Category Archives: Baja California

debatir

Estoy tecleando. A la vieja usanza. O tal pareciere. Me gustaría que esto fuese una mecanografía. Sin quien sabe qué.

Escribo.

Escribo pensando en una escritora finlandesa. Ella descuartiza la identidad como un cirujano descuartizaría un pedazo de pastel sin bisturí. Se llama Sofi Eksanen.

Ella y unos alemanes han puesto en jaque a un país. El país se llama Suecia. Los alemanes se creen apenas poder digerir un pasado reciente. Ellos se disgustan una telenovela Azcarraga titulada Unsere Mütter, unsere Väter que a juzgar de los titulares a ocasionado un discurso intergeneracional, para los de parla común, entre los abuelos y los padres que no los hijos que ellos solo miran y retomaran riendas en retrospectiva melancolica.

Retornar.

Es de elegir. O así pareciere.

Para Oksanen, cuya ironía es poder reflexionar, cuya ironía se reduce a una coma, una historia, entre paréntesis.

Y el presente siempre.

Que nos recuerda en donde estamos no ya geograficamente sino mentalmente.

Le he visto a ella hoy. Entre interlocutores. Ella manipuulando lo que puede.

Pienso que ella es una adicta a algo, que encadena, que manipula un presente

 

Correr * A E.

Según tengo entendido la madre biológica de mi madre salió corriendo de Ensenada.

La descalabraron me dijo mi abuela Julia, la que adoptó a mi madre. Le tiraron un rocazo y por eso quedó loca.

La loca de la familia. Yo no sé quién es ni cómo se mira. Solo sé eso, descalabrada y por ello le daban aires de loca.

Salió corriendo de Ensenada porque su familia no quería que heredara nada.

Ahora de grande me imagino verla salir corriendo de su lugar en Ensenada, de alguna manera muchos años después, con tachas de mala fama, de ser una mujer de mala vida, una mujer correteada de Tijuana cuyo principal beneficio es tener fama de regalar sus hijos, de repente, recibir de voz de otros, que una mujer de una tienda de curiosidades, estaría interesada en recibir su próximo retoño.

Tengo una foto de mi madre de joven, y la veo en una casa de alguien, quizá de los abuelos postizos. De esas fotos que se les toma a los adolescentes antes de rebelarse totalmente de los padres. Y ahí está ella, una hija de una madre y un padre que nunca dejaron rastro de quienes fueron ellos. Ella llena de bríos, de confianza, de saber tener la vida por delante como segunda naturaleza.

Según tengo entendido mi madre tuvo la oportunidad de poder saludar a su madre biológica. De parte de la boca de mi abuela mi madre no tuvo interés en ello. Según esto ellas coincidieron en alguna calle de Tijuana, “mira, ahí está tu madre”. Pero mi madre no quiso ir a ver a la madre biológica.

Me gustaría pensar que mi madre supo apreciar en un acto el gran amor que mi abuela, Doña Julia, le dio. Y por otro, que quizá sí tuvo la oportunidad de hablar, de verla y convivir con ella. Quizá por eso dedicó todo una vida al alcohol, con la esperanza de dar con su madre en una de esas andadas.

Sé, según mi abuela, porqué mi abuela biológica corría: corría de su pasado. Pero nunca sabré de qué corría mi madre. Ni porqué sintió la necesidad de abandonar a sus hijos con la señora que a ella la cuidó también.

Malinterpretaría el pasado de los rumores y las pocas verdades que se asoman en hoy mi presente si juzgara a mi madre por un abandono que nunca comprenderé. Dejarnos solos con una abuela cuyo amor bastó para tanto, para sustituir el amor que dos mujeres optaron o quizá supieron, no dar por múltiples razones. Si es que acaso juzgara con ligereza, pero a estas alturas de mi edad ya no me puedo dar el lujo de ello. Tengo tendencias a perdonar todo, mal hábito sin duda y lo peor, romantizo.

Ambas corrieron. De qué no sabré con certitud nunca.

Lo que sé es que a sus familias las dejaron atrás, en el olvido, el abandono.

