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Anexo jkb34: La familia de Carlos

Antecedentes generales

Habremos de notar que Carlos es de Baja California y en los regionalismos que caracterizan a Los Estados Unidos Mexicanos eso significa que Carlos es norteño. A los norteños mexicanos les gustan los corridos y mucho se ha escrito de ello a tal punto que algunos legisladores del PRIAN con aires moralizantes quisieron prohibir corridos. Pero se toparon con el Himno Nacional. Carlos, por ende, se pone sentimental cuando tocan ‘La Banda’.

Anotación: Habrá de notarse que Carlos se siente huérfano y esto le aflige su proceder. Se siente como el último de su línea y al juzgar por su familia parece que nadie más sobrevivirá este linaje cuyo apellido es ________________.  Carlos nota con congoja que ninguno de los hijos de los hermanos o sobrinos y los hijos de Carlos parece tener intención de procrear o pueden la oportunidad de procrearse.

En guinda, Carlos se siente malcomprendido ‘en tantos niveles‘. Habrá que comprender el nivel de tensión que Carlos lleva por su cuerpo. Y es que es de familia pequeña. Rodeado de familias políticas extensas, que él y sus más próximos tengan un futuro incierto le causa tensión extrema al ver la familia política extenderse y la suya disminuirse o diluirse.

A la familia de Doña J nos tocó eso, quizá un último aire de vida que nos otorgó con su sacrificio.

Al anotar el anexo, la única hija de Doña J está totalmente entregada a la vida de su marido o la familia política. No quiere saber nada del linaje de Doña J. Ergo, La sangre de Doña J, mientras ha logrado lo suyo, no tiene la fuerza de honrarla como lo debería de ser a la vieja usanza o ya hizo lo suyo, punto de discusión. Y es que la sangre de Doña J sigue su curso.

Antecedentes

Carlos tomaba tequila todos los días por estos días. Recordaba lo que había dicho con cierto tono de nostalgia al explicar porqué tomaba. Doña J no era sangre, y adoptar no significa continuación en este caso, sino una extensión más.

Tomar le permitía una cierta libertad de poder comportarse normalmente. Tomar le aplacaba la turbulencia de emociones que giraban como tornados dentro de su ente. Tomar le permitía desechar el bagaje del día.

Evaluación

La descomposición química de Carlos está en pos de deterioro, tiene alterada su mente y su tren de pensamiento presenta fracturas incomprensibles.

2014

At the office, getting ready to part for the holidays.

When I saw 2014 enter my life my eyes were fixed on a digital time counter and hearing the people of Rome shout down the seconds before it struck 2014. I was at the Colosseum and I was being pressed by the masses outside the entrance to the  Colosseo metro which was jammed packed with people all trying to be by the Colosseum, just like me. I remember Nepalese immigrants selling fake roses and blinking gadgets celebrating the yet to be 2014, glasses, tiaras and champagne.  I nearly panicked but yet I was pleasantly amused by the whole moment. 2014 hit the façade of the Colosseo facing the Metro entrance in green colors shot by laser lights which simultaneously set of the rocket firing which brought a delightful spacial display of Rome’s finest pyrotechnics.

I thought it was great, ominous which is wont of me to do because I need to believe things are meant to change in my life. I was happy that I left behind 2013 and boy, did 2014 taste & feel good, full of promises and other dreamy stuff which encouraged my soul to deeply hope and go on with the dire state of my self. Nothing happened, 2014 was if anything a series of setbacks both spiritually and emotionally not to mention mentally. And here I am now, hoping that 2015 will be different like 2014. That I will change, that my life will turn for the better in all manners of aspects, with the social aspects of my humanity.

