Category Archives: Lecturas

The calender

I am surprised by the passing of time.

Not that it has changed. Just my perception of it. That has changed. I wonder if that is how water feels as it traverses rivers and seas or stagnating in puddles. Though it befuddles me to no end. Here I am, end of February, and it feels as if new year’s eve was yesterday. You mean the Chinese year? jested a friend of mine at work. How did we get here?

Then I saw the office calender. It’s one of those that are red, with namesakes and long which lends itself to quick jots as one plans whatever. January 2017. A whole bundle there in a table in one of coworkers office which serves as a nerve center for employees like me who drop in occasionally for diverse info. I was left astounded by it. Usually I pick up those before they are current in the year, 2 months managed to pass before that. What the?

Am sure time is no faster than 30 years ago or 50 or a 100. But my perception of it surely has changed. You’d think I don’t care for its passing anymore and that its yoke is no more, yet as it slaps me in the face as it does today it presents a crisis of existence of sorts. One tends to question its rapid passing in term of positive and negatives.

Secundo interregnum: de libros a medias y otras nimiedades de lo similitudinario

moreno1De la estación llamada Copilco en el sistema del Metro de la ciudad de México, a la biblioteca Central de la UNAM, hay de por lo menos kilómetro y medio de por medio o más quizá. El primer día de mi estancia tuve que hacer el peregrinaje a la susodicha biblioteca cuya fachada me deja de a seis everytime. Carlos Martínez Moreno fue el impulso. Es la segunda vez que lo visito. O por lo menos el libro. El sistema Dewey que utilizan ahí lleva la cifra decimal de PQ8519 M36 B42 con la barra de código del 213973. (Tredje Dagen: 070627)

Así escribí sobre un libro al que visito en el DF (#CDMX these days) cada vez que paro ahí. O sea, cada dos años u algo por así. La esposa de Sergio Infante, a quién me los encontré de pura chiripada en el Zócalo defeño, le pareció “romántico” eso. No le veo nada de eso en ello, para ser francos, y una vez que me obligué a hacerlo me dio gusto que estuviesen reparando la biblioteca porque no tenía ganas de leerlo. Eso el 2014. El área donde estaba el libro estaba en renovación, no había acceso y los mexicanos, notorios por su sistema burocrático, siempre me hacen revolver el estómago con sus pinches retenes a diestra y siniestra. Salí del inmueble medio alegre y medio decepcionado; atrávese los largos pastos de La Isla de la UNAM y sus rocas volcánicas con incertidumbre de lo que estaba por pasar en las Bebidas Azules.

Todo esto me viene a mente porque he notado que tengo muchos libros a medias. En el mundo del lector, esto aparte de ser un sacrilegio, constituye una buena oportunidad de obtener la posición de tornarse el octavo pecado mortal. Para ser francos y sinceros con el uno y el otro, he de confesarte, estimado lector, que mis sentimientos de culpabilidad, por lo menos así conjuran demonios y demás infiernos dantescos  por la susodicha osadía de no acabar lo que uno empieza.

The WSJ on its June 5th 2013 edition had this to say : In the age of the e-reader, dropping a book has never been easier: It doesn’t even require getting up to grab another off the shelf. But choosing to terminate a relationship with a book prematurely remains strangely agonizing, a decision fraught with guilt.

En el ámbito hispano dejar libros a medias conlleva ir al psicólogo, veamos:

Y es que, según algunos, todo depende de la personalidad. Es el caso del Doctor Wilhelm, un psicólogo clínico que aseguró (para un reportaje de The Wall Street Journal). que las personas tipo A, competitivas e impacientes, son más dadas a abandonar los libros si no hay un mecanismo de castigo o recompensa (¿si no hay consecuencias negativas por qué continuar?), mientras que las de tipo B, más tranquilas, tratarían directamente de no comenzar ningún libro que no sepan que van a acabar. En ambos casos, el factor motivador más potente sería la presión social.