Y esa es la maldición de los Martínez, apellido que ni es nuestro sino de un abuelo adoptivo, que nace a partir de una descalabrada, de una infeliz rencilla de una familia que nada quería con esa abuela biológica mía.

Y desde entonces nuestras familias nos rehúsan, nos apartan o nos apartamos. Y así es el hoy, mi familia, no me comprende, me abandona, y la roca sigue ese curso como un meteorito que atraviesa tiempos y espacios sin acabar nunca.

Décadas van y décadas vienen

  • Originally published: Dec 31, 2010 @ 22:28
  • Nací a mediados de un 1966
  • Entré a la primaría Alba Roja en 1971
  • 3 años después acabé en California, Redwood City para ser más exactos más a o menos a mediados de 1974
  • Estudié en Hoover elementary School
  • Para fines del 77 estaba de regreso en Tijuana y en el 78 se quemó la Dorians.
  • Iba a entrar a quinto año en Hoover pero de regresó a Tijuana me retacharón al 3ro porque la educación no era la misma y acabé terminando mi Primaria en la escuela Lic. Grabiel Ramos Millán de la Zona Norte de Tijuana
  • Para el 1979 mi madre tuvo la idea genial de mudarse al barrio Maya 13.
  • En 1980 me hice punk y me juntaba con los punx de la Torre de Aguacaliente donde conocí de forma especial a la banda Solución Mortal.
  • Siete años después salía hacía los EEUU de nuevo, corriendo de unos judiciales corruptos, acabé otra vez en Redwood City en 1987.  The Smiths entra a mi vida cambiando todo. Skinny Puppy entra a mi vida cambiando todo.
  • En 1992 regresé pero a San Diego California, no venía solo, conmigo venía una sueca y dos años después de esa unión salió mi primer hija, Xóchitl. A la misma vez se cumplía uno de mis sueños más grandes, por primera vez en mi vida y después de miles de obstáculos, pude por fin cursar una universidad: SDSU.
  • Para 1996 estaba desesperado por conseguir mi pasaporte y entre San Diego y Tijuana corría desesperado entre oficinas de Relaciones Exteriores, Campos militares de Baja California, y el cónsul de Suecia en la Ave Revolución en Tijuana.
  • Ingresé a Suecia permanentemente en Abril del 1997 el mismo año que nació mi segunda hija, Itztli, bajo una lluvia de nieve con conos grandísimos.
  • En 1998 me enamoré de una Belga increíble en Madrid y nace el odio eterno de la sueca y conocí Inglaterra gracias a la sueca en dónde tuve la gracia y honor de visitar el coraz´n de uno de mis escritores favoritos de la lengua inglesa: Percy Bessy Shelly.
  • El 2000 entró a mi vida siendo aceptado en la Universidad de Estocolmo.
  • Empecé a bloguer de lleno y en el 2003  JulioSueco nace a la vida.
  • En el 2005 acabé mis estudios y para ese entonces el alcohol había entrado a mi vida como nunca antes. Ese mismo año entré a la vida laboral en Suecia.
  • Para el 2008 recibí mi examen de profesor de bachillerato para enseñar Inglés y español en preparatorias suecas.
  • El 2009 escribí por paga por 1ra vez en mi vida para el SDReader, me separé de la sueca, las autoridades suecas reconocen mi profesionalismo y me dan más trabajo a la misma vez que la soledad llena sin misericordia un hueco insaciable por más soledad que el destino me deparó.
  • El 2010 ha sido marcado por una soledad increíble que entró como un Tsunami anunciado pero el animal en mi renunció el llamado de la naturaleza así mismo como mi profesionalismo se ve lleno de seguridad nunca antes visto y dejo de beber whisky pero no de beber bebidas alcohólicas.
  • El 2011 empiezó a recorrer Europa como nunca antes, solo el 2011 estuve en: París,
  • Y estoy por morirme de curiosidad que escribiré el 2020 y saber desde dónde lo haré.

Quizá bajo falsa pretensión

Acusé-le yo
Una vez: ¿pa’ qué quieres esa fantasía?