Though I often turn to the Lord for forgiveness on this matter because somehow I feel ungrateful towards the bounties the lord bequeathes me. Considering my lot there are a number of life experiences that oblige me to reconsider my situation towards the benefits I receive. Such as good health, a good job and more job, the issue of having money and overall the ability to enjoy pretty much what I want to do. I travel perhaps more than the average joe in this country and I have a profession which brings laughter to my life. This ought to be sufficient but unfortunately I seem dead bent on destroying the good Lord’s intentions and work. God must have a good reason for this because boy, do I ever sabotage it by engaging myself in carnal pleasures and questionable mental hygiene. Or the lack thereby of it if anything. I really do obstruct God in his work, again, this is by all intents and purposes done solely and truly by my own devices. And the nagging and bothering of the Lord constantly to grant me a companion or that I lack a family, buhuhu, cry baby that makes me want to punch him in the face if I ever got a hold of that side of my ugly debauching and whining self.

I wonder what my psychologist would think about my train of thought.

He doesn’t seem to think too much about my ruminations or present novel ideas about how to deal with my problems. I wish he suggested some sort of pill to realign my entire chemical composition. I myself realize many things but I end up not following through with my own great ideas, because I know there are great and should solve many of the issues I contemplate but nein sayeth the German. I do realize I have a serious case of conformity or are these the last throes of impetuous and careless behavior from my part?

Ayer: un atardecer este 2019

El día empezó grisáceo, la niebla cubría el paisaje y las horas matutinas con su velo blanco, no se podía ver mucho, solo que se sentía como si el día no quería empezar. El silencio de la casa y el silencio que se veía desde mi ventana al escribir esto, juegan con los caldos emocionales de mi constitución, le dicto a mi cerebro que no haga eso, que no se deje llevar por falsedades, ya no hay tiempo para dejarse consumir por las conjuraciones que las imágenes a mi alrededor quieren provocar en mi cuerpo, no ya no le dejo, es mejor así, la melancolía es muy mala para salud de un hombre rodeado en una sociedad obsesionada con vivir en compañía de otros. Hay que aprender a reconocer los gatillos que hacen que uno se torne triste o quede en inconforme con la suerte del día, no es saludable para un hombre predispuesto a beber cantidades enormes de alcohol para mitigar las ilusiones falsas que la noche contrae al irse al dormir. Pero me desvío de la lectura.

Los guantes blancos. Los tuve que sacar. Aquellos ornamentos que tenía guardados como memorias de un pasado al cual no retornaría, y ahora, jalo el cajón en el cual los guantes aguardan su ritual. Los compré de capricho. En Comune di Grammichele. Iba de paso. Y les vi, pensé, como los que se ven cuando los académicos abren libros de importancia. Eran unos guantes denominados en ingles kidskin gloves, guantes hechos de piel de cabrito. Los compré como cuando compro utensilios de cocina sin saber para que son, solo sé que me gusta la forma del objeto para darme una idea de cómo viven otros o se tornan sacrificios y alimentos para las fantasías esas de mi vida alterna en otros universos en los cuales yo soy un hombre de clase media sin problemas de dinero. Que ritual, pero le da importancia al acto de leer. Y más a lo que estoy a punto de leer. Era el diario de Carlos. Me puse los guantes delicadamente, con tiempo, sintiendo que cada dedo de la mano estuviese cómodo en su lugar, era una ceremonia después del todo.

Para quién sabe quién:

Parece que los años vuelan. Como las hojas de los arboles o arbustos lo hacen en otoño o un día cualquiera de esos en que el viento juega con las hojas en un remolino, un día seco, en que las hojas de los arboles al rodar por el asfalto hacen eco con su sequedad y que se levantan en conjunto para acabar en alcantarillas o quién sabe en dónde, como los segundos que gasto pensando en ti o fantaseando contigo, tú, yo y todo eso que el universo de los sueños imposibles marchita lentamente al ritmo de Greenwich y que se presta a los caprichos de la naturaleza. Lenta agonía siendo que el universo tiene millones de años y al final nadie más que la soledad verá lo que pasó al último.

 Así se leían las primeras frases del diario. Mi mente voló. O retrocedió, quién sabe qué. Solo dije, oh Dios. Y me acordé de Martín Buber y las conversaciones que sostengo con ese Dios judío. Y pensé en mi relación con ese. Y es que de reciente para acá siento pena hablarle a ese Dios. Da pena rogarle por pormenores que nada tienen que ver con las urgencias que aquejan a la humanidad, o la satisfacción de complacer la carne. Para qué le pido, por ejemplo, una mujer. Sé que es una oración de desesperación no por mi alma sino para apaciguar mis deseos carnales los cuales sufren bajo la tortura de la soledad. La soledad hace de la carne un, diríamos, sueño Rulfiano en donde Comala es el caldero de la perdición.

