Category Archives: Medioclasero

NAFTA politics

Am quite confounded by NAFTA politics. It is no secret that the legislative organ of the countries in NAFTA gear more and more towards legislation which creates capital.

Having said that, what particularly baffles the living daylights out of me is Mexico.

Simply because legislation in Mexico is not any where close to what the USA and Canada have mounted to secure not only transparency but also muscle to implement said legislation and above all to make sure that any agent other than the government is in charge of everything or the mighty omnipotent agent of them all.

Mexico doesn’t deal in legislation because the pseudo parliamentarianism which exist as the de facto form of law making is just a rubber stamp body who gets paid to churn tailored law suited to fit certain interests which in turn say what is legal and what is not. Yes, there are some token positions of real legislators but the parliament is also tweaked so as to allow managed dissent. In other words, the Congress and the Senate are a sham who are not elected by the people & who have no say in who is going to represent them since the party whip decides that.

And since the democratic organs in charge of creating law are mere puppets of the few whose interests lie in making sure pure libertarianism rules the markets then the agents who move products in the NAFTA are at liberty to do as they please.

But what is confounding is the people themselves. More surprising is how NAFTA creates an intelligentsia who bows under the pressure of a system that is designed to create the illusion of a future with an education that only serve the few chosen ones who the elite in power allow them to move upwards.

Since the vacant posts in this system are few and far in between, the loyalties change radically and speedily.

Moreso in Mexico.

The middle class will betray the little people at the bottom even when the bottom feeders are made up of those very same people seeking a better life or the promise of a better life in a snap of a finger.

NAFTA has made it quite clear what the chosen few need to be able to move upwards and if said mobility ends up being ensnared in the wrong ideology then that future promise of a Middle Class lifestyle ends up in smoke.

This phenomenon is very much visible in Mexico where the wannabe upper middle class loath the the Left because in their eyes these very same people are what they are indoctrinated to believe they are: parasites who keep making Mexico a backward country.

 

 

Daughters

I have two daughters. One (19) won’t talk to me and the other (16) only calls when there is a need for money. I think that there is a point for a man when it is blatantly obvious that daughters and fathers are a contentious issue.

The ladies I speak to always encourage me to wait. I let days and weeks which turn into months and now years, go by. Still the equation remains the same. I see no improvement in the situation and I am ready to throw the towel in. If I already haven’t done so.

As I sit here now I realize the situation isn’t going to get better. Nor it will. I realize the situation does not merit any hope for any change at all.

As a man I can only see to it that certain safeguards are met. Said safeguards include me staying behind until the kids turn 18 and then move on elsewhere. I harbour no hope of being part of their lives nor of being a traditional family member because I don’t belong in those worlds as my destiny has clearly made it obvious for me and my fate.

I suppose that I rue many things and that I am bitter for not being able to partake in family related activities since everything surrounding me oozes values that live up to said culture. Life has a sense of sarcasm if anything. But fortunately enough it doesn’t eat me up. As far as I am concerned the lot of my kids is loads better because at least they got to see, live and experience their father for which a judgement has been laid and the judgement is lived up to and hence, they can see who I was and what I was or am etc. Whereas my own luck did not afford me that, so my kids are luckier than I am.

Holding onto hope in this sort of matters is of no help. Sooner or later the bonds of families break and the whole process begins all over again. Life just makes it agonizing in many ways. We hold on to some precious memories and wish wholeheartedly for everything to get back the way it was, for some.

We regret we were different and I am no different in that respect, I do regret many of my actions but in this world there is no turning the hands of times.

 

7 mil millones

El otro día no pude ver a un niño.

Y es que traía la mente cargada de disgusto, incredulidad y al borde de nauseas. ¿La causa? La información y el silencioso acontecimiento de que en el mundo hay 7 billones de seres humanos que rondan la superficie del planeta. Se me hace exagerado ese número. Lo hubo de todo acá, en este país de 9 millones de habitantes que rehúsa y vive con el constante escozor de que en Suecia eso es mucho. Los periódicos tenían un marcador con números que indicaban el lento paso hacia la cifra 7 billones. Cada día se acercaba poco a poco con mucha celeridad. Hubo unos cuantos artículos de personas consternadas por el hecho de que existan tantas almas en este mundo. Las mismas voces de siempre que nadie hace caso así sean personas de envergadura. Ignorar el acontecimiento fue la orden del día. Los líderes del mundo ni pio hicieron, or algunos rincones los nuevos habitantes del planeta recibieron regalos y becas de por vida por ser el número 7 mil millón.