Esa Ilusión
¿no sería más facíl apostarle un dolar a la lotería?

O quizá sabes algo que yo no sé.

Acúseme su alter ego
: es puro Wi-Fi :
Güiri-Güiri
a la antigüa.

Me quedo de a seis, es jaina la compa.

Y así, solapas me voy a la beis.

No quiero comerme el verbo
Ni irme bajo la finta

A esa

María Esther Martínez Lucero, Tijuana, 1961

El vacío le molestaba. Debería de sentir algo, pero no sentía nada. Le molestaba, no quería que el evento perdiera el significado y la trascendencia del acontecer.

La mente registraba que algo no funcionaba con el cuerpo de las emociones que debería de transcurrir por todo su ser. Una especie de trastorno mental era lo mínimo pero él seguía inmóvil, inquieto y molesto porque no sentía nada. Quizá vivir con puras mujeres le afecto lo masculino que insistía manifestarse, quizá una cruenta lucha por la esencia del sexo libraba batalla. Quién sabe.

Buscaba inquieto por todo su cuerpo alguna seña y nada, no había ni el indicio de que algo estaba por gestionarse. Y así pasó, sin acontecer aquel entierro.

Murió ella. Esa mujer que solo vagos recuerdos dejó y un testimonio de que ella era su madre. Solo creyó como la gente cree en Jesucristo y tomo por hecho de que así es, ella era su madre. Los testigos de que era mi madre eran voces de la familia. Ellos sabían más que yo y por voz de boca creí. Dizque una vez la mandaron por un pastel para mi cumpleaños y la señora me llevo galletas y leche mejor. Han de haber sabido una delicia.

Un día tuvo una conexión con ella. Quizá el primer recuerdo de que ella era la madre. Lo curioso es que él sabía que ella era la madre y ella lo reconoció. Era una madre que no quería saber de hijos o por lo menos de crianza de hijos. Fue en la calle segunda, rumbo a un destino que la memoria no tiene registro, quizá como miles de niños en México por ese tiempo en Tijuana, a comprar tortillas; caminó por esa calle rumbo a la Alba Roja y la vio barriendo una habitación que relucía azulejos, supo él que ella era la madre y se detuvo. La madre ni lo invito a entrar a la habitación. Solo un saludo y ya. Lo curioso es que no esperaba más. Solo la alegría de verla le bastó. Le gustaría saber cómo es que supo que ella era la madre, pero cosas de niños, cosas de madres y así.

Después, en otra memoria ella le elogiaba una camisa, amarilla. Ella dijo que le quedaba bien. Él miró con aprobación el elogio y alzó la mirada a sus ojos para ver a la madre complacida de ver a su hijo con una prenda que le quedaba bien a él.

Y un buen día ella murió de un cáncer intestinal. Unos dijieron que las vagancias de bar en bar le llenaron las tripas de ese mal; otros que fue por tener tantos hijos. Las memorias y los años llenos de vacíos largos largos hicieron de las emociones una distancia imposible de juntar con las emociones que suelen redondear los funerales, los entierros y solo un adolescente confuso por la gente que se llama familia y el dolor que otros creían que tenía por la perdida de ella llenaban el espacio de ese hoy lejos del presente. Algo no cuadraba, todos esperaban una emoción llena de dolor creía él, y pretendía con esfuerzo natural sentir algo y él tenía solo ojos para ver, fingir y no fingir, recordar para otro día, lo que ese día pasó, ese año sin día, sin año, sin fecha pero con imágenes que claman aún la calma fría que retumba como eco sin fin por los días, años y mi vida. El túnel del eco atraviesa el principio de un Alzheimer que borra lazos sanguinos y deja a la existencia desnuda con pocas posibilidades que aceptar con fervor que en verdad así fue.