 

 

Las constantes

Que vida. O así pensaba Carlos cuando la mente le retraía memorias del estancamiento personal en el que se encontraba o cuando alguna mala memoria le retrocedía a espasmos mentales que ya recurrían con mayor frecuencia. Ni cómo pensar en el pasado y ni cómo pensar en el futuro. Eso era lo que más le angustiaba de hacerse viejo, esa idea del futuro que perdió su valor quién sabe cuándo y ni cómo. El futuro implica otras cosas hoy en día. El futuro es cómo pagar deudas o viajar sin propósito alguno. El futuro es la esperanza que nunca se acaba de encontrar a una pareja. El futuro sobre la jubilación. Se extrañaba ese futuro de lo que uno quería ser; lo que uno es ya no importa, ni cómo salir adelante y trabajar en lo que uno planeó lo que iba a ser; serlo ya y trabajar en ello aburre hasta el cansancio.

Los gabachos tienen una palabra para ello, flatline. No sé porqué se espera a que uno a pesar de llegar a cierta edad uno tiene que seguir teniendo los mismos dramas de antes y cómo las viejas costumbres que uno ya ni practica siguen insistiendo a que se sigan practicando y cuyo único desenlace es sentir un sentimiento de culpabilidad por no hacer lo que uno debería de hacer. A esto los suecos le llaman otillräcklighet. O sea, que uno no basta, no en términos de tiempo sino en términos de capacitación personal.

Y sí, como por ahí se dice, esto son problemas de primer mundo. Esto viene a mente una conversación que Carlos sostuvo con su hermano durante su estancia en México este último estío. Le comentaba justo este sentimiento de estancamiento a lo cual me sugirió que lo que hacía faltan era motivación. De hecho mencionó un tanque de peces como parábola a la situación ya que dijo que un pescador decidió crecer peces en una estanque pero que al extraerlos para consumición los peces perdieron su sabor. El pescador se preguntó a qué se debía el cambio y resultó que los peces en la mar solían estar expuestos al peligro y esto los hacía estar en constante vigilia. Al no tener ese peligro constante hacía que los pescados perdieran la incitación a sobrevivir y esto afectaba la constitución del pez. El problema se solucionó echando un tiburón al tanque. Y lo que a ti te falta, le dijo a Carlos, es un tiburón que te motive.

Furthermore, como dicen los gringos, enfrascarse en lo mismo se ha vuelto rutina. Las insistencias de adquirir esto u lo otro son las mismas de siempre. Tan fácil que es ponerse a trabajar, pero Carlos insiste en lo mismo de siempre. ¿Dónde estará mi tiburón? ¿porqué será que los cambios radicales a estas alturas significan un sacrificio cuando se es joven ni la piensa uno dos veces para dar ese vuelco 360? Es un drama mental de poca madre. Quizá el estancamiento se deba a las redes sociales, quizá todo el lío de las emociones que uno sufre al leer tanto de lo que acontece en el mundo lo deja a uno inerte.

Y ni como argüir contra la idea ya que es la mejor opción ante lo que se enfrenta Carlos a mi opinar. No quiero discutir con su proceso mental, me limito a escuchar. Yo no puedo ofrecer una solución a esa enredadera existencial sin sentir un dolor en el estómago, su problema es un problema universal si es que universal se refiere a la humanidad y este planeta y lo que se denomina la vida.

Es curioso ver a Carlos escribir porque sé que escribirá hasta el cansancio sin dar nunca con la solución a sus problemas, venga, solo hay distracciones que conllevan a otros problemas y las viejas dolencias emocionales son las únicas que permanecen sin cambiar. No es que esté obsesionado con los problemas de Carlos, pero bien que alimentan mis obsesiones mentales, por ejemplo, la idea de las constantes en la vida de uno, esa de la rutina después de cierta edad o como es que pueda escribir a veces sin ver el teclado, es uno de esos misterios que se ponen a jugar con mi autoestima, como haciéndome creer que puedo hacer lo que quiera con la palabra sin soltar la mirada de la pantalla y que reproduce todo lo que escribo sin mirar las letras del teclado. Esa ilusión tan frágil de control que desvanece al enterarme que estoy escribiendo sin pensar en lo que estoy haciendo hasta que la duda entra en mis dedos y estos últimos se tornan torpes.

