Category Archives: Tijuana

repatriāre

Siempre que voy a Tijuana me dan ganas de retornar justo al regresar a Suecia. Hay una especie de energía que me dice, ¡manda todo a la chingada y regresate! Ah, la cobardía, mi fiel amiga y santa patrona de los expatriados hechos por otros lares y a mi edad, dejar todo ya no es una opción, es una ilusión que bien debería uno guardar a boca cerrada y dejarla pudrirse en un rincón de  penuria para luego aborrecer todo lo que uno no hizo en la vida mientras uno podía. Igual, esa ilusión vive sus últimos segundos, uno respira y añora con un chingo de ganas y los suspiros son como los últimos aires de lo que pudo haber sido o podrá ser, ese entrañable espacio liminal del presente que urde una gama de sueños imposibles si es que uno le da rienda suelta a lo pendejo, como dirían con soez mi gente de allá.

Nunca falta la calculación de esa entrañable circunstancia en mi vida. ¿Y si regreso? ¿Cómo empezar de nuevo, sin casa, y si acaso, con poco dinero en el banco, qué haría? ¿Podría encontrar trabajo en lo que hago? ¿Cómo le haría? Sé que todo es un sueño efímero, que desvanece al paso de las horas, cuando Suecia y sus lluvias, y su viento, y su frío o noche, caen o soplan o corren como escurre el agua a la alcantarilla. Pronto regresaré a la labor del diario devenir y  la labor para pagar las deudas y durante el proceso, ayudar o dizque ayudar a mejorar a otros.

Al escribir estas letras uno nota la agria emoción que destilan los pensamientos al solo saber que no es un viaje que esta próximo en acontecerse o si algún día lo estará, ora sí, de plano, en planeación alguna, ¿haré las maletas algún día para en verdad regresar a Tijuana? es ahí donde la amargura toma espació como agua que queda estancada, ese es el plan, o no lo es, pero la amargura se asienta por unos segundos, la dejo, pero no dejo tampoco que dure. Y es que hay que dejar que la escoba del tiempo barra el agua y la esparza por otros lados, que el sol seque el agua y se evaporice al aire para que de vuelo a otros pastos en donde haga menos daño.

Hay que vivir con este deseo inmarcesible. Nace, se va, regresa, retorna, se asienta y sale de la boca en lentos suspiros cuando uno está hasta las cachas de todo, harto del acontecer cotidiano o la bruma de la rutina. es parte del expatriado y su anhelos de regresar a lo que fue, como si la máquina del tiempo pudiese detenerse y recoger un pasajero que insiste en vivir en aquellos pasajes, aquellas calles que ya ni están y a veces nunca estuvieron donde debieron de haber estado. Tijuana, ¿quién eres para hacerme este llamado tan fútil? Es Tijuana, la que fue y era y nunca es ya y si será, será para otros.

 

RIP Saavedra Rafael – Long live all beyondeados

Blogs commenting the death of one of our own:

http://amarabierto.blogspot.se/

http://cunadeporqueria.blogspot.com/2013/09/rafa.html

http://lorenamancilla.blogspot.se/

Quizá otros más.

I never did like his writing and I was never mature enough to accept that he was a middle man between the mexican and the anglo in Tijuana.

I am always for the argument that Tijuana is Aztlan proper. Off course, these days the pro nationalist sentiment of the Mexican ens and its nationalistic jingoism has all but drowned the few voices that dare stay afloat despite the cultural onslaught of the DF.

He reflected a fragmetn of our tijuanense lifestyle with the help of those sold out bastards that live off government grants in exchange for their souls. Yes, we decried that and never gave him credit for transcending beyond ideology, opening a path so that those not fully exposed to the Tijuana ens of the 60, 70, 80 and posibly 90’s could go beyond what PRIAN ideology gladly smashes at every turn to smithreens.

Yes, we are beyondeados. I killed that term in an argument and made sure it got buried in an onslaught of commentary at the height of the blogstardom or bloffstar.

Today we dig deep in our souls and resuscitate it only to call me and other of his generation as beyondeados.

We are beyondeados all.

Espanglish & Spanglish

This post was originally posted March the 3rd of 2005. But in order to celebrate the fact Espanglish has made into the DRAE we reprint it again with some slight modifications in orthography that I missed back then.

One must be careful about las variantes de Spanglish que hay. There is lo que I call Spanglish and Espanglish (otherwise known as border lingo). El Spanglish es un phenomenon que se da en Los, (USA); el Espanglish in the 3000 kilómetros long border, el norte, las fronteras de México.