Lowbrow

dundoTengo rato leyendo el conflicto personal entre una institución cultural de Tijuana llamada CECUT y unos artistas plásticos de Baja California. Voy a ser franco, no entiendo lo que es cultura ya sea en Tijuana o México o en general. No la entiendo no porque me hagan falta ejemplos de lo que es sino que no entiendo su existencia en un país como el nuestro llamado México. En lo particular, la cultura a través de ojos teñidos de pobreza como los míos me parece una cuestión de élites y élite mexicana para empezar la cual no le llega ni a los talones de una élite razonablemente educada en más o menos una aproximación a lo que otros llaman cultura en países europeos o países como Canadá o USA. De hecho, la cultura mexicana está asociada bastante con el estatus social de la gente ya sea de dinero o de familia, es una simbiosis inseparable porque como todo en México, hay que saber sobrevivir para vivir bien en México. Todo lo demás es relegado a ese hoyo negro del pasado indígena mexicano conocido como artesanías.  [[ Never mind that the work of those very indians sell for thousands of dollars in New York and elsewhere. ]] Así que la cultura mexicana no escapa ese moho que corree todo ámbito mexicano, o sea, el compadrazgo, el amiguismo, la corrupción, el nepotismo y la clásica servidumbre que los artistas establecidos le rinden al gobierno en turno como Carlos Fuentes lo hace hoy y Octavio Paz lo hizo antes por unas cuantas migajas de estatus social.

Me temo ofender a cierta gente al decir que la cultura mexicana no está al servicio del avance o por lo menos el estimulo de la inteligencia del mexicano. Suena a generalización. Pero ¿qué otro artista aparte de Francisco Toledo, da en qué pensar? Hay bastante show, eso que ni qué (meister Toledo dunnit) pero que exista una cultura que en verdad genere una mentalidad para superarnos a nosotros mismos como mexicanos estamos pero si en la edad de la cueva hoy en día para exagerar adecuadamente. En México aquellos que alteran el orden mental son puestos en prisión, Orozco et al. Pero para qué comparar el pasado con el presente. El deterioro de la cultura en México está siendo hecho trizas porque está claramente claro que la cultura mexicana, muerta de hambre por atención y una sed insaciable de fama está fragmentada porque así lo quiere el mecenas de la cultura mexicana: el gobierno cuyo mecenas son las élites sibaritas de México. A ver qué lindo día se muestra un verdadero ejercicio critico de parte de nuestros artistas plásticos. Ars [est] celare artem

No existe una cultura independiente de envergadura y de alcance nacional en México. No hay dinero para ello. No trasciende esa cultura porque así lo quiere el mecenas de la cultura en México. La cultura no deja para los frijolitos. Así que el pleito entre el CECUT y los artistas plásticos es en parte show para atraer atención y fama a los disque protestantes que rehúsan tener un mecenas tan horrible. Son muy pocos los que verdaderamente pueden vivir independientemente del gobierno mexicano para hacer cultura y esos terminan mejor trabajando para otros mecenas por más dinero -léase EEUU en dónde terminan siendo aún más ignorados -. La causa que les da un raison d’être para justificar el nivel de vida que llevan y eso no es arte my friend.

Y lo peor de todo es que los artistas se han expuesto como hipócritas por impulso autista. Porque la gente sabe que ellos viven del PAN que el gobierno les da. Para un pueblo muerto de hambre como México no es difícil deducir quienes trabajan para quién y mucho menos saber quienes reciben las mejores dádivas. Es nada más de observar quienes no llevan lodo en los zapatos. Así que la clase medianamente educada que nunca chista por la condición humana más que para sacar provecho de ello y peor, para uso propio, como el Rey de Andersen, está desnuda y no hay belleza que admirar ahí. Y no porque la gente no simpatice con ellos ni nada sino porque nadie les entiende la problemática en mano. No hubo pedagogía para las masas, sino como en el mundo que viven, pequeño que es en realidad, no tiene ese alcance universal que la necesidad tiene y el poder fáctico sabe que hay más preocupaciones que atender, como el hambre, como para unirse a una frivolidad como la bronca de personas de bien a dar por puestos frívolos. Si los amantes de la estética mexicana en Baja California no saben tener sensibilidad de los entornos que usan para fabricar sus fantasías mucho menos tendrán las simpatías de los habitantes de esas poblaciones.