 

 

 

Unbelieveable

Entrada 34. Lunes. Año lunar chino.

Las cosas que pueden pasar con el tiempo. Por ejemplo, no dejarme en paz, ni permitirme perdonarme a mí mismo. Sentir mi humanidad sin conflictos, dejar que las cosas fluyan. No soy el mejor ejemplar humano del mundo, reconozco que soy de lo peorcito, pero no entiendo porqué no logro perdonarme para avanzar personalmente.

Pero aprendo a cuentagotas.

Aunque me cueste, trato de vivir el presente sin dejar que los fantasmas del ayer me acosen o que las especulaciones me carcoman el futuro. Es un trabajo enorme porque cualesquier cosita me hace caer en esas lagunas llenas de arena movidizas de pormenores del ayer. Estar en paz con uno mismo no es el trabajo más simple del mundo.

Llevo años en las sombras de la depresión, ahogándome en mi miseria, pensando que mi destino era de lo peor, y pesar de esas horas oscuras, la vida me ha bendecido de lo que más creo.

Me arruino a mi mismo y arruino a mi familia y a los que siento algo por ellos. Esa ha sido mi suerte hasta hoy. Y no quiero comparar mi suerte con la de otros. Me va bien, tengo salud y me considero afortunado en esos aspectos, pero en lo que es eso de las relaciones humanas, como que no ha sido una cornucopia estos últimos años.

trato de reconfortarme que he tenido una vida rica, antes. Hoy, la soledad es en mayor, algo que me sigue después del trabajo. La casa sola, no tener ha alguien a con quien llegar, eso cala.

Aparte, eso de bajar de peso y seguir en las mismas después de correr, dejar de beber y seguir igual de peso, también me afecta mucho. Así como que no me gusta enfrascarme en mi mismo tampoco. No sé ni porqué lo hago, eso de la autoexaminación me deja exhausto también, como se come todas mis energías creativas, ni que hacerle, como me gustaría poder ver comparaciones en todo de nuevo, pero no, heme aquí, seco, hueco, sin fondo.

Una cosa era cierta. Había cambiado y aún no estaba impuesto a su nuevo cambio. Me parece que Carlos le tiene miedo más a su viejo yo que descubrir quién es ese nuevo yo. Un yo impuesto por sus entornos y quizá no un yo el quién él ha laborado para lograr acabo aquel cambio. Por primera vez siente ese cambio, al parecer, .

secret midnight writings

I found Carlo’s diary. Or he left it on purpose on the divan. Which is suspicious of sorts. He is going on a long vacation which gives me ample time to peruse at will the secret midnight notes as he calls his writing.

I was tempted to send it to him but he left in such an inconspicuous place that I could just ignore it and leave it there to gather dust at will. Which I didn’t, off course. darn curiosity. I was careful to lift the volume so as not to leave traces of being it lifted. White gloves and that.

I opened it but much to my surprise it was written mostly in Swedish. So I had a friend translate it. I got it back and here is what he wrote, mind you, what you are about to read needs to remain professional & confidential.

 

March 2011. Why am I obsessed with her? what has struck me? what the fuck is this? *fuck in Swedish is not a swear word

April 2012. I am possessed emotionally by her. Does she know this? My mind plays tricks on me. I think she is aware of my feelings for her.

December 2012. I want to send her flowers. She is married. I barely say hi. I think she senses I avoid her. My mind is surely playing tricks on me. What am I to trust?

January 2013. When did I start feeling this way towards her? All these months & days are driving me crazy. What if she finds out about me? What if she files sexual harassment charges? Wait. I don’t think of her sexually yet.

