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In Sunshine or in Shadow: Stories by Irish Women

In Sunshine or in Shadow: Stories by Irish Women
Edited by Kate Cruise O’Brien and Mary Maher
Delta Trade Paperbacks, a division of Random House, Inc. February 1999
ISBN:0-385 33335-8

No es que sea una recensión. A mi lo que me importa relatar es cómo adquirí el presunto tomo y cómo lo leí, esa es la historia de mis libros. Cada uno con su historia. El egoísmo primero y después lo demás. Venga pues. Recuerdo sin duda alguna que iba a algún destino cuya puerta de partida me llevó a Estocolmo. Recuerdo subir unas escaleras con maleta en mano, una de esas que llevan una manga larga, la maleta que no la escalera. Entré a una Akademibokhandeln, que es una tienda de libros de esas de cadena y que existen por doquier por estas tierras y busqué algo que leer y pues lo compré. Las emociones y las sensaciones por lo cual lo compré son tan efímeras como las sensaciones que me llevaron a consumir literatura como la presente. De seguro pensé que lo leería en una sentadita por ahí, así como cuando compro tomos por aquí y allá con esa ilusión de que los leeré tan rápido que los podré consumir bien pronto cuando la realidad es otra, o sea, la fantasía es mi consumidor preferido de libros.

Pues no, el libro lo acabé leyendo en mis visitas al WC en casa. Y no hasta este 2013. Digo, lo compré hace más de 7 años atrás, por lo menos. Y así, empecé este libro. Un libro que se jacta de relatar en historietas cortas cómo es que legislación introducida a Irlanda afectó a las mujeres, a eso va el libro, relatar en ficción, el drama de un pueblo católico y (el proceso democrático) de rechazar la prohibición del divorcio, cuyas víctimas, a juzgar por las historias, fueron las mujeres. Y no que no es que no lo crea, venga, el patriarcalismo en las sociedades católicas le han hecho la vida a las mujeres de cuadritos, como bien dicen en mi tierra. Lo que pasa con la literatura y las historias que de ahí se derivan, es que suelen contarse por personas adineradas, que cuyo pasado, no por minimizarlo, ni nada, deja un sabor a afluencia que ni los que hoy en día sufren del patriarquismo rudo del catolicismo sabrían saber cómo identificarse con él. Por ende, el prejuicio. Quizá los hombres también sufrieron. Pero venga, libros para alimentar ideologías nacieron en la Guerra Fría. Y este último no es la excepción a no ser que se trata de una lucha, una batalla, en ese marasmo frontal que se denomina Feminismo.

¿Son buenas las historietas? Sí. ¿Vale la pena leer el libro? Sí. Es gente que ha sido educada a tocar el corazón con sus letras. ¿Es eso malo? No.

Aquí habrá que recorrer calles en un taxi, subir paredes para ver lo que hace el vecino, soportar la soledad de la ama de la casa, la espera del marido, la traición del marido que no sabe ser fiel, la aceptación y subyugación del diario devenir para poder salir adelante en esas broncas y normas femeninas que ellas solo entienden, seguirle el hilo a las eternas discusiones entre un hombre y una mujer o la curiosidad de una niña en ciernes a ser mujer.

Poder. De eso trata el libro, del suspenso que marca la vida cuando esta última se ve rígida por leyes injustas que no comprenden lo que pasa en la vida de los sexos. Unas historietas valen más que otras pero lo que sí hace el libro y lo hace muy bien es enganchar al lector. Siempre es interesante leer sobre los problemas que las mujeres afrentan y por ende la satisfacción de poder haber leído el libro, si tan solo para ver desde ese marco visual, cómo es que la mujeres resuelven sus problemas con ese otro sexo del cual yo pertenezco. Es importante relacionarse con el sexo opuesto y lo que ellas sufren o disfrutan para poder así comprendernos mucho más mejor.

Kirieleisón

Hoy te vi.

Como siempre, te evito. Ese acontecer nórdico de evitar la muerte.

Veo de reojo los cambios; cómo te vistes, cómo cambia la forma de tu pelo. Las carreras que llevas, qué típico de mujer, no pararse, ir, venir sin detenerse. Mujer.