Spanglish, I have said en different ocasiones, is more like the cosas we used to say with nuestros amigos and the like. La people se impresionaba de our modo de talk, code-switch era la word que abrió el path para toda una culture que poco by little se afirmaba. We, los suit suiters, los cholos, pachucos y all ese talk of low class chican@s lo speakeabamos y después se hizo un badge de honor. It was our lengua and it still is, de hecho, it is so new it hasn’t even finished being popular. Hay unos pockets de resistencia here and allá pero son considered como ignorantes savants. Gone están los days que la people se retorcia de shame al escuchar how we platicabamos, de acused us de ser raza who didn’t know ni una ni la other lengua. Ese era el argument then, pero se hears aquí and there still, una small nagging minority.

Mas el Spanglish de Los se difiere markedly con el Espanglish del mexican border, como en pueblos like mine, Tijuana. Hay Xican@s of generations and then there is Xican@s like me who are first generation pero que aprendieron el English right away como un native. Then there are los immigrantes. Xican@s employ muchas veces, code-switch and calo, slang proper to our cultura pero como we can’t detach ourselves de nuestros parents we also pick up los language efforts que hacen nuestros fathers and madres to adapt to la new culture. They speak and add a new variant to the English language with a Spanish twist to it, that is, they speak English with a Mexican accent. It is from those sectores que el Spanglish feeds itself as well, son palabras que ellos use in Spanish pero que son words in English con intonación castellana. De este array de words other things in the linguística de estas tongues came to el conocimiento de us. Calque es one of them, por ejemplo, many confuse la libreria as the library when la libreria is a bookshop y el otro is la biblioteca. Words que son usadas por those que no understand el inglés are such como, vacumear, apodar (no, it’s not to nickname), groseria (no, it’s not to curse or cuz out and others that I borrowed from our good friend Nelson. There are other more tecnical terms to differenciate estos fenómenos in Spanglish pero así lo vamos a leave por este time. También notice that Spanglish es un giro que se le da a la lengua inglesa using Spanish fonética, pero when we Xican@s pronunciamos, por example, wacha, we tend to use the English fonology rather than the one in Spanish. Como sabemos hablar inglés las palabras que tenemos en común are pronunciadas correctly in English though they may have a Spanish twist to them.

El Espanglish es un phenomenomen que da in border towns. Son words que nos llegan from Los and that had no traducciones directas to it in Spanish, por alguna reason u la other. Así que la people se have apropiated it of them y las usan para sí. Palabras like troca, brekear, mofle, birria, daime, nickle, cora, vaipin, sueter, zipper, batear, cachear, pichar, and many other that postearee later offer una gama diferente al Spanglish inclusive al pronunciarlas. There are also incursiones sintácticas del English al Spanish already in the Spanish population del border.

Pero la mayor diferencia yace en la pronunciación ya que los Spanglish speakers de Los, pronounce them more like English y en Tijuana, por ejemplo, pronuncian las palabras del Espanglish, con la fonología del castellano. Un ejemplo:

Recientemente se observó en un post del Ángel que Likear es un homógrafo en Tijuana pero eso no posible en Los, Califas pues.

En Tijuana se da la variante de Likear [to look] (wachar), Likear (de gustar=like) y Likea (likear=gotearse)

Pero en Los la pronunciación a likear se apróxima más a la verdadera pronunciación de su raíz, o sea look, lookear se oiría posiblemente así en castellano: /lukear/; Likea, de gustar, se escucharía /laykea/, likea, de gotearse, es la única de las tres variantes que mantiene una pronunciación fiel al español y al inglés.

Guanna read aún más ese? Dang! Then vete here … el caso de la /w/ en Tijuana y una teoría de a daime

Tijuana tourism

Postdata: I don’t like the category uncategorized and I am ridding myself of it. This post was there as a draft and was meant to be published in August of 2010.

 

I always feel rather befuddled by how democracy works in México and Tijuana is a good example of how this democracy works in just about every other corner of the country. If one does a compare and contrast to American democracy and its mechanism you’ll soon find out that representation is where the two forms of democracy differ the most. Though I myself am more familiar with American democracy where representation means the possibility of influencing policy directly at the local level, this is not so in Tijuana. They are more parliamentarian there so when an official gets elected it’s not the person but the party that gets elected. Hence the endless protests, the endless cries for change and the bureaucracy remains rather unmoved by all the cries of the populace because unless the party does something the bureaucracy won’t even bother to turn its massive head around. A good example of this bizarre sort of influencing government is the appeal prominent members of society address the president of the country. They all pool together to buy space in the local newspapers and display a sort of plegaria, that is a plea, for all to see how terrible things are to particular groups or local associations as if the president who governs 32 federal states will read just the Tj based newspaper the very moment he wakes up. Now imagine that happening in San Diego, that is, someone buying space in a newspaper, pleading Obama, to hear them out. It doesn’t happen or if it happens it doesn’t happen anywhere near the rate that it does in México where more often than not, this sort of plea runs on a daily basis. I suppose it works at some level, because it’s a pretty big industry down there.