Creo que eso de dejar libros medias es más bien un hábito que mal, ya sea por miles de razones que en este espacio ni habría esfuerzo ni ganas para entrar en detalle en ello. Así que me puse a pensar en todos los libros que he dejado a medias y de los cuales el remordimiento me persigue el alma hasta el cansancio y que no me deja olvidarlos por ningún motivo. No debí hacerlo, porque a pesar de que estoy seguro de que he olvidado alguno son bastantitos los que son y están a medias. Uno cabría bien en preguntarse porqué dejo libros a medias y podría dar miles de explicaciones pero soy un simple y vil Castor de Castores. así que solo hablaré de los que trabajo al hoy por hoy y esos son los que tengo a medias regados por bibliotecas y los que actualmente estoy haciendo el esfuerzo de leer ya sea físicamente o en mi kindle.

Were to start? I suppose I would like to start with a book entitled The Book-Lovers Anthology ed. by R.M. Leonard 1911 Henry Frowde Oxford University Press. I read it first during a sojourn in Rome in late December 2013. I fell in love with it at first sight and perused the sucker to no end. I got hooked and by my next sojourn a year later AD 2014 I was drawn to it again. By the bye’s, it’s a volume I would love to own. Y de seguro retornaré a él de nuevo si es que se me concede por la gracias de todas las deidades terrestres retornar a Roma. No es que lo haya dejado a medias, pero vale decir que entre Roman Osipovitj Jacobson y ese, eso es decir demasiado ya; el anterior me robó el corazón que no el cerebro.

En Estocolmo igual y dejé a Benedetti a medias a pesar de que su libro El ejercicio del criterio : [obra crítica 1950-1994] / Mario Benedetti me impacto tantó que no he podido olvidarme de él hasta en fecha. Ahora, ese libro no marcó espectacularmente más allá de introducirme a la crítica en español y dejarme la frase en particular de dejar la comarca, sería quizá lo indeleble de ese libro que algún día, revisitaré de nuevo.

Del pueblo de aquí (Nässjö) y su biblioteca tengo dos libros en español de los cuales frecuento porque así es el negocio del lector a medias que como abejita de flor en flor va repsando; el uno es El Sonido de la Noche de Xavier B. Fernández (2010) cuyo personaje principal no se me va de la mente porque es un afroamericano en una Barcelona en 1959 que huye de la mafia y nunca he podido dejar de pensar cómo estará y pues darle su repasada al susodicho libro. El otro no me lo he podido tragar agusto pero el escritor italiano, Alessandro Baricco, tiene una buena prosa y las imágenes de los primeros carros en Italia nunca han desaparecido de mi alma gracias a él y retorno más por la importancia de Alessandro que la lectura misma del libro cuyo nombre en castellano es Esta Historia (Questa Storia 2005). Leer a Alessandro también me produjo ansias cuando lo leí en al inglés pero la traducción fue buena y ese libro si lo acabé, City.

En mi Kindle tengo varios libros a medias, aunque la mayoría ya los he leído anteriormente, se puede decir que los tengo a medias porque decidí leerlos de nuevo por mera nostalgia, no sé, hay libros que se releen solo porque le recuerda a uno mucho los pasajes o las memorias que ahí existen. Aunque por igual tengo nuevas lecturas a medias

A continuación, los libros que estoy leyendo en formato Kindle:

  • 2 years, 8 months & 28 nights by Salman Rushdie though it deserves a mention only because that is where am at: 50%
  • Borrowed Time: An Aids Memoir by Paul Monette ( reread)
  • Church of Spies: The Pope’s secret War Against Hitler by Mark Riebling
  • The Fifth Impossibility: Essays on Exile & Language  by Norman Manea
  • Sidetracks by Richard Holmes (reread)
  • The Lunatic: Poems by Charles Simic

So called hardbooks are the following:

  • Sua Santità: Le Carte Segrete Di Benedetto XVI by Gianluigi Nuzzi
  • Space Between Words: The Origins of Silent Reading by Paul Saenger
  • Min kamp Første bok by Karl Ove Knausgård
  • Limónov by Emmanuel Carrère
  • Diccionario jázaro: Novela léxico de Milorad Pavic

16 in total but surely there is more than meet the eye

 

 

 

 

 

tempus vernum

seagWhilst the lot cheer as the spring arrives because its approximation heralds renewal of the land, an end of the cold days, few notice its final days. Traditionally it is the 21st when summer arrives which makes June 20th the last day of Spring. This would make me a late Spring child if you will. Leaving that aside, most people, however, are more hyped about summer than reminiscing about a passing Spring.There is, for example, Walpurgisnacht which is celebrated widely across Europe and other countries judging by Wikipedia or the celebration of Midsummer but not an official end to Spring.