Qué no hará uno para detener ese tren. Evito saludarte. Mi meta es no saludarte, ignorarte. Cada vez que entras en mi visión es una tortura sisífica..

Mi imaginación juega mil juegos como un budha sufre mil pensamientos al tratar de concentrarse para obtener Nirvana. Me pregunto si serás la Nirvana que nunca pensé obtener así como ganar la lotería: efímera eres.

y me enojo cuando me reconozco a mí mismo y mis flaquezas. lo que sé pasará.

Eres una sombra que observo desde una lejanía, el eterno voyeour en mi no sabe otra.

Mis venas duelen al verte. Una especie de Hank reina sobre mi. Sin embargo tus labios nunca reposaran sobre los mios.

Mis venas duelen al verte y el imposible que pareces ser.

Lo incompatible mata.

Enterraré mi imaginación aquí. Tú. Serás. Al menos en aquí. Aquel deseo imposible que hoy obtendré por lo menos en los sueños de la posibilidad mal llamada Esperanza.

Money to burn baby

Foto tomada del web de aftonbladet.se

Los próceres de una nación dicen tanto o igual de lo que acontece alrededor de ellas, en este caso hasta entre continentes. Mientras que el partido feminista de Suecia tiene todo el derecho a protestar de la manera en que se le pegue en su relegada gana las diferencias salariales entre los hombres y las mujeres en Suecia esto no deja de ser un aspecto que invita a las comparaciones.

Comprendo las frustraciones de las feministas en Suecia. Los hombres en los altos puestos de la sociedad suelen ganar más que las mujeres y me imagino que los puestos menos dignos que los medios sociales nunca realzan más que para recordar a los profesionistas de la limpieza, los albañiles o los trabajadores de municipios que ellos no forman parte de la narrativa bonita de la sociedad, ganan hasta menos por el mismo trabajo que los hombres hacen por más dinero. Y digo que me imagino porque la verdad no estoy del todo enterado de las estadísticas de sueldos entre los hombres y las mujeres en Suecia como supongo lo debe de estar Gudrun Schyman pues es ella la que está realizando la protesta y uno espera que por lo menos este consciente de lo que está haciendo.

Lo que sí cala es que no este consciente de lo que esta pasando en todo el mundo. Si mientras Suecia esta gozando de una estabilidad económica mejor que muchos otros países tampoco es como para quemar dinero a lo pendejo para enfatizar que las cosas no van bien entre los géneros en Suecia. Suecia tiene mucho derecho a sus sueños y si uno de esos sueños es la equidad de sueldos por el mismo trabajo que los hombres y las mujeres desempeñan con el mismo esfuerzo pues venga, que mejor que nada, pero ¿a quién le corresponde hacer esos ajustes en una sociedad tan avanzada como Suecia? Lo cual es lo de menos porque al parecer, en Suecia es mejor quemar el dinero que escoger ejemplos vivitos y coleando y dándoles la diferencia salarial en forma de cheque.

Y es que la publicidad que recibirá FI! para seguir en la política eso sí costó cien mil coronas suecas.

En fin, cada quién a lo suyo bien reza el dicho.

*** 100 mil coronas suecas al tipo de cambio en México hoy en día equivale a 156 494,52 MXN

Padres suecos

Pues empiezo las mentadas vacaciones hoy. Lo único que me molesta por estos momentos es que no puedo limpiar adecuadamente las ventanas de mi nueva morada. Aquí en Suecia son de doble vidrio y las mías tiene, aparte de lo doble como 50 años de viejas o más. No puedo abrirlas para limpiarlas adecuadamente y cada que sale el sol se ve el polvo acumulado de los años. Molesta. No es que sea pulcro pero molesta que las cosas no se vean como deberían de verse. Pero hubo por lo menos una pequeña victoria en está tragedia consuetudinaria. Yo pensaba que todas las ventanas y una puerta que da al balcón no podían limpiarse pero hoy descubrí, impulsado por el vamos a ver, que la puerta sí se podía limpiar por dentro. Fui feliz. It’s the little things buddy.