January 2013. Do I even think of her in sexual terms? Why do I feel her in my veins? Why has she penetrated me so deep? Argh. Why do I have to be so insecure at this age in my life? Why? *recalls Frankensteins wailing in Van Helsing for no reason seemingly.

January 2013. What kind of flowers would she even like? How would I disguise it’s not me. Argh. What if I regret this, not saying a word, what if she is the one?

March 2013. It’s her -. I saw her. I said. I could wack my brain for you. Everything was right. Yet so wrong.

Those last letters left me astounded.

Las desgracias de uno

Carlos siempre ha dicho de que no se queja pero no hay que dejar de notar que en lo que concierne relaciones humanas en este país le ha ido de lo jodido. No tiene amigos de los cuales presumir y ya los años empiezan a recalcar la ausencia de verdaderas amistades. Siempre hace falta alguien con quien hablar y con quien salir a disfrutar de una buena comida o una buena bebida. Y aquí en estas latitudes mientras hay trabajo no hay oportunidades de enlazar amistades. Aquí no es cosa rara eso. Por mucho tiempo creí que era algo de lo cual Carlos tenía mucho que ver, pero no es así, lee uno literatura al respecto y se da uno cuente de que las cuestiones de compañerismo en Suecia deja mucho que desear. No hay una cultura apegada a ello.

La gente aquí le gusta la soledad y al mismo tiempo se crea una cultura de aislamiento. Es el utilitarismo del pueblo. Aquí la gente solo sabe hacer las cosas si hay utilidad en ello. No saben desperdiciar el tiempo y aparentemente estar con las amistades un rato es perder el tiempo. Bueno, eso dice Carlos. Aunque consta que es así en muchos aspectos. Lo que ha Carlos le hace falta en su analices de introspección es que no quiere aceptar su condición de inmigrante y que llego demasiado tarde a Suecia como para entablar amistades de las buenas.

Aparte vive en pueblo demasiado pequeño. Aunque creo que es solo mala suerte la de Carlos. Lleva como 4 años con una suerte de perros que no lo deja en paz y como tampoco hace esfuerzos para hacer amistades como que no le va bien con eso de relacionarse con la gente.

Pero trabaja. Y es en el trabajo donde tiene buenas relaciones. Sí, pero yo no me refiero a relacionarse con gente del trabajo. Me refiero a relacionarse con gente fuera del trabajo. Es una cuestión difícil sin duda alguna. Yo, en lo personal no podría ayudarlo con sus dilemas, digo, soy su amigo pero no amigo en IRL. Lo conozco solo mediante nuestras interacciones dentro de la red. Ahí desde hace mucho se ha hecho un nombre para sí mismo.

A Carlos le molesta estar en la soledad de su casa, y eso lo acongoja un chingo. Digo, tiene amigos en el trabajo y tiene amigos por la red, what’s the problem? dirían muchos.

Pues eso, de que siempre hace falta tener a un amigo cercano, alguien fuera de todo lo demás. Alguien con quién platicar nimiedades.

 

Emotional ethos

Charlie’s emotional constitution is a dire mess, royal at that. He can’t seem to get a grasp on that aspect of his life to 100%. He manages to eek out a living where occasionally he can forget about his emotional situation. Frustration, inability to move forward and move ahead when it comes to finding a partner to live with and the narrative he feeds his ego, all drag down daily sentiment down the path of gutter hell. The muck is awful which paralyses the living quality of the every day ens. It shouldn’t be like that.

That he manages to gain some sort of composure to deal with the everyday when interacting with others and give the illusion that everything is  dandy is surprising even to me. Not that he’s about to enter an emotional crisis or breakdown emotionally either. Although he contends with issues of change which occur nilly willy it seems, since of late he seems to be holding more to the past than the present.

Note to self: buy milk and brazilian nuts.

It’s a veritable mess indeed. Life I suppose. Emotions are weird. One would wish you could just get rid of them as easy as they came. Emotions, however, tend to have a life of their own. Like liking this girl which has troubled he’s soul for years now. When is that feeling going to be over and done with? He really hates it that whenever she suddenly comes in his vision field she evokes all kinds of torrentious emotions for no reason at all and then he has to contend with the idea of her in his soul, of all places. I get the beauty and the beast effect. But Charlie doesn’t. “I start assessing myself”, he says, “and I just can’t come to par with that beautiful Nordic beauty queen with no fucking equal on this fucking planet. I see myself as a terrible fucking beast that is no match for her.”