No entiendo, para ser honesto, cómo es que mis compatriotas no se dedican más al ejercicio de la contemplación, quizá eso no sea un arte, pero la reflexión es saludable, poder criticarse así mismo, entender las razones del existir y las relaciones entre instituciones e individuos debería ser la labor a mano pero no, siempre me gana la esperanza de que mis conciudadanos sepan más de lo que demuestran pero no es así el caso. Amén de estar consciente de que algunos reprocharán lo anterior escrito pero es que es un insulto a la inteligencia mexicana que los artistas plásticos de Baja California no puedan con las mentes corruptas de la federación o quizá es seña de que están al mismo nivel.

Izquierdoso

amloSí, así para que suene a enfermedad, pues no tengo remedio.

No entiendo cómo es que hay algunos mexicanos aferrados a la derecha a pesar de que el proyecto de la derecha no ha conllevado a mucho más que a sostener una dictadura y prolongarla aún más a cambio de uso de derecho de las siglas de un partido que fue secuestrado por los intereses oscuros que guían a México a quién sabe a dónde, o sí, a lo mismo de siempre. No me molestaría para nada que se quedarán con sus fijaciones demacradas que les arruina su situación mental y les hace ser más fanáticos que la extrema ideología de sus co-religionarios. En serio, porque es una enfermedad mental no querer ver el futuro o cómo es que podría ser mejor con ciertos cambios o jode, de perdis presentar una solución que aliente al cambio. Pero no, adoran el status quo como la amante de sus fantasías sexuales que nunca podrán tener. No entiendo cómo es que dentro de todas sus convicciones absolutas no hay campo para reflexionar sobre la posibilidad de una verdadera alternancia. Pero los de derecha, que se jactan de ser democráticos, confunden el proceso democrático con alternancia dentro del mismo partido político con la misma ideología. No entiendo cómo es que aceptan creer que el status quo es mejor que un cambio real que ofrezca la posibilidad de ser verdaderamente democráticos donde todas las ideologías tengan expresión política. Pero no, esos mismos personajes que tienen la convicción de que nada es mejor que el status quo, porque no pueden ni toleran ver otra alternativa más la que ellos prefieren, se burlan con saña maligna de los que intentan hacer algo diferente. Yo más bien diría que ser de derechas sería una afrenta a mi inteligencia, porque la verdad, venga, ser de derechas en México es alguien al quien le han visto la cara de pendejo, alguien que se comió el verbo y peor que los acarreados con chesco y torta porque ni eso les dan por la convicción que le tienen a sus ideales.

Les hace falta conciencia democrática, han estado viviendo bajo la misma dictadura de always, ellos lo saben, y no saben de otra así que otro cambio les espanta, no sé, eso es lo que creo que les pasa al pensar en la Izquierda de México. Viven en la Guerra Fría aún, sí, eso que ni qué. Están totalmente lavados del cerebro que solo la palabra Izquierda les produce ronchas u equis ya que cualesquier fulano de mente cabal se alejaría de un difunto en putrefacción dicen del ser ficticio que les acosa el mañana de sus sueños. Quisiera uno decir que son conservadores, que ellos tienen valores que ofrecen a la ciudadanía una alternativa sana, pero no, ni eso. Simplemente están enfermos de la mente porque en México está prohibido, en sus mentes, claro, creer y pensar que otro México es posible. No saben de otra y ellos esperan el Mesías que los salvará del rapto ideológico que los tiene atrapados en una fe que les permite tener una convicción de que lo que han elegido para toda una vida. Quieren demostrar que su pensar es la solución así pasen varios siglos en demostrarlo. Así es como defienden la dictadura light en México, el Juche de sus ideas, es la absoluta y única verdad y el tiempo se los demostrará y así, mientras sean peras o manzanas otra idea ajena a esa, pues a ridiculizarla, porque en México está prohibido, otra vez, solo en la mente de los enfermos de derecha, creer o pensar en otras soluciones, otras formas de solución a los problemas que aquejan al país. Es por eso que despechan tanto la Izquierda mexicana. Lo peor de todo es que en la mente de derechas se espantan de lo que podría suceder si alguien de izquierdas llegará al poder, te pintan un cuadro/escenario que bien podría salir de los mismos engendros del diablo para tratar de convencerte de que la Izquierda de México sería un desastre para México WTF? Y cuando despiertan las convicciones de los de derecha ¿qué es lo que ven en México hoy? Bonita manera de pensar en el futuro. Ese es otro problema de las convicciones de los de derecha, no piensan en el mañana, en el futuro, son egoístas, ellos piensan en sí mismos, no hay cupo en el mañana para más porque de ser que vengan otros como ellos, ellos dejarían de cesar de existir en ese hoy que tanto los apapacha para no enfrentar el cucuy de la Izquierda. Fuck the welfare del colectivo.