Algunos suecos, esos mismos que gozan de minimizar para exagerar, dicen que se da poco belicismo, det krigas för lite, o sea, que se guerrea muy poco. Comprendo y entiendo ese tipo de comentarios que dejan caer la verdad con una risa un aspecto de la realidad incompatible con mis principios morales y éticos.

Estaba en una tienda cuando rehuí ver al niño.

Y mis peores pesadillas concerniente la humanidad es la alimentación de esta última. No creo que sea necesario pintar de demás lo que significa alimentar a siete mil millones de personas. Es toda una industria en sí que deja efectos a diestra y siniestra. Y ni pensar en la religión para regular un poco el trauma que significa tener hambre. Las ideas de las religiones para utilizar el hambre con el fin de estar a la par con Dios son pocas comparadas con la idea singular que prevalece como la epidemia número uno del planeta: el capitalismo del caos. La nueva religión de que el bienestar está en este planeta es superior a las viejas ideas de antaño y su promesa de una vida mejor más allá de éste planeta.

Me pregunto si esos números seguirán a la alza o a la baja. Y qué raza se empezará a sentir superior a otras. Me pregunto qué tribus o clanes se forjaran y pasaran desapercibidos por la humanidad sin saber quien o quienes fueron ellas hasta enconrar vestigios de que alguna vez estuvieron aquí, entre nosotros. Si así no damos abasto de todas las culturas del mundo que hoy existen ¿que nuevas hay en esos 7 mil millones de las que nunca sabré nada?

Francia

Résidence officielle des rois de France, le château de Versailles

Résidence officielle des rois de France, le château de Versailles

Estuve en Francia, París. La semana pasada para ser exactos. A ser verdad se me hizo como cualquier croquis al que hay que saberle navegar. No sé porque París nunca me ha prendido las llamas de la pasión. Dicen que es la ciudad del amor. Yo la camino solo para buscar sus tesoros culturales, ver sus muertos o admirar lo cotidiano. Así de sencillo. Es grande, eso que ni qué, pero eso no le quita que uno no sepa dar a donde uno tenga la intención de ir. Su infraestructura es simple y fácil de aprender a entender.

Estuve en los lugares clásicos. Sin estrés. Caminé las calles como si fueran mías. Eso hace la visita un poco agradable, no la presión de esos impulsos desgastadores de tener que ir aquí u allá porque hay que verlo siempre y cuando uno está en París.

Es mi segunda vez y la verdad esta vez no fue como la primera. Las memorias, sin embargo, se hicieron sentir. Y por eso quiza no pude disfrutar de la ciudad como debiese haberlo hecho. Los lugares comunes del turismo que antes tenía que ver porque en la primera vez, hay que tener que hacer todo en un día o andar a prisas por ello, infligieron dolor.

Mucho tendrá que ver con el idiota ese que vio París aquella primera vez, fui un puto idiota que no mereció ver a París. Verán que los símbolos, las pinturas, las estatuas, las puede manchar el recuerdo con los actos de uno. Un pleito, un disgusto, una querella, eso deja su impresión en las cosas y las cosas de París, esa ciudad de inmensas posibilidades, no ofreció misericordia al nuevo yo, al este de hoy y gracias al idiota del aquel entonces, las calles y sus habitantes reconocían en mi un puto imbécil.

Pero la culpabilidad dio campo a saber vivir de los errores aquellos. Mientras el dolor era intenso, yo disfrute un poco de sus bares que me parecieron sedadas por una atmósfera que no logré de entender del todo. París relució por su silencio. El Metro, y los parisinos se me hicieron sumamente callados, no había desgaste verbal ni alborotos típicos de una cultura latina.

¿De qué sufre París?

Ambos sufrimos sin duda, las memorias de algo, y en eso nos pudimos comprender París y yo.

En el silencio, en el dolor.

Acá en FB unas cuantas fotos: http://www.facebook.com/media/set/?set=a.267630409945316.59302.100000950771994&type=1&l=e8ac66984d

Fresas mexicanas

Como me caen en la puta madre estas pinches fresas mexicanas.

– Desahogo revolucionario Por Daniel Salinas Basave Esa maestra de la vida llamada Historia nos ha enseñado algunas cosas.

La Historia es un pinche prostituto tranvesti al mejor estilo de Tijuana. En lo personal no le tengo respeto porque la historia a mi no me ha enseñado respeto a mi persona, a mi identidad, a mi estado, a mi país.