I listen attentively to what Charlie says and then remember to add beer to my shopping list.

“It’s not her fault I get all gooey whenever she happens to appear. I really try to be the man about this. I try and pull myself together and ignore my feelings as much as I can but somehow she has penetrated the veins where my blood courses. What to do? I do try other methods to control my emotions. Meditation, avoiding the girl and God why isn’t there any other women who can distract me?”

The session ends. Charlie gets off the chair and stops looking outside the window, as soon as the second the session ends. His habit, to stare as he talks, outside the window. Like the  elderly Manhattan lawyer office in Bartleby the Scrivener , the brick wall before is a lofty brick wall, black by age and everlasting shade. He knows his hour is over. I look pensive and jot down another thing I must by at the store. He steps off the rum and I place my notebook in my desk. I think about this femme Charlie talks about. I wonder when will I be dumbstruck by a woman in my life. Charlie makes it sounds as if his guts are being torn apart; as if his veins are on fire; as if his soul is being burned alive on some sort of personal hell. For godsakes, he comes to me to talk about an imposible love and the feelings unprocured by it. This guy is in guy limbo. Nowhere to go, imposibilitated by his own accord. He is stunted in every way by his own self.

“You know it’s all his fault”. He heard himself saying. It’s all about the gall. ” Says the guy who just wished he felt like Charlie.” Yeah, I suppose.  What does he stare at when he comes to talk to me about this flame?

 

La suave calorcita del asfalto

El invierno se aproxima pensó.

La oscuridad venía con vientos gélidos, cubría las calles y las sombras, que se desvanecían bajo la luz de una luna menguante, se imponían a la oscuridad reclamando forma y ser. El silencio que suele acompañar estas calles resonaba cada ruido que estas noches producen y camino a quién sabe dónde, Juan se percató del teatro que la vida le imponía para deleite de deidades aburridas. Hojas del verano pasado ya secas y marrones yacían tiradas por los bordos de las banquetas, algunas las empujaba el aire haciéndoles correr por el asfalto, colillas de cigarrillos adornaban pasos que alguien anteriormente había pasado por ahí y la luz de un farol le guiaba en su deambular. Se rió porque ese alguien siempre le parecía en su imaginación como un hombre. Nunca una mujer.

La pregunta que la soledad le hacía como mala mantra cotidiana hizo eco por su cuerpo. Corrió por sus venas cuchillo en mano  y le apuñaló su corazón con todo lo que pudo. Le hizo saborear el filo al cuyo sabor ya estaba acostumbrado. Agrió y lleno de esperanza. Escupió y decidió hacer lo de siempre, ignorar, proseguir, aceptar, resignación, un darle cierre de cortinas al martirio de las preces incontestadas.

Esa es la alimentación sangrienta del deseo del cambio. Acto seguido le habló a dios. ¿Qué está esperando a que las cosas cambien? Que cóctel pensó.

A su edad ya nada parecía de mucha importancia.Tal pareciese que lo que tuvo que pasar ya pasó. Sentía como si el tiempo ya no tenía ni tiempo ni ideas ni aventuras para él. (Confesión extraída durante una borrachera)

Su vida un cascarón que da ideas para reuso pero que ya no brilla lo que prometía cuando estaba lleno de esa imaginación que tiende a impregnar el aire mismo que da sustento a la vida. Un cascarón intacto está lleno de ideas, esperanzas, posibilidades. Un cascarón que dio lo que tenía que dar ya no tiene esa promesa de lo que se puede ser. Ya viendo y siendo lo que se es y será, el cascarón pierde su luz revitalizante. Ahora hay que reproducir por cuenta propia el resplendor del cascarón.

La mayoría de la gente no nace sabiendo como relucir lo que tienen y mucho menos sabe como relucir de la nada. Renacer, reinventarse y rehacerse de nuevo es una labor titánica.