Durante estas vacaciones que duran hasta lo que los suecos llaman como la semana 34 me he propuesto escribir todos los días sea en inglés, sea en sueco, sea en español. A ver qué. Sin prisas, pero a escribir. Mas antes un adelanto de lo que me ha pasado. No que sea de importancia pero creo que es necesario escribir un poco al respecto, eso hago y eso me ayuda un poco a despejar la mente. Pues que aparte de separarme de la sueca por la cual terminé en Suecia el año ha empezado muy bien. Soy más fuerte de lo que pienso o totalmente aún no me cae el veinte como bien dan a decir algunos por mi rancho. Pero he sobrevivido la vida que llevaba por lo menos desde buena parte del 2007 en que todo parecía gris y oscuro. Ahora no ha cambiado de color, para ser franco, pero es un mix de emociones que se están desenredando lentamente y poco a poco. Sin sueca y sin la custodia de mis hijas, porque aquí en Suecia los padres no tienen derecho alguno a sus hijos o hijas, sigo la vida solo. En pocas palabras: vivo solo y lo único que me ataña a Suecia son mis hijas que ni derecho tengo a ver porque he concedido que así sea. He firmado papeles para que la madre sea la única que pueda custodiar a mis hijas. Y bien daba igual que así fuese puesto que nadie de las autoridades me daba a saber nada de mis hijas aunque bien así lo establecerían las autoridades. Suecia será en papel un país totalmente de equidades de género pero la verdad sea dicha, y por experiencia, los padres no tienen derecho alguno y como son minoría nadie les presta atención y los problemas que se presentan al diluirse las uniones conyugales. Así que aparte de haber ganado buen dinero esta mitad del año, he perdido emocionalmente tremendas batallas que no le deseo a ningún hombre en esta tierra.

El hecho es que estoy muy enojado a la sueca. No respingo y creo que es injusto todo lo que me pasa en mi vida familiar. La mujer que supuestamente me amaba ha terminado siendo un monstruo de los peores infiernos que no duda en dañarme emocionalmente en cada esquina que puede. En pocas palabras tiene emocionalmente secuestradas a mis hijas con el apoyo total de las autoridades suecas. Y todo legalmente por supuesto, aquí las autoridades están del lado de las madres y muy a pesar de los gritos de las feministas suecas, la verdad es que los pilares de la sociedad descansan sobre una estructura matriarcal. Los hombres no tenemos representación familiar más allá de lo económico. La culpa es de uno que los hijos hijos existan y habrá que pagar un precio justo por ello. Y es que solo estoy para apoyar a mis hijas económicamente. Mi crimen: procrear con la madre los críos que ahora ni puedo ver cuando yo quiera.

Ellas viven con ella. Ese es el derecho sueco por automática. Y ni cómo respingar. Las madres en eso son astutas y nos llevan la delantera. Las madres por lo general secuestran emocionalmente a los hijos con el consentimiento total de los padres. Les damos el derecho sin respingar. Y ni creo que los hombres de repente desarrollen un instinto paternal al grado que las madres lo han hecho por miles de años.

Y es que duele saber que separarme de la sueca conlleve el hecho de que no podré nunca más compartir mi vida, todos los días, con mis hijas. Nunca supuse eso. Y eso les recomiendo a todos los hombres del mundo, hablen con sus mujeres sobre una posible rotura en las relaciones si es que tienen hijos. Cuesta mucho no compartir la vida con los hijos de uno y por mucho que uno disfrute de la libertad de no vivir con la ex lo que más duele es no vivir con los hijos de uno.

Sanctimonious

Estuve en Gotemburgo el otro día. Para ser más exactos el 13 del mes corriente. Fui a un evento patrio que los paisanos que se encuentran en esa parte de Suecia lograron llevar a cabo con óptima prestación. Los perros tijeras del país que bien hacemos en llamar México ni saben lo que nos cuesta estar lejos del país y poder mexicar fuera de nuestro terre. El simple hecho de que hay una fiesta para la vox populi en Suecia fuera del “evento oficial” habla raudales de uno y lo que es disque nuestro. Pero a eso no va el post sino a un evento particular que el destino bien tuvo a darme como dádiva cotidiana.