All this is rather odd in so many ways because it is a system that it is open for all sorts of manipulations not just theoretical but practical as well. The people who elect these parties are also few and scattered. The election of summer 2010 was amongst the lowest in participation and yet the winning party was ecstatic about the results that brought them the win and minced no words in their triumph alleging that their party goleó, (in allusion to the World Soccer Cup) that is, hammered the opposition. Supposedly the people of Tijuana were tired of the old regime. Will things change? Who knows. But judging by the local newspapers things could just of have been as I left them 2 decades ago. As I open the newspapers from Tijuana the headlines still charge the local police of being corrupt, they still decry in aghast how young people are used to cross over people into the USA and how poor government maintenance allows for corrupt officials to turn a blind eye to all sorts of discomforts for the daily citizen. So why is Tijuana thriving? Although Tijuana seems to be suffering a flatline in just about everything that is going on in its daily chores but don’t be fooled by it. The fact of the matter remains that it still is a buzzing city of several millions. Think of it: four Nobel Prize winners were scheduled to come to Tijuana in October 2010, a city in a country plagued by a war on drugs.

The thought appears ever so sly on the horizon: has the black legend that smeared Tijuana for decades, been finally put to rest at last hence giving the illusion of a lull? It almost also seems like a polite slap in the face to Tijuana’s detractors when you hear how other cities in the rest of México, which spared no small amount of disregard for my native city, are practically in flames and in disorder, chaos and total disillusionment with a rather bleak outlook on the future. One wonders how is that possible, why is Tijuana spared, this time, of the turmoil affecting other border cities and other major cities throughout the country? One can only speculate. Be that as it may, Tijuana is poised to host a very important meeting of the minds and the people who embarked on this quest show only what Tijuana is probably an expert if not a master at: tourism. While the ailments that the traditional source of tourism Jeremiah about the lack of tourists, the fact of the matter is that tourism is booming for all intents and purposes. Off course, am not alluding to the traditional sorts of tourism but a rather more specialized sort of tourism. The diversity of visitors to Tijuana is vast with a long tradition one can even begin to fathom. I can now see in my head that infamous postcard that shows a period of time when Mexico found itself in another turmoil, its Revolution. In this infamous postcard you can see American citizens by the border perched everywhere to get a glimpse of the infighting well in the American side of the border. Onlookers that today we like to call gawkers. These gawkers and their turismo negro as it is known in Spanish are pouring money onto the local economy. Want to see the local narcodealer ostentatious lifestyle? It can be arranged. Want to get a first-hand look of migras (pronounced: /me-gra-s/) from the Mexican side of the border? It can be arranged. Want to see how local poor people manage to solve their housing problems, you get the drift. This cash cow has been milked by the local artsy community for the past decade and though unawares of their contribution to the local economy they happily still go about showing the city to anyone showing an interest in Tijuana especially everything from academia to family members who haven’t seen Tijuana in a while. But it doesn’t stop there.

Tijuana has also become a target city for what is known as medical tourism. Heck, my kin that live in Chula Vista, or Chula Juana as it is known in the Mexican community because of the large influx of tijuanenses that live in that city, are frequent visitors to Tijuana because they do their health care business there and they are by far the only ones doing that. There is fleeting tourism as well, remember, Tijuana isn’t known for being the most visited city for nothing and not because of the border, people come from both sides of the country. Money is flowing from everywhere so don’t be fooled, if anyone is making a buck out of this recession, it certainly can be found in Tijuana and all due to its tourism whether old school tourism or new school. Having said that am very much surprised that Tijuana doesn’t have some sort of school specialized in just tourism. Tijuana style tourism. How does it happen? The local people no doubt. Everything from local writer Rafadro’s logo, that back in the day was a minor scandal and now is almost posthip: shameless self promotion to plain old word of mouth which runs rampant in the Mexican community that straddle the borders. Believe it or not this is partly due because the Tijuanenses are somehow infected with good old protestant positivism. They fight with all their might anything that smears the name of Tijuana, point in case a couple of clowns that visited the city in August that bear the artistic name of chicharrines. A rumor had it that they had fled the city because they had been threatened to death. The local chamber of commerce came out the next day that it wasn’t fair to smear the city that way. It is a mental attitude that focuses all its energy in defending the city by all means necessary. Just on the internet there are tons of documents trying to convince everyone and no one that Tijuana isn’t as bad as it seems. It doesn’t want to believe that things are as ugly as they are portrayed. Of lately there is even a video by Americans residing in Tijuana, done by Katherine Sweetman, witnessing how pleasant it is to live in Tijuana not to mention the news that it is cheaper to live in Tijuana during these rough times. This sort of mentality is in contrast with the rest of the population. Most Mexicans are ready for doom and gloom but the tijuanense believes very much in the future and defends this ideal a capa y espada as we in Spanish say, that is with tooth and nail. And now that Tijuana is gaining some sort of acceptance some people are wondering what is going on? They are sensing that the lull that permeates the city, that is, finally no one is pouring diatribe onto the city’s image a change is about. Tijuana is finally becoming bigger than Tijuana.