I take joy in observing the small changes these days. I used to notice the arrival of Spring by the arrival of the inland seagulls. They arrive in my neighborhood, or neck of woods, which I took it upon me to use as a sign that Spring was here. Not everybody liked them though, take Astrid Granberg, a Norwegian old lady who before we decided to put new windows that shut all outsides noises decried more than once that the shrieking of the seagulls woke her up too early. This particular year, however, I noticed a pair of seagulls, whose courting am certain I was an  accidental observer to, set up a nest on top of the entrance to my housing complex. I though it was ill advised of the fowls to make a nest on top of a copper roof. I worried somewhat and didn’t think nothing would come of it. The days came and went and a few times as I came back from work the shriek of the seagulls reminded me of their territorial claim as I chained my bike and headed to punch in the numbers to open the door of my building. As one of them (mother? father?)  shrilled to warn me or to scare me, eitherways, I got the message and proceeded to talk to them in a low murmuring voice: yeah, yeah, I know. As the days passed I accepted that they were nesting and nurturing so I avoided looking at them directly because, the shrills. Something was going on. Before I knew it three chicks scurried about the copper roof as they waited to be fed and shortly thereafter I even witnessed their descent from the roof to the ground. I even once accidentally almost killed one I think because as I opened the door one early morning not too many days ago, a chick got caught in my absent-mindedness and if it weren’t for the small shrill the ill-fortunate lad let out I would have not noticed the chicks still weren’t comfortable enough to leave the nest area, or the thereabouts. I later noticed that only two were left and asked what happened to the other. I thought it got ran over but later the culprit seemed more likely to be a cat since I heard the shrilling of two parents once chasing a collared feline. The cat hid under a car to avoid the anger of the pair of seagulls. I’ve no proof the cat did it but it seemed at the time it was the most likely source of the disappearance of the third chick. All I know of them now is that they have moved on since I haven’t gotten a glimpse of them to this very day.

Time lapse of a dandelion

It has always surprised me that there is something white fluttering dandyabout the air in Sweden. Just this morning I was in awe again. The dandelions let themselves be taken away by the early morning mild sirocco winds and the garden was afilled with the flying seeds of the dandelions. A million whishes floating to their destinies or white stuff in the air again, I couldn’t make up my mind. I wanted to take a picture of it all but the time lapse wasn’t in my favor, besides, I don’t have the camera for it eitherways, it’s a futile experiment. So I let my eyes enjoy a tad what was happening as it occurred. Such a delicious idea.

I then went about the chores I knew I had to do: clean, read, finish what I started, as if.

 

topografías del Risala fi fadl al-Andalus

booksEstando en Madrid este mes pasado de Abril tuve a bien a escucharme a mismo al ir a darle una vuelta a la Cuesta de Moyano donde al darme cuenta de algunos precios de algunos libros la desilusión no se hizo esperar pero que ni así me detuvo para hacer algunas comprillas. Dentro de las tantas tuve a bien comprar un facsímil de

Elogio del islam español (Risāla fī fad̥l al-Andalus);
Autor: Ismāʻīl ibn Muḥammad Shaqundī; Emilio García Gómez
Casa Publicitaria: Madrid, Impr. de E. Maestre, 1934.
Serie: Publicaciones de las escuelas de estudios árabes de Madrid y Granada., Série B ;, núm. 2.
Edición facsímil por editorial Maxtor ISBN 84-9761-251-5

