.

Lo que sí cala es que no este consciente de lo que esta pasando en todo el mundo. Si mientras Suecia esta gozando de una estabilidad económica mejor que muchos otros países tampoco es como para quemar dinero a lo pendejo para enfatizar que las cosas no van bien entre los géneros en Suecia. Suecia tiene mucho derecho a sus sueños y si uno de esos sueños es la equidad de sueldos por el mismo trabajo que los hombres y las mujeres desempeñan con el mismo esfuerzo pues venga, que mejor que nada, pero ¿a quién le corresponde hacer esos ajustes en una sociedad tan avanzada como Suecia? Lo cual es lo de menos porque al parecer, en Suecia es mejor quemar el dinero que escoger ejemplos vivitos y coleando y dándoles la diferencia salarial en forma de cheque.

Y es que la publicidad que recibirá FI! para seguir en la política eso sí costó cien mil coronas suecas.

En fin, cada quién a lo suyo bien reza el dicho.

*** 100 mil coronas suecas al tipo de cambio en México hoy en día equivale a 156 494,52 MXN

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