Correr * A E.

Según tengo entendido la madre biológica de mi madre salió corriendo de Ensenada.

La descalabraron me dijo mi abuela Julia, la que adoptó a mi madre. Le tiraron un rocazo y por eso quedó loca.

La loca de la familia. Yo no sé quién es ni cómo se mira. Solo sé eso, descalabrada y por ello le daban aires de loca.

Salió corriendo de Ensenada porque su familia no quería que heredara nada.

Ahora de grande me imagino verla salir corriendo de su lugar en Ensenada, de alguna manera muchos años después, con tachas de mala fama, de ser una mujer de mala vida, una mujer correteada de Tijuana cuyo principal beneficio es tener fama de regalar sus hijos, de repente, recibir de voz de otros, que una mujer de una tienda de curiosidades, estaría interesada en recibir su próximo retoño.

Tengo una foto de mi madre de joven, y la veo en una casa de alguien, quizá de los abuelos postizos. De esas fotos que se les toma a los adolescentes antes de rebelarse totalmente de los padres. Y ahí está ella, una hija de una madre y un padre que nunca dejaron rastro de quienes fueron ellos. Ella llena de bríos, de confianza, de saber tener la vida por delante como segunda naturaleza.

Según tengo entendido mi madre tuvo la oportunidad de poder saludar a su madre biológica. De parte de la boca de mi abuela mi madre no tuvo interés en ello. Según esto ellas coincidieron en alguna calle de Tijuana, “mira, ahí está tu madre”. Pero mi madre no quiso ir a ver a la madre biológica.

Me gustaría pensar que mi madre supo apreciar en un acto el gran amor que mi abuela, Doña Julia, le dio. Y por otro, que quizá sí tuvo la oportunidad de hablar, de verla y convivir con ella. Quizá por eso dedicó todo una vida al alcohol, con la esperanza de dar con su madre en una de esas andadas.

Sé, según mi abuela, porqué mi abuela biológica corría: corría de su pasado. Pero nunca sabré de qué corría mi madre. Ni porqué sintió la necesidad de abandonar a sus hijos con la señora que a ella la cuidó también.

Malinterpretaría el pasado de los rumores y las pocas verdades que se asoman en hoy mi presente si juzgara a mi madre por un abandono que nunca comprenderé. Dejarnos solos con una abuela cuyo amor bastó para tanto, para sustituir el amor que dos mujeres optaron o quizá supieron, no dar por múltiples razones. Si es que acaso juzgara con ligereza, pero a estas alturas de mi edad ya no me puedo dar el lujo de ello. Tengo tendencias a perdonar todo, mal hábito sin duda y lo peor, romantizo.

Ambas corrieron. De qué no sabré con certitud nunca.

Lo que sé es que a sus familias las dejaron atrás, en el olvido, el abandono.

Y esa es la maldición de los Martínez, apellido que ni es nuestro sino de un abuelo adoptivo, que nace a partir de una descalabrada, de una infeliz rencilla de una familia que nada quería con esa abuela biológica mía.

Y desde entonces nuestras familias nos rehúsan, nos apartan o nos apartamos. Y así es el hoy, mi familia, no me comprende, me abandona, y la roca sigue ese curso como un meteorito que atraviesa tiempos y espacios sin acabar nunca.

Dead Tj people

Por lo general leo más de lo que comento en la blósfera, especialmente los blós de Tijuana. No sé realmente a qué se deba. Me imagino que me gusta más ser parte de la corriente de conciencias y dejarme llevar por sus diferentes cauces sin detenerme mucho en ningún lugar. Creo que se debe a que me gusta pensar y reflexionar los contenidos de lo que leo sin las prisas que conlleva comentar lo leído justo en ese momento, lector a la vieja usanza, eso soy yo. Y esta mañana me resaltó algo que siempre me ha causado un problema con otros tijuanenses. No hace mucho se discutía entre la plebe de Tijuana si el Día de los Muertos era una tradición tijuanense o no. Algunos argüían que lo de Tijuana era el Halloween. Después, algunos medios de información empezaron a reportar sobre las costumbres de los neo advenedizos a Tijuana y sus costumbres de celebrar el Día de los Muertos en los camposantos de la ciudad.