Los que adoran la Historia como un ente con empiezo y fin y tufo alemán de orden y acatamiento tienen algo que los hijos del caos no tenemos, un linaje que les embriaga la imaginación. A esos les escupo la idea de que tienen la razón por el simple hecho de querer distorsionar la historia con un romanticismo vejado y atropellado por esas viejas ilusiones de sus padres de querer crear un imperio. Esos amantes de la Historia oficializada se cuelgan del muerto después de ofenderlo en vida.

Qué vida llena de ilusiones es esa de querer colgarse de los antepasados que a peor medida si son como uno de la Historia no hay que medirse ni la idea de una Historia y mucho menos en un país como México puesto que la Historia, a juzgar de su gente, está lista para servirle al mejor postor.

Malplaced Autoctono

Ha de ser verdaderamente triste para la raza blanca de México vivir en México por estos días. La historia se repite, se quieren largar del país de indios brutos, del mal tercermundista que la misma élite que los güeros apoyan, hacen del hogar que los hace a ellos superiores. Qué triste.

Los güeros de México son los más desdichados que el mundo caucásico pueda presumir. La verdad, presumir de blancura en México, un país que posee un mar de hombres del color de la tierra, ha de ser como presumir de perlas en el muladar porcino. Ha de ser gacho, la verdad, tener ojos azules en México. No porque sea un defecto sino porque automáticamente te hace blanco de una superioridad no deseada y habrá que luchar, habrá que justificarse ante los demás por qué uno es así. Lamento mucho lo que ellos tienen que sufrir, la verdad; ahora lo comprendo en su totalidad. Y es que ellos más que otros sufren ese ostracismo de justificar su presencia y jode, habrá también que justificar el porqué y el cómo de tal procedencia, de hecho nadie es más cuestionado de su procedencia como los güeros en México. Es un infierno personal, me imagino.

Todos los días ver ojos negros con ojos azules y tener que mitigar la fuerza de que querer apantallar a los demás de que uno es de color preferido por el simple hecho de poseer tez blanca y ojos de color, vaya. Y el recordatorio mexicano, el vestigio añejo: soy producto de un proceso de mejorar la raza. Qué triste es llegar a ser blanco en México. La verdad. Porque a partir de ahí empieza una nueva vida llena de viejos vestigios y habrá que ver todo con ojos nuevos con los parpados cerrados. Habrá que reinventar la historia, habrá que ver la historia de México bajo nuevos ojos y querer hacer de ello algo distinto lo cual no sorprendería, después del todo. Pero a tientas, a ciegas. Y ni cómo identificarse con un país como México cuya narrativa excluye la narrativa del blanco, del negro.

Como han de sufrir ante tales circunstancias tales seres de tez blanca.

Yo vivo en un país de blancos y he visto tanto ojos azules que ya hasta aburren, la verdad; quiero con ansiedad ver ojos negros. Quiero ojos marrones, avellanos, como los mios.

Y es por eso que me pregunto cómo es que viven los güeros en México.

Y es que los mexicanos que vivimos en el extranjero damos cuenta de varias cosas que la élite de México no quisiera que nosotros supiéremos o rendir cuenta de ello. Una de esas es que el blanco en México es el más viejo de los extranjeros en México. Es el más viejo anhelo de retornar a la madre patria, es el más antigüo deseo del Eterno Retorno.

Que triste es, pues, ser, una vieja expresión no cumplida, una frustración jamás cumplida como lo es el anhelo eterno del Eterno Retorno así presuma mil viajes mentales, nunca podrá presumir que es de aquí porque el hoy no es de él ni jamás podrá serlo.

Vive tu Casa

Este sábado estuve viendo la telenovela Vive tu Casa mediante internet. Aquí podrás ver la serie dizque tijuanense. Y sí, ya presintieron que esto no va a nada bueno así que si no quieres seguir leyendo te recomiendo que dejes de leer ahora mismo, si no, atente a las consecuencias de mi crítica ácida en sus pormenores.

Esta novela tiene todos los tintes de ser un proyecto con consigna y leáse Iglesia et PAN. Los panistas y la iglesia creen que mediante una narrativa de repetir que la sociedad sufre lo que sufre por falta de valores, qué quién sabrá qué es eso, los valores de ellos quizá, todo se compondrá. Ya es hora de hacer valer esos valores. ¿Cómo?, nunca lo dicen, quizá mediante novelas como Vive tu Casa. Pero eso no estaría del todo mal  siempre y cuando los voceros de esas consignas tuvieren ideas originales, la verdad, pero no, quieren hacer que todo cambie bajo el mismo esquema de siempre, da la impresión de que las oligarquías de México añoran el paraíso perdido.