Es un documento de sumo interés para el lector ya que hay veces que los trabajos de este tipo llevan historias ocultas de las cuales nadie quiere hablar ya. También existen datos de suma importancia para un amante de viejos académicos como yo, no que yo sea viejo ni académico, así como ni mucho menos amante de viejos académicos, claro. Me refiero, por supuesto, a ese tipo de académico dedicado a su labor y cuyo labor se transmite por el amor que le dedican a esa espulgación del pasado con minuciosidad para el deleite del presente.  La publicación original está dedicada a un tal filólogo ruso llamado Ignaty Kratchkovsky lo cual me llamó la atención porque en sí demuestra un nivel de cooperación académica durante 1933 entre el mundo intelectual de aquellas eras cuyas ciudades ya no llevan el nombre que antes poseían, así es el caso de Leningrado cuya duración fue de entre 1924 y 1991 y que ahora se llama San Petersburgo. Ignaty Yulianovich Krachkovsky llamado en ruso Игна́тий Юлиа́нович Крачко́вский. Nació en Vilnius en 1883 y murió en Leningrado en 1951 y está enterrado en el cementerio de Volkovo el cual  no es un cementerio ortodoxo.

Aparte del ruso, también se encuentran joyitas que el traductor, Emilio García Gómez, nos brinda en su labor. Pascual de Gayangos es una de esas joyitas. “Pascual de Gayangos y Arce (1809-1897) es una figura conocida, aunque también mayoritariamente borrosa todavía para muchos. Arabista, hispanista, bibliófilo, bibliógrafo y académico entre otras muchas cosas, sus cartas no dejan indiferente a nadie por su amenidad y humanidad, así como por su condición de fuente para su propia biografía y para numerosas disciplinas.”

Es, en pocas palabras, uno de esos héroes raros que salvan la historia de los pueblos, en este caso la de la Hispana Mulsuma. Aparte, es traductor del español al inglés de la Quinta Carta de Hernán Cortés a Carlos V publicada en 1868 por la Hakluyt Society.

Pero creo que me estoy desviando del tema bastante ya, y pido al humilde lector que haga caso omiso de mi entuasiasmo por los tesoros que uno se encuentra en el camino de la lectura.

Para resumir un poco a lo que Elogio del Islam Español va, es, en pocas palabras, una rencilla de orgullos por el terruño. Pésele a quien le pese, la cultura árabe dominó durante mucho tiempo la Península Ibérica. Esto a pesar de que muy pocas veces se menciona hoy en día y mucho menos los contactos diplomáticos que se entrelazaron en aquellos ayeres, al menos que, como los académicos anteriormente mencionados, haya interés en ello, o en este caso, pasión por ello. La rencilla adquiere su valor de importancia como muchas otras obras a veces logran hacerlo y es que se desarrolla mediante un fiat de una persona de importancia y poder que da por orden defender las declaraciones hechas bajo los efectos etílicos lo que de aquellas viejas vidas entonces era su bebida favorita, el vino.

En Elogio del Islam Español puede uno encontrarse varias topografías que son elevadas en loas mediante descripciones de lo que en esas viejas regiones del al-Ándalus (árabe clásico الأندلس) había y las preferencias gastronómicas de la élite del ese ayer. Al igual hay un sin número de referencias a poetas y sus rimas que le cantaban a esas tierras mediante el ingenio del simil. Uno con ojos de este milenio pensaría que esos símiles serían hoy en día de poco valor pero estaría equivocado el lector en pensar así ya que en esos ayeres la naturaleza está más ligada al ser humano de lo que hoy en día lo está. Y es allí donde varias pepitas de oro se pueden encontrar para el lector que sabe retransmitir su mente al pasado teniendo en cuenta que para leer el Risala fi fadl al-Andalus habrá que dejar este milenio en su totalidad y usar la imaginación como cuando se doma a una caballo.