Pensó. Porque eso era lo que mejor hacía, pensar. Y empezó a recordar. No le quedaba de otra a esas horas. Recordar lo que pasó. El pasado. Solo le faltaba la música. De ese tipo que muchas culturas milenarias han sabido crear para acompañar el silencio, la soledad, darle ritmo al aburrimiento. De ese tipo de música étnica y con dejo melancólico. Música para cultivar la paciencia y él tan aprisa para ir con toda velocidad a ningún lado en particular. Pensó en las obras de música koto que tanto le gustaban. Que tal traer en si uno de esos instrumentos, se imagino, uno de trece cuerdas. Y dejó que la imaginación fluyera hasta que el graznido de un cuervo lo remontó al pasado de nuevo.

En realidad no hay muchas culturas dedicadas al presente. Empezó a especular porqué. El pasado es un vicio como la heroína o las drogas en general, el alcohol. Siempre hay que regresar al vicio. Las culturas milenarias se empeñan en hacer de sus ciudadanos unas maquinas del tiempo cuyo medio de transportación lleva a lo que sucedió o sucedía, rara vez a reflexionar sobre lo que ha sucedido y algún empeño habrá por lo que pudo haber sucedido. Las culturas de Occidente hoy en día quieren hacernos más conscientes del hoy y veneran las cualidades de vivir en el minuto exacto que se respira. Algunos observan las resistencias a ello porque siempre caemos de nuevo al vicio de remontarnos al pasado. Si tan solo pudiésemos marcar las horas, las fechas, decidir a cuál tiempo remoto podríamos ir a ver, revivir. Pero no. Más de las veces el mal llamado flujo del consciente viene con narrativa en mano y nos hace sentir con dolor (rara vez alegría) lo que fue. El presente nos duele escuché o leí por ahí pero creo que lo más apropiado sería que le escatimamos su lugar en la hora en que se le mira. El Occidente nos enseña a ser críticos y duros con nosotros mismos y nos hace evaluar nuestro valor. Qué somos hoy y cómo hemos llegado ahí y qué valor tiene esa presencia al hoy por hoy y más de las veces nunca tenemos el valor que creemos tener. No nos apreciamos correctamente.

Una ráfaga de viento le hizo abrir su abrigo inglés duffel. Le hizo escanear su entorno y vio que si apenas había llegado al centro de la ciudad. Lucía vacío. Sin vida. Las tiendas llenas de luz para evitar robos. Que pueblo, tan pequeño. un pueblo bajo la oscuridad siempre da sensaciones de abandono, de miradas de reojo, de alguien que cuida los pasos que uno toma. Como si no bastara con la constante observación a la que uno se somete pero quizá esa era lo que acentuaba la desolación  de las calles a esa hora inhóspita para las voces internas de uno mismo.

Qué vida. Qué vida.

Possible soulmate

He actually looked it up. This idea of a soulmate or a twin flame. Like when he looks up names of potential mates on the net. Online stalking whatnot. He actually looked up her name on the Swedish site Ratsit. He got the freebie info. Her name, her age, her civil status, address. He even went as far as to go by her apartment one crazy night full of inebriated fantasies or tormented feelings and ideas of rejections. He confessed to have screamed her name in the middle of the night.

I wasn’t supposed to be a recipient of his thoughts but I had to ask about it and since then it’s been nothing but Niagara Falls over and over again.

I had caught him looking at her with a curious intensity which made time come to a halt. At least for him because all I saw were those few precious seconds a person has let go of time frames, wondering aloof in some space continuum where time doesn’t exist. I glimpsed at his stare and followed it until she came into view. I know the feeling because I’m an expert empath. I sense these minute things like some people are good at seeing details pass by in slow motion which no one else seems to notice. My little gift was to see things as they happen before they happen in our milieu. I see people’s behavior in such a way I can predict their emotional status with ease and rapidness and say with some certain high level of accuracy what they are presently going through in their lives. Like when I spotted a coworker dying her hair with a flaming color. I knew then there was trouble in paradise.

