Category Archives: Poema

秋霜 Qiūshuāng

In my bathroom mirror there are a couple of white hairs clinging to its surface. They bring my existence to a head as I am reminded of my autumn frost as the Chinese are wont to say. I find them peculiarly interesting in a way they make me pause my life to realize the fact that am getting old. Some things are halting. I stare at the hairs from the throne as I do my business. Two white hairs, not apart from each other, reflecting each other on the surface of the mirror. They are reminders of my hair plucking. As my family taught me to do. The very purpose is about vanity, not appearing old, yet here this too, whose very presence alter the habit or act, are there to show me the inevitable, I am getting older. The flakes of the autumn frost are coming.

dire

Streets of N. This autumn 2016.
The weather is fine, here in N.
As I was about to walk & cross the cobblestone street to step unto the sidewalk
in the narrow stretch of public terrain & a public road
in the heart of the Swedish highlands
I scanned my surroundings
ready to saunter as if
I was in Beijing
when
a young couple caught my eye
they had right of way
I laid eyes on them
swiftly
pretending I hadn’t seen them
until the opportunity
to
fix my sight at them in leisure as they strolled by me
presented itself
so as not to interrupt the flow of the everyday so to say
it was a matter of seconds in which life bestows a lifetime far away the reach of fabric of time
the young lass looking straight ahead and the lad pushing a baby carriage, with a baby in it
I assume
that missed my observation since I can’t recall it
I did get to look at what seemed to be a couple though
dead intent to where they where headed on wards
as the weather doesn’t permit cheery attitudes
their faces were stern
who knows what was going on to be honest but it did ring a dire bell in me
as I delved into their passing by
I remembered my onus as a young person
still reeling from youth
stepping unto adulthood of responsibility
how bitter it was to suddenly not be part of what I was
I reflected upon my current status
hoped to heavens the young couple faired better
and went about as usual

Orar por el mal

I asked God
if he could take a a second to pardon
Satan
Evil
that Love
conquer
over Hate
So that Evil’s restlessness
come to a rest
so that we may live in peace
then I feared
Evil
Satan itself
fear for daring to pray for its soul
i imagined its wrath
I imagined a million specters
haunting me to stop
asking for its sins
feeling God’s reassurance
I desisted a microsecond
(you know how it is when one gets into those qualms)
God is absolute
I doubted inwards
shaking my head
at the binary
that accosts us
Oh Captain my Captain
shall rise
one day
I saw Star Trek
that Roddenberry utopia
soothe my ens
as I stepped onto some autumn leaves on my way
as the hours ticked
after hauling demons criss crossed my existence as I walked on the pavement fearing sudden death
I
went back
to the daily cocoon
the unforgiving routine

Tipuloidea


espanta
ver
su tamaño

tan tranquila
aguardando
tiempo

quisiere
usar
la aspiradora

el instinto
desechar
fealdad

ganas
dan
ese momento

al mismo
tiempo que
le asalta

preocupación
a uno

¿qué comerá?

y
albricias
como un cruel Haiku

desacralizo


A las 19:36 del 25 de Agosto latitud 57
La bocina de uno de las bocinas negras asentadas en mi escritorio
resplandecieron
el atardecer del sol
haciéndome entrecerrar los ojos
en seña de force
majeure
quizá
æ
El viento soplaba
porque
le vi
hacer presencia
en la pared
pues
se dibujaba
en mi pared un reflejo de luces entre la oscuridad del atardecer y el último destello del ocaso de hoy
y ahí, el sol, la sombra y el viento
vivían, respiraban y jugaban con mi imaginación.
œ
mientras
mi cuerpo
sentía
el paso del tiempo correr
sin detenerse a oler las rosas

Über den Wellen
camino
sin trazo
ya que más da

Ver gotitas

Escucho la lluvia caer

como quién escucha ruidos en el espacio

las ventanas no dejan oir las gotas caer, pero se ven las ondas en los charcos

y

yo

me dejo llevar

por la imaginación

como la oscuridad, llega lenta pero segura

y el agua escurre por la alcantarilla

a rienda suelta

en caida vertical

o a cuenta gotas

hasta que ya no cae más

del cielo

de dónde vino

pa’ mojarnos

los ojos

y en el asfalto derrama una lámpara

Amarillo a estás alturas

el viento mueve las ramas de un árbol

y en el Negro oscuro

las sombras coquetean con el Amarillo

en la sábana de lo empapado

que se ve

Jugar ‘la tienes tú’