 

 

 

El mentado Gabo

Tengo insomnia. A estas horas que escribo esto estoy con pachita en mano y repensando los aconteceres de hace unas horas. Me dormí temprano. Así que desperté igual, temprano. Al dormir, en mis sueños, feneció Gabriel García Márquez. Lo supe por esa costumbre tan universal del ente occidental y a medio dar de bienes materiales por uno de esos smartphones. Lo supe no por español sino por un Xicano en mi twitter feed. O FB, no sé ya. Después, al seguir leyendo, retrocediendo en el feed, una gringa, de nombre Elizabeth Spiers, del mundo de la literatura y sus mercadotecnias expresaba su dolor mediante la recomendación de una lectura de uno de sus cuentos favoritos de GGM. Blacaman the Good, Vendor of Miracles. Aquí da uno cuenta de lo importante que GGM es. O su obra. Muy pocos escritores logran esa magia de trascender más allá de sus idiomas maternales. Es como si nacieran con ese don universal de poder contar no para un pueblo sino para toda la humanidad. Algo en ese lenguaje hace que aquí y en chinca todos logremos reflejarnos en la historia contada. GGM es uno de esos escritores como alguien dijiese de Yukio Mishima, que solo nacen entre cada varios siglos.

No lo leí en inglés, por supuesto, pocas veces traiciono mi principio, así que lo guglié. Lo encontré en El Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (INABIMA) de la República Dominicana. http://tinyurl.com/p2ykuwk

Me gustó el cuento. Uno no se percata de las insinuaciones académicas del cuento hasta mucho más después. Son de esos cuentos que los acabas leyendo sin detenerte a pensar en qué página vas, solo quieres seguir leyendo no porque es emocionante sino porque la historia te lleva a ti arrastrándote por sus travesías, y así, ese cuento, cuyo nombre en español es de Blacamán el Nuevo Vendedor de Milagros. Me gustó mucho el cuento y no caí en cuenta de que se trata de una de esas alegorías de la dualidad del hombre hasta horas después. Hay que apreciar un cuento como saborear una fruta o una verdura, sin análisis

Yo di con GGM en Madrid, en un 1998. Una chica me obsequió el tomo como agradecimiento por las clases de inglés que impartía. GGM era para mí uno de esos tesoros que uno toma como asentado y que aburren porque medio pueblo te dice cuán grande es el sujeto y blah, blah, blah. Y así, una extranjera me dio el tomo. Y lo leí, 100 años de Soledad. Después leí otro en la universidad, uno de esos profesores que admiraban a GGM y lo metía a su lista de libros que debíamos de leer. Crónica de una muerte anunciada y la bala que cruzó medio pueblo.

Esto me recuerda a la sensación esa de descubrir algo mediante las suposiciones de los extranjeros de que uno sabe de todos los autores de la cultura de uno por el simple hecho de saber el idioma y ser parte de la cultura en cuestión. Fue en Menlo Park, California, allá a fines de los 80’s cuando llegó a mis oídos esa onda del Realismo Mágico. So what, pensé.

Y heme ahora, despierto, viendo el amanecer de los altiplanicies suecos, escribiendo sobre la muerte de GGM.

Y sí, influyó mucho en mi vida y de seguro lo seguirá haciendo el huerco.

dos autores

TS Eliot said “April is the cruelest month” 1922 & August Strindberg said “Av alla årstider är våren erkänt den mest obehagliga” 1877. Hmm. Loosely translated it means that «of all the seasons, Spring is acknowledged to be the most cruelest»

Wasteland by TS Eliot and Från Fjärdingen och Svartbäcken by August Strindberg are perhaps two works of writing which have nothing in common except these seemingly strings of texts.

I would like to think they do. This rejection of the coming of the spring in TS Eliot and Strindberg is enough for me to entertain the idea that TS Eliot might have read Strindberg. & he apparently did at some point acknowledge that he did since he purportedly wrote a letter to the Swedish newspaper Svensk Dagbladet in 1949 or says Evert Sprinchorn.

Did Eliot read Strindberg? He was in Germany in 1914 and 1915, when Strindberg was the most discussed dramatist. The younger generation regarded him as the incarnation of the modern conscience. In 1949, on the occasion of Strindberg’s centenary, Eliot sent a letter to the Swedish newspaper Svenska Dagbladet, in which he said that he had got to know some of Strindberg’s plays when he was young and impressionable.