Yo soy uno de esos viejos tijuanenses que creció celebrando más el Halloween que el Día de los Muertos. Mi familia, por alguna razón u otra, no celebrada el Día de los Muertos. Aunque sospecho que los sarcófagos de mis parientes terminaron en un río causado por las lluvias siempre y al cabo que en mi casa nunca dejaron de hablar de unas inundaciones particulares que se dan cada año en Tijuana y cómo es que la gente se escandalizó de que las lluvias arrancaron un buen cacho del panteón número tres llevándose por toda la calle segunda varios cofres y osamentas en su camino. Las cosas que se quedan en la memoria, les digo, pero decía. Así que para mí y con los que crecí, era más obvio salir vestido de dracula, momia o monstruo que salir a pasar la noche o amanecer para ir dejar flores en una tumba por los panteones de Tijuana. Además, mi familia siempre ha vivido en el Centro, o lo que hoy en día se conoce como el viejo Centro, y para el turismo el Halloween siempre ha sido más rentable.

Hoy quiero agregar un argumento más a esta vieja historia sin circulación alguna ya, así que es más una nota para mi uso particular más que para echarle leña a las cenizas de este argüende sin participantes.

Los tijuanenses no tienen la costumbre de hablar de sus muertos. Para mí, la internet y sus usuarios son un claro ejemplo de ello. Uno casi no encuentra mucha narrativa de los muertos que fueron algo en nuestras vidas. Sus vidas se acaban y ahí fue, no hay más. Y lo más seguro es que por ahí existan varios blogs de varios tijuanenses que alguna vez fueron alguien en la blósfera pero de los que ya nadie menciona. ¿Para qué?

Y es que para muchos tijuanenses, eso del culto a sus muertos no se da, simplemente y sencillamente, no se da.

Esquina Tijuana

Vitamina para el alma: Esquina TijuanaSi buscas aquí en las oficinas de Tijuana a Secas las palabras Esquina Tijuana, podrás obtener la agradable sorpresa de encontrarlas 3 veces. Pero esas 3 veces (ahora 4, claro) que he mencionado a Esquina Tijuana no son lo suficiente como para mencionar la calidad de bló que es. Esquina Tijuana es uno de los pocos blogs de Tijuana que narran lo que pasa en Tijuana a nivel local. Aparte de ser un bló con letras inteligentes posee una cantidad bastante agradable de diversas fotos de Tijuana vista de varias perspectivas, líneas de tiempo e imágenes que capturan una crónica visual de eventos de rock.

Creo que no hace falta mencionar que políticamente hablando, el bló da en qué pensar. Es uno de los pocos blós que aparte de describir el devenir de Tijuana nos podemos dar una agradable sorpresa al descubrir que en política se puede coincidir en muchas ideas.

La narrativa que ahí se desplaya fluye como un río manso que invita una revocaldísima y sacudida de conciencia si es que uno decide adentrarse a las aguas de esa corriente que existe debajo de las apariencias.

En lo particular, y lo he escrito anteriormente, Esquina Tijuana es lectura obligada y no me canso de visitar su espacio en la web. Creo que las personas que visitan su espacio podrán coincidir conmigo que lo que ata a uno como lector ávido del bló es sin duda la calidad de lenguaje y la sensación de compartir las emociones que transcurren dentro de lo cotidiano y mucho más importante, de lo que ocurre dentro de Tijuana.

De hecho, a mí me sorprende bastante que esté desempleada y que no esté ejerciendo su profesión. Me parece un desgaste social y un mal para nuestro bienestar como sociedad. Esperemos que pronto pueda ocupar el cargo que verdaderamente se merece.

Este bló pertenece a la categoría de: Go read it now!

Malplaced Autoctono II

Y es por eso que me pregunto cómo es que viven los güeros en México.

Y es que los mexicanos que vivimos en el extranjero damos cuenta de varias cosas que la élite de México no quisiera que nosotros supiéremos o rendir cuenta de ello. Una de esas es que el blanco en México es el más viejo de los extranjeros en México. Es el más viejo anhelo de retornar a la madre patria, es el más antigüo deseo del Eterno Retorno.