El domingo del 14 antes de abordar el tren que me llevaría a la rutina consuetudinaria que abordo como tomar un vil trago de vinagre en mis días acá me llamó la atención un ruidillo que escuché mientras deambulaba las calles de Gotemburgo para ver si había algo que fotografiar.

Entré, sin querer queriendo, a la catedral de Gotemburgo. Estaba un coro de jóvenes ensayando para el evento oficial del día. Tomé lugar. Casi no había gente. Un agente secreto de Säpo tenía su lugar en una de las bancas cuya posición daba para todas la vistas del recinto sagrado y estaba observando a la gente que entraba. Su posición era obvia, traicionaba toda regla y quería ser observado. Estaba sentado al costado de la cúpula, contraria a mi posición vertical que tenía frente al Jesucristo cuya presencia relucía por su ausencia. Säpo es la agencia secreta de Suecia que equivale al denigrado aparato oficial de México mal llamado cisen. Yo escuchaba, miraba mis entornos y procuraba ahondarme en lo espiritual. Él miraba mis ojos, yo miraba sujetos persignarse y me preguntaba porqué lo hacían. Había algo sospechoso en él. Yo seguía escuchando. Pasaban los minutos. Realmente no sabía que el destino me tenía guardado un espacio para presenciar un evento de pocas.

El evento era singular para la historia de Gotemburgo. Había que darle la bienvenida al primer deán de sexo femenino en la historia de la ciudad. Suecia lleva 50 años aceptando mujeres en el púlpito. Pero está es la primera vez que un deán del sexo femenino tomaba las riendas de la ciudad de Gotemburgo. Se llama Karin Burstrand. En retrospectiva nunca antes había sido un vil inocente observador de algo tan grande. Pero venga ahora sé los hechos del porqué Karin B. llegó al poder.

En todos lados se cuecen habas dicen los gachupines.

Ella reemplaza a un deán que había sido acusado de abuso sexual. El obispo que controla la catedral sabía desde el 2003 que su anterior deán hacía de las suyas con el pito que cuelga entre sus piernas mientras oraba fervorosamente ante Chuy y el obispo oraba ante cristo king que no sucediera otra vez. Ya saben cómo se las gasta la iglesia que rechaza toda ciencia humana y ora con fervor que el pito nunca se paré sin consentimiento alguno de nuestra parte.

Right. So se confirmo ante el público como la primera deán de Gotemburgo femenina tras un escándalo que manchó la ciudad de Gotemburgo debido a unos actos sexuales, well, indebidos. Cómo habrá uno de interpretar tal investidura.

Aunque para ser franco y muy aparte del destino que me llevó ahí fui el único inocente al party que a mi juzgar estuvo bien. En realidad no sabía que se trataba de un evento de reconciliación en el pueblo y simplemente creí que era una vil ceremonia más entre muchas otras. De hecho creí que se trataba de la unción de un obispo what not.

A los suecos les da mucho por cantar y de eso hubo mucho. Había coros de niños y otros de adultos y de parte de la bancada también pegaban el grito al cielo. Hubo toda una procesión en si en donde cada paso era medido. El Obispo hacia de las suyas y al último la deán se presento ante el pueblo y el acto en si fue de hecho si tan solo mero acto protocolario y una muestra de democracia ante el pueblo porque todas las jerarquías que componen la catedral dieron su asentimiento o buena seña de que aceptaban a la deán como líder de la catedral en la ciudad. Le dieron el visto visto bueno ante la plebe. Un dato curioso de este acto protocolario me dejo pensando un poco. La gente que dio el buen visto se conformo de dos grupos. A la izquierda con el Obispo Carl Axel Aurelius como lanza estaba la jerarquía espiritual de la iglesia sueca y a la derecha con la nueva deán el pueblo detrás de ella. Estaba el personal administrativo y demás representantes del pueblo respaldándola. Todo hubiere sido un acto protocolario más ante mis ojos a no ser que cuando la representante finlandés empezó a hablar en finlandés el sistema auditivo de los micrófonos se cayó. Qué coincidencia y qué ironía pensé entre mí.