Perdonen si les insulto la imaginación al detallar los porqué de mi crítica.

Veamos:

Los ingredientes básicos de toda buena telenovela mexicana: la gente de tez blanca es la élite; tiene que haber una india María; los prietos no pueden tener posiciones de poder y el amor es rechazado siempre, nadie está con quien debería de estar. Agregale un poco de drama, acción, suspenso y situaciones íntimas y ya, ¡Ta-da! Novela mexicana. La verdad no entiendo esta insistencia de hacer ver a la gente blanca como mejores en todo. Son mejores para hacer negocios, la gente les cree todo y son inocentes hasta ser declarados culpables y poseen las mejores viviendas y locales de México. Los pobres nunca podremos salir del barranco en que estamos y eso lo demuestra muy bien la novela. Ser prieto en Tijuana no es nada bueno.

Vive tu Casa no es ajena al esquema, los buenos son güeros y de ojos de color de preferencia. Los malos o casi malos suelen ser morenos, prietos. La inocencia que raya en el racismo es una chica indígena. Realmente no sé que hace ese tipo de esquemas en una telenovela siendo que Tijuana es una ciudad fronteriza y la confluencia de razas de todo el mundo hacen de Tijuana su casa. A uno le da la impresión de que ese tipo de novelas no son para consumo de los tijuanenses sino para los inmigrantes de otros estados de la república mexicana. Y uno no está lejos de la verdad, la telenovela se enfrasca en una ontología de fomentar arraigo a la ciudad y los nativos de la ciudad son ridiculizados hasta el cansancio. En una parte hasta nos echan en cara ese viejo prejuicio que muchos connacionales tienen al respecto sobre los tijuanenenses nacidos en Tijuana: somos flojos. Lo curioso de la novela es que un advenedizo es quien quiere salvar a la ciudad y este advenedizo, o sí claro my friend, es blanco, de ojos de color y de nombre exótico: Iker. WTF?

Son buenas las intenciones, venga, bienvenidos sean todos aquellos que de verdad quieran hacer de Tijuana todo lo que anhelamos, una ciudad organizada, en donde se respeten las leyes etc. ¿Pero bajo un esquema lleno de vestigios de un colonialismo que nunca vivió Tijuana? Keep it girlfriend.

Later.

Lowbrow

dundoTengo rato leyendo el conflicto personal entre una institución cultural de Tijuana llamada CECUT y unos artistas plásticos de Baja California. Voy a ser franco, no entiendo lo que es cultura ya sea en Tijuana o México o en general. No la entiendo no porque me hagan falta ejemplos de lo que es sino que no entiendo su existencia en un país como el nuestro llamado México. En lo particular, la cultura a través de ojos teñidos de pobreza como los míos me parece una cuestión de élites y élite mexicana para empezar la cual no le llega ni a los talones de una élite razonablemente educada en más o menos una aproximación a lo que otros llaman cultura en países europeos o países como Canadá o USA. De hecho, la cultura mexicana está asociada bastante con el estatus social de la gente ya sea de dinero o de familia, es una simbiosis inseparable porque como todo en México, hay que saber sobrevivir para vivir bien en México. Todo lo demás es relegado a ese hoyo negro del pasado indígena mexicano conocido como artesanías.  [[ Never mind that the work of those very indians sell for thousands of dollars in New York and elsewhere. ]] Así que la cultura mexicana no escapa ese moho que corree todo ámbito mexicano, o sea, el compadrazgo, el amiguismo, la corrupción, el nepotismo y la clásica servidumbre que los artistas establecidos le rinden al gobierno en turno como Carlos Fuentes lo hace hoy y Octavio Paz lo hizo antes por unas cuantas migajas de estatus social.