Is that sufficient evidence for it? I mean, that one of the most famous poems of the English language of recent whose byline is «April is the cruelest month» is actually influenced by Swedish author August Strindberg?

Strindberg exchanged letters with the likes of Nietzche. A CORRESPONDENCE BETWEEN NIETZSCHE AND STRINDBERG https://archive.org/stream/jstor-25120062/25120062_djvu.txt

 

Amazing what one sentence can lead to ….

Insights 56ythxc3

I realized an important thing for me in Rome: am an attractive man. Here in Sweden I am always wondering if there is something wrong me when it comes to women and I always end up feeding negative energy to the flow of my consciousness which send me straight to gutter hell for my self-esteem. During the course of my little sojourn of 9 days I was drawn to two ladies whom I clicked with for diverse reasons. It felt good. I am pleasently surprised at how great Rome made me feel and how great was it to walk all over it. Even though I lost myself several times and traversed seemingly insignificant parts of it with no aesthetic values those very turns and corners lead always to great places.

Sadly I got a haircut from hell in Gothemburg. I got royally trasquilado but shone some light as to where my baldness is taken/taking me. There is absolutely no denying it. I am going bald. Which serves to prove a point and an insight. 2013 was the year I tried to grow my hair only to realize it was too thin and it looked weird. I tried some concoctions to give it volume and ultimately there is no more point in hiding the inevitable. There’s no big crisis there but it sure feels odd.

In Rome I discovered Roman Jakobson which I am intending to familiarize myself with. He is a man of language and am impressed by his output. I discovered him in the National Library of Rome. Like I said. 2014 will be a year dedicated to Roman Jakobson. He seems to transcend multiple language in a way am not that entirely familiar with & seemingly dispenses with the niche other departments such as bilingualism or multiple language corner themselves into. Albeit he is the father of structuralism.

I also realized that am attached to a sense of home even if it is N. I long to be back to the routine of the everyday. A place where I am all the time. I suppose travelling bymyself has lost its lackluster. It also has knocked the desire of photographing for who knows who. This took a jab at my social media socializing. I felt weird posting so many pics on the net so people who don’t share the slightest same interests as I could see or read about them. Why?

 

What the day gives

I read Harold Bloom yesterday, in a Paris Review article from the Spring issue of 1991. I was surprised we cherished some of the same authors he stands by. Like Emerson, Plotinus and some other guy. Though you can tell he is strictly monolingual in his approach to English. There isn’t a Borderland with him which he can admit to. He keeps his stuff separate. Hence his love of Shakespeare. I can get into Shakespeare. Sure. But he thrives in it. People like him do. The monolingual English letteraty.

I loved his whole down to earth spectacle. He gave the interviewer what the interviewer wanted to see plus a whiff of Americana. Americana is a distract. A tool to fool the Other in the US. We claim a past we lived as friends and enemies. We claim a common territory which lays claim to a universal understanding & swear to defend its pristine abjection.

His psychology doesn’t allow for free pass between his past, his present. Nor his roots or whatever he wants to come off as in the paper.

I can nearly understand him. Like bouncers at a club, some people are just best let in, show them the show, and allow them the curiosity of thinking they saw what they needed to see.

It’s really a joke. Harold Bloom played a joke on the chap. Antonio was played like a Shakespearean play.

That’s what happens when you’re able to control narrative. You’re able to redirect it. You’re in control of the imagery. At best the illusion.

Yet in the lullaby Bloom allows for some truths about letters to come through. At least for me.

Cause I can identify and claim his observation as mine. He clarifies so many things. Yet what was said then hadn’t happened to me yet.