Me puso a pensar un poco en los actos católicos. Los católicos no tienen costumbre de democracia en su jerarquía. Hay una diferencia. Este baño de pueblo no existe de tal manera en el oficio católico. No de manera en que la estructura democrática tiende a mostrarse al público como lo hicieron en Gotemburgo. Jamas de los jamases habrá tal acto de presencia como lo que presencié. Darle el visto bueno ante la plebe a un deán.

Y así me las gasté el 13 de Septiembre unas cuantas horas que me desbalagué unos minutos que dejé que el destino hiciera de las suyas conmigo. He aquí la historia de los impulsos de una decisión que me llevó como el viento que creemos no tiene consciencia. Valió la pena.

de una de tantas

A Erika

Se me engarrotan los dedos cuando quiero hablar de ti.

Lo curioso del todo es que aún siento el cosquilleo de la emoción electrificar mi cuerpo como aquella vez que te vi cruzar mi camino. No sé cómo describir la emoción, tú sabrás mejor que yo. Los hombres estamos incapacitados para hablar de emociones. Tu estirpe nos ha castrado de hace tiempo esa posibilidad. No quiero entrar en nuestros viejos argumentos de que tú o que yo sobre la evolución de los sexos, solo quiero hablarte con las pocas palabras que tengo a mi disposición. Sé que argumentaras que justo la palabra es la que excluyó a la mujer, sé de antemano tus contra argumentaciones a lo que te confesaré. Y no tengo otro recurso mas que la palabra para decirte lo que solo tus ojos verán.

Las hormigas cruzaban en son, manchando el camino con su química para guiar a las demás. Ese picnic nuestro mostró lo que fue y será. Como las hormigas cuya función es alimentar. Así alimenta esa tarde el hoy.

La reina eres tú. No quiero ser cursi ni quiero que pienses que guardo amor o alguna nostalgia sobre aquel momento que de seguro ni te acuerdas ya.

Lamento el auguro. Es un mal anglosajón que se entromete entre nosotros. Tú, después del todo, has vivido un mundo unipolar mientras que yo he tenido que sufrir varios mundos a la vez.

Como comprender a una persona como la mía. No es fácil. Hace falta osar.

Osar cruzar fronteras tanto físicas como personales.

Es un trabajo amarme. Es un trabajo armarme de valor.

¿Existe la literatura femenina?

¿Existe la literatura femenina? Con esta pregunta entro a una maraña de voces que están en pro y en contra de la mera esencia de la pregunta. Dentro del ramo lingüístico germánico, en este caso para mi, el inglés y el sueco, la medida en que se acepta esto se puede medir mediante el número de ámbitos académicos donde se enseña esto último como materia escolar. A diferencia del mundo hispano, nuestros contrapartes lingüísticos más cercanos a nosotros en las Américas se han abanderado de esta designación literaria y la han llevado a donde apenas si nosotros, con la poca imaginación que tenemos al respecto, pensamos puede ser posible llevarla. Hay instituciones que se dedican exclusivamente a enseñar literatura femenina dentro de la cosmovisión inglesa tanto como sueca. Es decir, la literatura femenina es ampliamente aceptada como tal.

Lo que no queda claro dentro de la cosmovisión hispana es a qué se refieren a literatura femenina. La oposición es ancha. Rosa Montero, por ejemplo, se opone a tal designación y la encuentra un tanto machista, para ella sólo existe la literatura punto. Mi opinión es que dentro del ámbito hispano no es la designación la causante de tanta duda sobre si existe o no existe si no el enfoque de esta última. ¿Se puede decir que hay una literatura femenina dentro de las letras castellanas? Por el momento no siempre y cuando se mantenga en duda su mera existencia. La definición de esta última está aún siendo debatida. La literatura femenina no existe.