Me temo ofender a cierta gente al decir que la cultura mexicana no está al servicio del avance o por lo menos el estimulo de la inteligencia del mexicano. Suena a generalización. Pero ¿qué otro artista aparte de Francisco Toledo, da en qué pensar? Hay bastante show, eso que ni qué (meister Toledo dunnit) pero que exista una cultura que en verdad genere una mentalidad para superarnos a nosotros mismos como mexicanos estamos pero si en la edad de la cueva hoy en día para exagerar adecuadamente. En México aquellos que alteran el orden mental son puestos en prisión, Orozco et al. Pero para qué comparar el pasado con el presente. El deterioro de la cultura en México está siendo hecho trizas porque está claramente claro que la cultura mexicana, muerta de hambre por atención y una sed insaciable de fama está fragmentada porque así lo quiere el mecenas de la cultura mexicana: el gobierno cuyo mecenas son las élites sibaritas de México. A ver qué lindo día se muestra un verdadero ejercicio critico de parte de nuestros artistas plásticos. Ars [est] celare artem

No existe una cultura independiente de envergadura y de alcance nacional en México. No hay dinero para ello. No trasciende esa cultura porque así lo quiere el mecenas de la cultura en México. La cultura no deja para los frijolitos. Así que el pleito entre el CECUT y los artistas plásticos es en parte show para atraer atención y fama a los disque protestantes que rehúsan tener un mecenas tan horrible. Son muy pocos los que verdaderamente pueden vivir independientemente del gobierno mexicano para hacer cultura y esos terminan mejor trabajando para otros mecenas por más dinero -léase EEUU en dónde terminan siendo aún más ignorados -. La causa que les da un raison d’être para justificar el nivel de vida que llevan y eso no es arte my friend.

Y lo peor de todo es que los artistas se han expuesto como hipócritas por impulso autista. Porque la gente sabe que ellos viven del PAN que el gobierno les da. Para un pueblo muerto de hambre como México no es difícil deducir quienes trabajan para quién y mucho menos saber quienes reciben las mejores dádivas. Es nada más de observar quienes no llevan lodo en los zapatos. Así que la clase medianamente educada que nunca chista por la condición humana más que para sacar provecho de ello y peor, para uso propio, como el Rey de Andersen, está desnuda y no hay belleza que admirar ahí. Y no porque la gente no simpatice con ellos ni nada sino porque nadie les entiende la problemática en mano. No hubo pedagogía para las masas, sino como en el mundo que viven, pequeño que es en realidad, no tiene ese alcance universal que la necesidad tiene y el poder fáctico sabe que hay más preocupaciones que atender, como el hambre, como para unirse a una frivolidad como la bronca de personas de bien a dar por puestos frívolos. Si los amantes de la estética mexicana en Baja California no saben tener sensibilidad de los entornos que usan para fabricar sus fantasías mucho menos tendrán las simpatías de los habitantes de esas poblaciones.

No entiendo, para ser honesto, cómo es que mis compatriotas no se dedican más al ejercicio de la contemplación, quizá eso no sea un arte, pero la reflexión es saludable, poder criticarse así mismo, entender las razones del existir y las relaciones entre instituciones e individuos debería ser la labor a mano pero no, siempre me gana la esperanza de que mis conciudadanos sepan más de lo que demuestran pero no es así el caso. Amén de estar consciente de que algunos reprocharán lo anterior escrito pero es que es un insulto a la inteligencia mexicana que los artistas plásticos de Baja California no puedan con las mentes corruptas de la federación o quizá es seña de que están al mismo nivel.

propaganda y escritura

Este día ha sido uno lleno de múltiples historias y mucha media. Si el día funcionara como catalizador del hoy, válgame, que buen catalizador es. Ha sido un día lleno de lectura, de viajes consuetudinarios, de escuchar mi país, o el DF, desde acá, Suecia.

Las primeras reacciones son que necesito más alcohol para poder escribir todas las posibles reacciones que me han asaltado desde que me percaté que algo no cuaja, esa es la historia de mi vida, algo no cuaja, algo está mal. Y así culminó mi día.

Desde ayer me cargo el DF en mi vida nórdica. Un chico que visitó el país por cuestiones de un estipendio que le condujo a estas tierras escandinavas y a mis cercanías a los altiplanicies suecos alcanzó a rozar mis entornos por azares de mi escuela en donde enseño idiomas. Me dijo un amigo del trabajo, un hombre de sindicato, que había un chico que quería masticar el mexica. El sindicalista me invitó a ser parte de un ámbito social que sé repercutirá más de lo que me imagino en mi vida pero eso es socializar en Suecia. Accedí, con eso de que ando muy social estos días, pues órale, habrá que agarrar el toro por los cuernos. Y heme en una situación inesperada, entre las cortesías suecas y un mexicano enfrente de mí. Ni cómo hacerle. Arrinconado como me sentí me reduje a la posición prenatal y me acurruqué como cualquier humanoide lo haría ante tales circunstancias. No platicamos mucho ya que la platica se vio reducida al sueco. Cosa rara ya que una de las características de un buen bilingüe siempre ha sido distinguir entre la plebe de uno y los demás. Impuse las reglas del bilingüismo a mi amistad mexicana sin que éste pudiere digerir exactamente lo que pasaba. Le pedí que solo hablaremos sueco por cortesía a los anfitriones. Me acusó de ser español, mi español le pareció un tanto gachupín, ok, pensé, le dije, medio espeté entre las vocales al respirar mi respuesta amable, mi español está corrompido por los años. Y sí, reconozco que una de las primeras victimas de mi español norteño de Baja California es el acento. La primera victima que ha sufrido alteraciones sin límite. Es una ironía, para ser francos. Yo, quien ufana rechazo a la lengua estúpida del Manco de Lepanto suena como lo haría un buen Peninsular. Válgame. Algo me habrá sabido el perro. Lo bueno es que tengo planeado para el futuro cercano irme a vivir todo un año a mi adorada baja sólo para revitalizar y recuperar mis idiomas adorados y queridos.