Que triste es, pues, ser, una vieja expresión no cumplida, una frustración jamás liberada como lo es el anhelo eterno del Eterno Retorno así presuma mil viajes mentales, nunca podrá presumir que es de aquí porque el hoy no es de él ni jamás podrá serlo.

Nosotros no queremos ser regurgitados mentales de malas decisiones: ya sabemos lo que somos.

Sé que te duele admitirlo, pero ninguna lavada de coco podrá jamás en tu vida hacerte de Tijuana. ¿Qué locuras más tristes no?

Reconozco ese proceso de higiene mental al que te sometes, lo hago yo mismo acá en en este país nórdico. Quiero pensar positivo sobre mi ciudad, mi pueblo, quiero hacerme creer que este acto mio de vivir aquí es un acto que vale la pena, es por eso que intento someterme a una liturgia de pensamientos positivos para poder lograr llevar acabo lo que yo en realidad quisiera llevar acabo en otro lugar: hacer vida.

Respeto que quieras hacer algo por la imagen de Tijuana, en serio, pero no seas arrogante, no seas cool-aid compita y no vengas a decirnos lo que nosotros ya sabemos qué somos. Y si tu soberbia lo permite, imagínate lo que se sentiría si alguien te dijere a tí lo que es ser de Monterrey. No compa, andas mal, muy mal. Te paso un tip: se parte de la solución, no del problema.

Simple espectador, de ahí no pasaras.

La identidad tijuanense

 

 

Woolworth

Woolworth Tj

 

Esta versión pronto aparecerá en San Diego Reader en Inglés también.

A pesar del hecho de que el crimen acosa la vida cotidiana, y aunque usted no lo crea, no está uno acostumbrado ni al crimen ni a cadáveres, los tijuanense de vez en cuando nos damos golpes de pecho sobre quién tiene el derecho a llamarse tijuanense y quién no. Y es que hay que detenerse a pensar, ¿quién es un tijuanense y quienes son los tijuanenses? ¿Cabe con decir que son las personas que viven en Tijuana? ¿Alguna vez ha conocido usted alguno? Lo cierto es que el gobierno no depara en gastar en un futuro del cual nadie está seguro con anuncios incesantes sobre lo que deberíamos de ser o no deberíamos de ser y si los estadounidenses se encuentran en el negocio de construir naciones, México está ocupado construyendo identidades.

En este momento hay varios proyectos que el gobierno controla e insiste hasta hoy en día en querer decirle al tijuanense qué es lo que debería de ser. Lo popular hoy en día es expresar arraigo, pertenencia al terreñu, a la ciudad, como sí eso es lo necesitaríamos. Hasta gente fuera de la ciudad ve esto como terreno fértil para sus ideas. Uno de estos proyectos se llama Fronteras, cuyo leif motif es infundir una sensación de origen como si no supiéremos de dónde provenimos. Terreno fértil para un viejo nacionalismo.

 

Red Square Tj

 

Habrá que entender que la gente en el gobierno siempre se ha preocupado que la gente de Tijuana no tiene un sentido de pertenencia, raíces. Es uno de esos vestigios que les causa zozobra a los capitalinos y que les hace trabajar muy de noche con si acaso algunas permutaciones por cada generación que Tijuana adquiere. No es más que antiyanquismo amistoso; es  como si hablar inglés o adoptar costumbres gabachas de alguna manera erosionaría la frontera y así consumir Tijuana en su camino, creanmelo, así se las gastan con ese tipo de ideologías. Los que nacimos en los 60’s del siglo pasado tenemos varios casos de este tipo de nacionalismo intruso que por poco y no depara en ordenarnos en cómo pensar. Un ejemplo: aunque usted no me lo crea el gobierno tuvo la genial idea de prohibir a los tijuanenses de llamar a sus hijos con nombres anglosajones porque eran demasiados gabachos para el gusto del Bucareli, así que de la noche para la mañana la gente no podía nombrar a sus hijos Keith, Jonathan o Jennifer. La gente en el poder centralizado de México, siempre ha temido al tijuanense y siempre quieren andar dándonos lata. De hecho, nunca nos hablan. Desafortunadamente somos blancos fáciles de manipular porque los verdaderos tijuanenses, que hayan nacido en Tijuana y hayan crecido en Tijuana, son pocos y escasos en número. Por ello existen esas campanas de identidad, que a pesar del todo sí incluyen a algunos tijuanenses pero con agendas sin meta más allá de llevar el pan a la mesa. A pesar de ello existe la necesidad de seguir adelante, ignorar las tribulaciones del día, pan y circo y por ende la industria de la identidad puede florecer y cuyo presupuesto crece al por mayor en una ciudad como Tijuana.

