Las desgracias de uno

Carlos siempre ha dicho de que no se queja pero no hay que dejar de notar que en lo que concierne relaciones humanas en este país le ha ido de lo jodido. No tiene amigos de los cuales presumir y ya los años empiezan a recalcar la ausencia de verdaderas amistades. Siempre hace falta alguien con quien hablar y con quien salir a disfrutar de una buena comida o una buena bebida. Y aquí en estas latitudes mientras hay trabajo no hay oportunidades de enlazar amistades. Aquí no es cosa rara eso. Por mucho tiempo creí que era algo de lo cual Carlos tenía mucho que ver, pero no es así, lee uno literatura al respecto y se da uno cuente de que las cuestiones de compañerismo en Suecia deja mucho que desear. No hay una cultura apegada a ello.

La gente aquí le gusta la soledad y al mismo tiempo se crea una cultura de aislamiento. Es el utilitarismo del pueblo. Aquí la gente solo sabe hacer las cosas si hay utilidad en ello. No saben desperdiciar el tiempo y aparentemente estar con las amistades un rato es perder el tiempo. Bueno, eso dice Carlos. Aunque consta que es así en muchos aspectos. Lo que ha Carlos le hace falta en su analices de introspección es que no quiere aceptar su condición de inmigrante y que llego demasiado tarde a Suecia como para entablar amistades de las buenas.

Aparte vive en pueblo demasiado pequeño. Aunque creo que es solo mala suerte la de Carlos. Lleva como 4 años con una suerte de perros que no lo deja en paz y como tampoco hace esfuerzos para hacer amistades como que no le va bien con eso de relacionarse con la gente.

Pero trabaja. Y es en el trabajo donde tiene buenas relaciones. Sí, pero yo no me refiero a relacionarse con gente del trabajo. Me refiero a relacionarse con gente fuera del trabajo. Es una cuestión difícil sin duda alguna. Yo, en lo personal no podría ayudarlo con sus dilemas, digo, soy su amigo pero no amigo en IRL. Lo conozco solo mediante nuestras interacciones dentro de la red. Ahí desde hace mucho se ha hecho un nombre para sí mismo.

A Carlos le molesta estar en la soledad de su casa, y eso lo acongoja un chingo. Digo, tiene amigos en el trabajo y tiene amigos por la red, what’s the problem? dirían muchos.

Pues eso, de que siempre hace falta tener a un amigo cercano, alguien fuera de todo lo demás. Alguien con quién platicar nimiedades.