En fin, decía, el día. Escuché por buena parte de la tarde a estaciones de medios electrónicos del DF por medio de la red. Hay bastantes y la principal suministradora de vínculos fue/es Squid TV. Is nice diría uno de mis estudiantes que tiene la facilidad vocal de imitar a Borat. Pero OMG qué decepción son las estaciones. No hay ni cómo empezar a comprender las decisiones editoriales para aceptar el tipo de basura que escupen por las bocinas que transmiten tal cochumbre. Porque eso es. Para empezar se escucha a leguas que aún se ven hipnotizados por la insistencia de los grupos gachupines de querer echarnos línea sobre cultura. La cultura está practicamente occidentalizada, ni una pizca de lo de uno, o sea de lo mexicano, ni en las babas que les escurre a los locutores que se prestan a tal barbarie cultural. No sé porque los nuestros rebajan su intelecto a algunos cuantos pesos devaluados, habrá que tener más principios para poder sostener el valor de lo nuestro, pero al igual que nuestra moneda, nuestros principios fluctúan a banda ancha y, peor, sin alguna reserva que valoré lo que verdaderamente vale, o sea, lo mexicano, la cultura de nuestro pasado que, como el peso actual, está devaluado. Y todo gracias a uno.

Escuchaba William Burroughs esta tarde. Aquí están los links para los que disgusten de escuchar a autores anglosajones parlar la lengua del buen Bardo Anglo. Caminaba por el bosque local. Escuché. Qué divertido. Escuchar a Burroughs por estos días es un bálsamo revitalizador. Despues escuché y vi por medio de la red a Ricardo Raphael de Proyecto 40 Clave. Tenía como huesped a José Iturriaga De La Fuente. Como el ocio no deja otra que caer en esa tramposa tentación de comparar las cosas, pensé, cosa medio peligrosa porque uno siempre termina insultando a alguien en este tipo de ejercicios. Y esto no es la excepción, creo, pero empecemos inocentemente aunque las agruras me ganen porque el mayor despecho recaerá sobre el mexicano. Y es que no es secreto a voces bajas que mi rechazo a la clase media mexicana es total, o sea, pienso muy poco de ese tipo de personas que se regodean o se codean con las altas esferas del poder siempre y cuando la mayoría de los mexicanos sufren atrocidades tanto físicas como espirituales solo para que ellos y ellas puedan disfrutar a costas de la esclavitud que es la pobreza mexicana el estilo de vida que ellos y ellas han sostenido por muchos años ya.

Y es que nos falta mucho para llegar a tener un escritor de la talla de Burroughs. Y eso es decir mucho. Burroughs es un producto de una generación Protestante, medioclasera y una sociedad que supo alimentar esperanzas de las que uno desearía para la gente mexicana. En contraparte, Iturriaga pertenece a esa clase de mexicanos medioclaseros que alimenta una especie de gente que jamás comprenderá lo que es vivir. Mientrás que Wiliam Burroughs es un escritor vicioso que le imprta la conciencia del ser humano, a Iturriaga solo le importa romantizar hechos y dárselas de sabelotodo. No sé porque a los escritores mexicanos les encanta demostrar todo lo que saben, se quieren hacer pasar por una enciclopedia y utilizan este método para contrarrestar cualquier discusión. Se me afigura como que el próposito del ejercicio es demostrar a ver quién sabe más y algunos incluso, bajo esa peste que le llaman aura de sabiduría, les da por dar golpes bajos queriendo demostrar un intelecto que sólo tienen a superficie, o sea, todo forma y nada de fondo.