 

 

 

ReAcciona Tijuana

 

Un esfuerzo local por inducir pertenencia y arraigo en Tijuana se lleva a cabo mediante una telenovela llamada Vive tu Casa. La telenovela se trata de un joven, que no ha nacido en Tijuana, de por cierto, que sufre al ver a Tijuana toda maltratada por la gente, como si fuere una prostituta usada por la noche y abandonada al otro día. El joven lamenta el medio ambiente en que vive y piensa que Tijuana merece mucho más mejor que lo que sobrevive al día. Al ver el video me nacieron las preguntas, sí, por favor, dinos algo que no sabemos de antemano ya. Como dato curioso habrá que notar que hay un episodio en que unos tijuanenses le echan en cara al joven preocupado por su ciudad que él no es de Tijuana, para subirle el tono al drama, de seguro. El más reciente intento de inculcar identidad es un esfuerzo por gente local los quienes en verdad quieren defender la ciudad y si habremos de creerles, no tienen nada que ver con el gobierno. Se hacen llamar ReAcciona Tijuana y su método es anunciar dichos en carteleras con frases positivas para levantar conciencia sobre la ciudad la cual no solo tiene que batallar con su imagen de mala reputación sino que también con el crimen organizado. Aunque uno puede sentir el pulso de la batalla que habrá que enfrentar puesto que los organizadores tienen que salir a decir que no se tata de otra campana de identidad o para hacer sentir bien a la ciudadanía o como ellos mismos lo han dicho: no será una campaña más de identidad tijuanense, ni intentará provocar un bonito sentimiento alentador.

¿Cuál es la necesidad de infundir un sentido de identidad o pertenencia? La mayoría de la gente que se queda en Tijuana es gente a la que le llamo como inmigrantes latentes. Tarde que temprano acabarán al Otro Lado, y todo legalmente ¿eh? En el mientras tanto, estos inmigrantes laboran y laboran mucho. En parte, las campañas anteriormente mencionadas tienen como blanco a estos inmigrantes, porque trabajan. A partir de los estándares de los mexicanos, la gente que trabaja arduamente en Tijuana, le va bien. Y cuando les va bien es fácil de identificarlos porque les da por salir fotografiados en las páginas sociales de los periódicos locales. En Tijuana, como en el resto del país, la mayoría de los periódicos tiene una sección llamada Sociales, es ahí en dónde la gente a dar bien le da por salir en fotos para presumirle a la sociedad lo bien que les va o para mostrar lo que han avanzado en Tijuana. Son felices y quieren que todo el mundo lo sepa y eso en Tijuana es como ir contracorriente. Creo que no existe algo similar en los EEUU. Y es que Tijuana tiene esa cualidad que se puede encontrar en la famosa novela de Scott Fitzgerald’s llamada Great Gatsby cuyo desenlace se sufre todos los días en la ciudad. Algunos tendrán éxito, otros no, pero en el mientras algunos dejan en qué pensar. Nos ayudan a formar nuestra propia identidad, lo que somos, y nos recuerdan lo que no somos.

Aunque Tijuana es un vecino que es visto como una ciudad mexicana con solo mexicanos en ella, los que viven en la ciudad de alguna manera logran sacar adelante algún rasgo de identidad al fin del día y lo que deja tras de sí. Es ahí en dónde toda una plétora de identidades pelean por una especie de aceptación por lo que son, por lo que somos. Yo pertenezco a los que nos llamamos tijuanenses, lo que quiere decir que tengo por lo menos una madre o un padre que es de Tijuana, lo cual es el requerimiento mínimo para empezar a sentirse establecido en Tijuana. Haber nacido en Tijuana es ciertamente un bono y si tus abuelos son adoptados por la ciudad, jíjole mano, ya está uno garantizado un lugar en los anales de Tijuana. Sé de antemano que esto se oirá raro en los oídos de los sandieguienos los quienes sufren otro tipo de permutaciones de identidad mediante sus áreas telefónicas o sus ciudades en la región metropolitana de San Diego. Sea lo de cada quien, la gente en San Diego tiene una identidad en común, son todos americanos. Pero para darles un ejemplo, tengo un amigo que llego a la ciudad con si tan solo dos meses de vida y ni así dejan de darle carrilla. Y es que no nació en Tijuana, así de fácil. Aquellos que nacimos en Tijuana tenemos un monopolio sobre quién es tijuanense y defendemos contentos nuestra ciudad a tal grado de que una vez Jesús Blancornelas sugirió sacarle un patente al nombre de Tijuana. Sí, somos un poco raros. Para empezar, nuestra reclamo para ser tijuanense se encuentra envuelto en un olvido que ya no existe. Permitanme una explicación. La Tijuana de mis padres no es la Tijuana que yo viví ni Tijuana será la Tijuana que los nuevos tijuanenses viven ni la que la próxima generación vivirá. A pesar de todo ello, tenemos puntos en común. Me refiero a un pasado que no existe ya pero que es relevante a la discusión. Verán, en Tijuana, nosotros nos identificamos con una sintáctica extraña. Usamos la sintáctica de lo que alguna vez fue. Este tipo de sintáctica nos ayuda a reconocer lo que alguna vez tuvo lugar. Se que esto suena raro en vuestros oídos. Pero la verdad es que sí hablamos de lo que una vez fue o era pero que ya no lo es. Edificios que alguna vez existieron entrelazan nuestra identidad porque hubo alguna vez en el tiempo que sí existieron, los vimos y los vivimos. Los lugares que alguna vez frecuentamos trenzan nuestras experiencias comunes. Claro que hay otros factores como el lenguaje especial de Tijuana el cual incluye una cantidad enorme de palabras derivadas del inglés.