En fin, mejor sigo siendo de izquierda, quiero ser parte de la solución y no parte del problema. Lo malo es que estos derechistas convencidos son los que más ladran al momento del cambio y los que más quieren hueso del cambio.

defrag my Tj

No me cabe la menor duda que de todas las identidades mexicanas la del tijuanense es la más fragmentada. De ese espejo roto mexicano a nosotros nos tocó ser no los pedazos del espejo sino las esquirlas del vidrio, el polvo que queda al estrellarse, de ese resto que más cala. Y mucho más desde que Rosarito decidió ir por su propio camino. Ya tiene desde el 1995 y aún así la ciudad insiste en relacionarse con Tijuana. El gentilicio Rosaritense no es uno que se cuelgue la gente con orgullo, por lo menos no la gente de mi generación. Esa gente aún se considera tijuanense. Existen bastante tijuanenses que son de rosarito pero que por alguna razón u otra insisten en identificarse como de Tijuana, quién sabe porqué.

Aparte tenemos frente de nosotros a los nuevos tijuanenses, no los advenedizos, habrá que enfatizar. Sino a los nuevos críos que crecen lejos del centro de lo que solía darle identidad al tijuanense, la frontera. El contacto internacional será quizá mínimo pero de ninguna manera menos intenso. La única diferencia entre los nuevos tijuanenses y uno es que ellos tendrán otra especie de contacto con el gringo. Este contacto se verá limitado a la esfera religiosa de algún desbalagado bienhechor que quiere cambiarle la vida al mexicano en Tijuana. Tampoco tendrá esa fuerza que la frontera provoca en algunos de largarse de México. Hay más resistencia a la fuerza de ese imán. Con esto ultimo digo que serán más mexicanos en el sentido que tendrán más sentido nacional que el de uno. ¿Serán menos tijuanenses por ello? No, simplemente serán menos agringados que uno. No desdeñan al sur tanto como lo haría uno de mi generación, por ejemplo. De hecho es cuestión de ver cómo es que el acercamiento entre sur y norte ya no es causa de tanto desprecio. Existe, sin embargo, todavía, latente, listo a causar divisiones. Mas la brecha social está siendo conectada con esa costumbre fronteriza de negociar entre culturas, ese es nuestro fuerte, saber comunicarse interculturalmente.

Mi generación es un descuido del proyecto nacional mexicano, uno que creció entre dos mundos cuando estos no tenían fronteras. Nuestra arrogancia nos llevo a presumir bastante, pues nunca necesitábamos permiso para ir al Otro Lado. O eramos nacidos allá o cruzábamos a nuestras anchas. Conocíamos el terreno y les pasábamos a nuestro antojo. Ahora no. Ese dejo de nuestra identidad está ya en los anales de los mitos, de lo que fue. Solo existe en la intrahistoria que tenemos en común. La idea de querer preservar una identidad tijuanense basada en un pasado que ya no es sería renunciar a todo lo que Tijuana representa, un cambio que no cesa de cambiar día tras día. En Tijuana siempre hay esperanza y eso es querer un mañana que sea mejor, eso es Tijuana, un futuro en puerta. Así que para poder preservar una identidad tijuanense habrá que renunciar al pasado para poder darle un futuro. No dejar que los prejuicios de mi generación, esos prejuicios que desdeñaban al sur, formen parte del presente. Ellos están aquí, con sus padres, con sus madres, ellos somos nosotros ahora.