 

 

In Sunshine or in Shadow: Stories by Irish Women

In Sunshine or in Shadow: Stories by Irish Women
Edited by Kate Cruise O’Brien and Mary Maher
Delta Trade Paperbacks, a division of Random House, Inc. February 1999
ISBN:0-385 33335-8

No es que sea una recensión. A mi lo que me importa relatar es cómo adquirí el presunto tomo y cómo lo leí, esa es la historia de mis libros. Cada uno con su historia. El egoísmo primero y después lo demás. Venga pues. Recuerdo sin duda alguna que iba a algún destino cuya puerta de partida me llevó a Estocolmo. Recuerdo subir unas escaleras con maleta en mano, una de esas que llevan una manga larga, la maleta que no la escalera. Entré a una Akademibokhandeln, que es una tienda de libros de esas de cadena y que existen por doquier por estas tierras y busqué algo que leer y pues lo compré. Las emociones y las sensaciones por lo cual lo compré son tan efímeras como las sensaciones que me llevaron a consumir literatura como la presente. De seguro pensé que lo leería en una sentadita por ahí, así como cuando compro tomos por aquí y allá con esa ilusión de que los leeré tan rápido que los podré consumir bien pronto cuando la realidad es otra, o sea, la fantasía es mi consumidor preferido de libros.

Pues no, el libro lo acabé leyendo en mis visitas al WC en casa. Y no hasta este 2013. Digo, lo compré hace más de 7 años atrás, por lo menos. Y así, empecé este libro. Un libro que se jacta de relatar en historietas cortas cómo es que legislación introducida a Irlanda afectó a las mujeres, a eso va el libro, relatar en ficción, el drama de un pueblo católico y (el proceso democrático) de rechazar la prohibición del divorcio, cuyas víctimas, a juzgar por las historias, fueron las mujeres. Y no que no es que no lo crea, venga, el patriarcalismo en las sociedades católicas le han hecho la vida a las mujeres de cuadritos, como bien dicen en mi tierra. Lo que pasa con la literatura y las historias que de ahí se derivan, es que suelen contarse por personas adineradas, que cuyo pasado, no por minimizarlo, ni nada, deja un sabor a afluencia que ni los que hoy en día sufren del patriarquismo rudo del catolicismo sabrían saber cómo identificarse con él. Por ende, el prejuicio. Quizá los hombres también sufrieron. Pero venga, libros para alimentar ideologías nacieron en la Guerra Fría. Y este último no es la excepción a no ser que se trata de una lucha, una batalla, en ese marasmo frontal que se denomina Feminismo.

¿Son buenas las historietas? Sí. ¿Vale la pena leer el libro? Sí. Es gente que ha sido educada a tocar el corazón con sus letras. ¿Es eso malo? No.

Aquí habrá que recorrer calles en un taxi, subir paredes para ver lo que hace el vecino, soportar la soledad de la ama de la casa, la espera del marido, la traición del marido que no sabe ser fiel, la aceptación y subyugación del diario devenir para poder salir adelante en esas broncas y normas femeninas que ellas solo entienden, seguirle el hilo a las eternas discusiones entre un hombre y una mujer o la curiosidad de una niña en ciernes a ser mujer.

Poder. De eso trata el libro, del suspenso que marca la vida cuando esta última se ve rígida por leyes injustas que no comprenden lo que pasa en la vida de los sexos. Unas historietas valen más que otras pero lo que sí hace el libro y lo hace muy bien es enganchar al lector. Siempre es interesante leer sobre los problemas que las mujeres afrentan y por ende la satisfacción de poder haber leído el libro, si tan solo para ver desde ese marco visual, cómo es que la mujeres resuelven sus problemas con ese otro sexo del cual yo pertenezco. Es importante relacionarse con el sexo opuesto y lo que ellas sufren o disfrutan para poder así comprendernos mucho más mejor.

Emulandote

De verdad que los que le sacan jugo a la imaginación son gente de admirarse.

No porque pueden formular un mundo lleno de ideas sino porque describen lo que ven.

Yo veo y no puedo pintar.

Quizá es por eso tan impresionante entrar al estudio de un pintor. Los instrumentos los puede tocar cualquiera. Ahí están, es nada más de recogerlos y hacerse de ellos como cualquier ladrón lo haría.

Dos ladrones lo harían. Uno por poseer lo material y el otro por poseer el don intelectual de poder hacer algo con los utensilios que transforman la realidad un cuadro a la vez.

Es lo mismo al ver un instrumento musical. Se aprecia su belleza. Pero pocos pueden hacerle vibrar como para hacer melodías del ruido.