Esta especie de lenguaje fue destacada en la novela de Luis Alberto Urrea en su libro Across the Wire en dónde le pregunta a sus lectores que procuren entender a los mexicanos que vienen del interior de la república Mexicana al llegar a Tijuana, los quienes creyendo que escuchan español no se pueden encontrar más lejos de la verdad. Yo puedo comprender este lenguaje y en especialmente el lenguaje de los pachucos que se hablaba en el viejo centro de Tijuana. Hubo una vez en que Tijuana solo era conocida por su centro. De hecho, para nosotros, La Mesa era un lugar remoto, allá donde las águilas vuelan. Decíamos esto para burlarnos de La Mesa y hacer pensar que La Mesa quedaba tan lejos que solo la vida silvestre merodeaba por allá. Aquellos que vivíamos en el centro estabamos orgullosos de vivir en la Línea. Ir más allá del Hipódromo era ir más allá de nuestra imaginación.Y no habremos de olvidarnos de que muchos tijuanenses son bilingües y hasta trilingües en muchos casos cuya lengua materna no es solo el español sino hasta el inglés también.

Los tijuanenses son identificados por aquello que no son, supuestamente, mexicanos. Sí, existe un mito entre los paisanos del interior de la república que dice que allá en Tijuana ya no es México. ¿Se acuerdan de los esfuerzos de Antonio Navalón y su Tijuana, Third Nation? Bueno, pues eso es como un ejemplo menor de ello. Los ciudadanos de la Tercera Nación son rechazados por igual. Por ello el gobierno se esfuerza en inculcarnos una identidad ya sea en directa o indirectamente como aquella vez que quisieron hacer a la fuerza valer solamente el peso en el comercio. Dios nos ampare si queremos hacernos valer de una identidad propia por cuenta propia. Y es que nos dicen hasta pochos. Lo curioso de todo esto es que una de las razones que usan los que apoyan la migración legal de los trabajadores a EEUU es que los inmigrantes hacen el labor que los americanos no hacen. Los tijuanenses somos considerados como perezosos por los inmigrantes del interior del país. Y esto nos da identidad también. Un tijuanense jamás se dejaría ver vendiendo elotes en una esquina o vendiendo garrafones de agua por las colonias. Ni siquiera shaniando zapatos, esta por debajo de la naturaleza del tijuanense. Ese tipo de trabajo es para los advenedizos.

Pero para ser francos la nueva identidad tijuanense ya se me es ajena a mí. No solo a nivel personal pero geográficamente también. Esto se puede vivir muy bien dentro del marco de tolerancia que hay por otros mexicanos. Sucedía que antes uno no aguantaba a los chilangos, eran todo lo opuesto a lo que un tijuanense era. Hasta era un insulto que alguien te dijere chilango. Hubo una vez que la rivalidad que existe entre los mexicalenses y los tijuanenses llego a tal punto de que los cachanillas nos insultaron al decirnos chilangos light, nunca hemos aceptado ese cruel insulto hasta la fecha tengo a mí entender. Aquellos eran días memorables en verdad. Por estos días la gente del DF es más aceptado, lo que es bueno, por supuesto, pero algo ha pasado durante los últimos años. Nuestros hermanos más próximos de Sinaloa, de Sonora, de Nayarit, de repente son los nuevos chilangos. No sé en dónde terminará esto, a lo mejor el gobierno ganó por fin la batalla de identidades, no por programas de identidad sino porque la ciudad es tan grande que puede haber la posibilidad de que existan no una Tijuana, sino muchas tijuanas ya.