 

Jus sanguinis

Víspera del Día de San Juan en Suecia AD 2016: la comezón no se hizo esperar. Me rasqué la piel de mi brazo izquierdo no sin primero corroborar que el verano estaba para quedarse, una mygga me agarró descuidado. Una mygga es un mosquito en sueco. Por lo general, soy muy o bien sensible si es que algo camina por mi cuerpo. Siempre es así, o con la mayoría de los insectos que acaban en mi piel, las puntas de mis pelos o la sensación de los pasos de los insectos, los detecto más pronto que rápido y les ayudó a buscar otros pastos, en la mayoría de los casos, algunos son asquerosos y se me sale lo ninny y los mando a volar con el revés de la mano. De hecho, cada verano me admiro de esa cualidad mía, me da como orgullo descubrir que insecto que termina en mi cuerpo, es detectado. Los mosquitos acá son perezosos. Los ves volar sin ganas a principios de junio muy a sus anchas que hasta se detiene uno para darles paso, o sacudirse uno la idea de lo que representan luego joden el alma en Julio para luego empezar su letargo en Agosto. Así que el hecho de que su genética conlleve saber aterrizar en la piel de un humano sin que este se dé cuenta, ya es mucho decir.

Así que rascarme la piel y ver el granito hinchado es muestra de que fui víctima de la evolución. El mosquito supo caminar o aterrizar sobre mi piel sin ser detectado, quizá es esa parte de la estrategia. Chupó mi sangre y después, todo fue comezón. Un triste llamamiento al lugar del crimen. Ahora solo queda la memoria de lo que fue y la rascazón del presente como burla. Uno se pregunta que es chupar sangre americana por estos lares, o sea, los altiplanicies de Suecia. No es que me sienta el primero, pero, digo, hay caminos que ningún mexicano ha pisado por estos lares y así. Siempre me ha causado risa eso, pensar que la dieta de los mosquitos suecos varia un poco al probar sangre nueva y diferente al de la cual no están acostumbrados. Lo cuál conlleva a la siguiente pregunta: ¿qué le pasa a esa sangre después? Digo, el bicho se llevó algo de mi. Algo que es y fue parte de mi ser. ¿A ‘on fue dar? ¿y para qué? Like a love lost, las respuestas tardan.

efímero

Odio nuestras despedidas
Rajan alma
Con bisturí
A anchas

Y sin pormenor
Alguno
De la sangre que escurre

Pasión

En vilo
De
Ser o no ser

Ist das nicht wunderbar?

I don’t know if there is a color called fresh green. Have you ever seen
the late night sun hit the newly sprouted leaves
of a tree
Ist das nicht wunderbart?
So alive that I can see their veins pump water
palpitating
or maybe its an aura
or the setting of the sun which strains to send its hardest and most powerful rays
that when they hit the newly sprouted leaf it arches even more so glowing in awe
reaching
in tune
or in the here and now as humans are wont to say
so it radiates
life
so fresh you want to keep it for ever
Have you?
They happen as the earth rotates
and the clock ticks
so that no second
is the next the same, as if,
creation itself
in its path
never left
yet my eyes are older
and the world even more
.

humedad

si Eliott se quejaba de abril
bajo tierra
es que no miraba
cielos quebrantados por el paso del forastero azul
pastos que salen a reverdecer
ni escuchaba el canto de las hojas marchitas
salir en friega por vientos locos
y la pálida
raíz
surgir de nuevo
no dejá más que la imaginación
y no respira
cómo la humedad
palpa
el acontecer de los segundos
cotidianos
ver cúmulos
en chinga
no porque quieran
sino porque otras temporadas ya aquí reinan
no que sea mejor arriba
de la faz
de la tierra
ni que ocho cuartos
cuyo moho
exprime
de la vida
lo que puede