Como decía, las voces están enmarañadas en aceptar la existencia de tal. A diferencia de las voces anglosajonas y suecas femeninas, la voz hispana no alcanza a comprender del todo el porqué de una literatura aparte. La vox germánica se apoyó mucho en una teoría de liberación. Por muchos años, se argumentó, el centro de la literatura giraba entorno al hombre y como bien dice Rosa Montero es que cuando el hombre escribe es para la humanidad pero no así con las letras femeninas. He ahí el falso epicentro, se arguyó en muchos círculos académicos donde la lengua del Bardo inglés se discute. No así con la voz hispana, en especial en las voces iberoamericanas. No es sorpresa que estos movimientos se estén moviendo del norte al sur, o por lo menos así lo veo, en especial con mis carnalas las Chicanas de Aztlán. Aunque es menester enfatizar que estas ideas son foráneas y debatidas as we speak entre escritoras meramente monolingües y dentro de países donde el español es lengua oficial.

***

Siempre me ha fascinado la increíble e inalterable capacidad que tienen los anglosajones para ponerse en ridículo y quedarse tan campantes. […]

En cambio, a los hispanos en general, pero sobre todo a los españoles, nos horroriza hacer el ridículo. Tenemos el orgullo en carne viva, y una conciencia tan aguda y enfermiza de nuestra apariencia, de lo que los otros pensarán sobre nosotros y de qué dirán, que preferimos pecar de mudos, paralíticos y sosos de solemnidad. Es decir, preferimos la pasividad total antes que hacer nada que pueda terminar siendo risible. Y así, mientras que en Estados Unidos, por ejemplo, los niños aprenden a hablar en público en las escuelas, y los adultos disfrutan organizando ceremonias, declaraciones y pequeños espectáculos personales en bodas, banquetes y bautizos, nosotros, por lo general, no abrimos la boca ante una audiencia ni aunque os introduzcan un anzuelo. Por no hablar de bailar, o actuar, o hacer el ganso. En España, las personas serias no pueden hacer eso.

El agudo lord Byron sostenía que la larguísima decadencia española había comenzado con el Quijote, y que la obra de Cervantes, que era nuestro icono cultural nacional, nos había hecho un daño terrible al enseñarnos que atreverse a soñar, a perseguir las propias quimeras y a ser distinto sólo conducía al más espantoso y patético de los ridículos. De ahí nuestro orgullo sangrante e hipersensible, nuestro miedo a la mofa tan extremado.

Este pensamiento era una bofetada de Byron, desde luego, pero una bofetada enormemente sabia. Porque es cierto que los españoles estamos atrapados e inmovilizados por un sentido del ridículo desproporcionado y patológico. Y porque también es verdad que la historia se mueve con el impulso loco de los soñadores, de los iluminados, de los extravagantes que no temen ponerse el mundo por montera a la hora de perseguir sus ideales. […]

A nadie le gusta que se rían de él, pero la mayoría de los países ponen el miedo al ridículo en su justo lugar, no es algo paralizador ni aniquilante. Y algunas culturas, como la anglosajona, incluso hacen alarde de ese arranque extravagante, de la rareza visionaria, aunque se absurda.. No les ha ido nada mal cultivando la originalidad, porque ya es bastante difícil cambiar las rutinas del mundo como para detener tu empeño solamente por el miedo a las risas de los demás. Nosotros, mientras tanto, seguimos sentaditos y quietos en un rincón, no vaya a ser que alguien nos mire. Es posible que así no hagamos el ridículo, pero lo que es totalmente seguro es que no haremos nada. (Rosa Montero: El Pais Semanal, 12 de septiembre de 2004.

¿y mi lado femenino? bien gracias.

Hay cosas en las que soy un burro analfabeto. Vivir entre mujeres ha hecho resaltar este aspecto en mi. Mis hijas están creciendo, una de 8 años y otra de 11 me están haciendo ver aspectos sicológicos que jamás hubiere podido entender a no ser que ellas están a mi lado y yo tengo que estar con ellas todos los días.

Hay que distinguir, por ejemplo, entre gritos. Hay que escuchar las variaciones en los decíbeles que un grito de mis hijas causa. Para mi son todos gritos y un grito, en mi cerebro, es una seña de peligro o de que algo está mal. Para mi mujer no. Si alguien pega un grito me saca de mis meditaciones personales mientrás que mi mujer placidamente me dice que ni me moleste. Que es un grito insignificativo, así como si yo hubiere dicho aló en voz normal. Mientrás, yo con las puntas de pelo estilo puercospin por el grito me quedo viéndola cómo es que su vida ni perturbada fue. Cedo ante la sabiduría del oido de mi mujer porque al comprobar los hechos hasta mis hijas aparentan una normalidad y se sorprenden que haya hecho caso como si el grito (de alarma que a mi me pareció) lo hubiese dado yo.