Normally I wouldn’t pay too much attention to other people’s love interests but this guy caught my attention, rounded it up and tied like a calf at a rodeo. Mostly because I knew this guy as a womanizer i.e. someone to look up to. A guy who could get any chic he’d liked yet this one made him stop in his tracks. He discussed her presence as kryptonite. Yeah, he’s superman alright I had said to myself as I heard him babble about the impotency this female brought upon him. I couldn’t understand that metaphor until I felt it too some months later.  This women I had no idea of made me weak to my knees just by being nearby or feeling her presence before she was even nearby. She managed to suck my very source of energy to the point where all I did was think of her 24/7 365. I realized then that that was what he meant when he used that reference to kryptonite. The worst of it all was his inability to declare his feelings to her which I intuited was love at some level. I did not encourage any course of action. I am not the one to encourage to make life decisions of any sort and least not about love. I just listen. Maybe that’s why am often in situations which I don’t understand why just me has to endure public displays of whining at work . I really didn’t want to listen more but my own experience made me listen even more intently to his own personal experience with this weird concupiscent astral you-name-it out of body experience, inward desire to be with someone I don’t really want to be with but waits exact the right amount of time to be with said being.

Do you fantasy about her in a sexual way? I had once asked him jokingly. (The female at hand is super gorgeous and a foxy lady). He said not the first year. Which was weird. Not that anything about the whole deal was normal. By far. He mentioned a few sexual positions and what he would do, stuff of the imagination and that never actually happen once one is well at it. The disturbing part was how he fantasied. He talked about how he thought she would come to first contact. A bump, a frontal crash, a laughter. I really thought he was some sort of sissy, I mean, what guy imagines meeting a girl by bumping into her? He did. Not only that he imagined walking with her holding hands. Worst yet. He imagined her having a conversation. He lost it. Surely.

He had also stopped drinking alcohol because he thought the spirits were making him fall into a delusional state. After all, this girl doesn’t even know he exists. I got sad because that’s my drinking buddy we’re talking about. So he stopped downing the brewskies because his infatuation with this woman was getting out of hand according to him. Not that he stalked her or anything. His sole focus on her was limited to the strange burning sensations in his body everytime he thought of her or everytime she passed or happened to glance at her because, like I said, her image or presence burned an image on his cerebral cortex that lasted hours, days and months, years by now if we are to believe him. Which I do.

I warned him of the Feminist Four. This group of females had a theory that men are pigs when it comes to desiring women and that even when they spiritually or unconsciously, unwillingly feel or want a female though no physical contact nor approach has been made was akin to mental groping since unwanted energy was being directed for the purpose of sexual attraction. This group of females had stumbled upon their theory in an obscure tract down in a basement at Wellesley College some years ago and the theory spread like wild fire in the Feminist community. I warned him because I saw in him relish the situation. It was a sick pleasure to entertain the idea of her, the attraction, the possibility of something happening, the hope he kept alive of living a life which only existed in his cerebral cortex. He told me not to joke to a tormented soul. Is that what it is? You are tormented? I retorted. Which curiously brought memories of Gomez from The Family Addams when Morticia commented about Gomez being tormented and Morticia said: “Don’t torture yourself, Gomezthat’s my job.”. Eitherways, he was nearly insulted that his pristine feelings for the lass were questioned and pitted against a feminist theory which almost never saw the light of day when for all he knew it was her redirecting all that energy towards him. Maybe he was being groped at. Yeah, you keep thinking that I thought. Never been a fan of masculine theory.

I understood his conjecture. Like Japanese youth who reject sex or the new wave of asexuals hitting the streets of New York this millennium, it’s not surprising that people yearn and feel attraction to an Other who they are unwilling to confront or feel the call to be a false call of sorts. I thought he was just fearful of real rejection. These calls of twin flames or soulmates are strange at best. In my innermost thoughts I think it’s just frustrated love. Like Ishiguro’s Remains of the Day. It’s all about principles and love of many things except the call to follow the heart. Steven’s love of attention to detail is in stark contrast to his failure to notice the call of attraction to Miss Kenton with the sole exception that the novel makes it a point to exact a bitter juice of it all if we heed not the call of the soul or the heart or whatever you want to name it.