Otra es cuando hablan, las mujeres no hablan para pedir cosas o contarte cosas, las mujeres o te lo sugieren por medio de tonos de voces, que bien no cairía mal un libro de desencripción femenina para saber que es lo que dicen o te mandan señales a medias para ver si uno está alerta o despierto. Es por eso que las palabras de mi shijas parecen nunca dicer lo que uno cree que dicen. Más de una vez me he visto en situaciones donde mis hijas me dicen una cosa y mi mujer me dice que no es así que es todo lo contrario, que dijo X pero que quizó decir Z (what the?) Cuando mi mujer me cuenta cosas es otra cosa, le encanta que use los pronombres interrogativos, qué, cómo, cuándo etc ad infinitum, nada hace más feliz a mi mujer que este spoon feeding de información, para mi exasperación he de decir. Soy norteño y he descubierto que esa fama del norteño mexicano de ser francos y al punto es una verdad, y es así cómo me gusta que me las canten, rápido y al grano. Y al parecer mi shijas están aprendiendo esto también. Otra cosa es cuando ven la tele, estoy casi seguro que los hombres y las mujeres ven la tele de manera diferente. Yo miro tele. Mi mujer y mi hijas hacen analisis de los personajes. Donde yo no le tomo importancia a las palabras ellas miran el aspecto emocional del personaje y sacan conclusiones que, francamente, ha no ser por ellas jamás me doy cuenta que fulano está triste o decepcionado por mangano o que los personajes guardan motivos ocultos. Mi cerebro primitivo sólo pide acción, sangre, violencia, ciencia ficción etc.

Y tal parece que mis hijas están siendo inculcadas en este arte secreto femenil. Hay cosas que no entenderé de ellas jamás así pasen mil años de evolución biológica entre las especies.

y pegó requinto la joms …

Se tenía contemplado abrir con una conferencia titulada “El papel de la mujer en le economía” impartida por la Primera Dama, sin embargo la señora de Fox canceló su visita a Ensenada.

Realmente me hubiere gustado pensar que sintió demasiada presión. ¿Pues de qué avanze se hablaría? En un reciente estudio realizado por el World Economic Forum México queda en 51 lugar, de 58 países que el estudio realizó, en lo que se trata de darle ventajas a la mujeres y se sitúa en compañia con Egipto y otros países represores como Paquistán. La igualdad entre los sexos, en cuestiones laborales, está pero si más que pesima en México [read this] y lástima que no tengamos otro adjetivo más allá del superlativo peor que pesimo porque si no lo usaba y sabría que su uso no sería en vano. El papel de la mujer en le economía en México no existe, period. (aunque ha de notarse el notable papel de María Asunción Aramburuzabala, mas parece ser un caso solitario en ese mar del patriarquismo mexicano)

Ya ni Costa Rica, quedó en 18 lugar. Y es que el femenismo no tiene lugar en nuestra cultura y sabrá dios pa’cuándo se dé, ah, pero eso sí, tenemos a Cristina Rivera Garza apostándole al futuro para que la posteridad diga que ella fue la primera en eso del vello en la mujer [ya le dí carrilla por ello antes aquí], por fortuna Frida Kahlo ya le ganó en ello.

Se trata de una muestra fotográfica de retratos de mujeres retocados digitalmente con vellosidades faciales. Es parte de una reflexión lúdica y trasgresora sobre lo femenino y masculino, en una sociedad ”compulsivamente heterosexual -palabras de Rivera Garza- donde la vellosidad femenina es inaceptable, monstruosa, motivo de miedo o burla”.

En México todavía no llegamos a preocuparnos por esas cuestiones ni son objeto de preocupación estética entre la población. Esas cosas son preocupaciones de burgueses, del otro México que se la vive bien.

A ver cuando alcazamos al país que obtuvo el primer lugar en equidad sexual en el labor, ¿EEUU? No, Suecia.