John Chiang

Estados Unidos: El sorpresivo voto asiático
alejandro maciel

Los Ángeles, Cal., 20 de noviembre (apro).- En silencio, la comunidad asiática de California fue la gran sorpresa electoral del pasado 7 de noviembre. Logró, entre otras cosas, que 19 de los 20 candidatos que lanzaron para puestos de elección popular, triunfaran de manera arrolladora en el estado de California.

Con estos triunfos en posiciones estatales, la comunidad asiática logró aumentar a 20 los funcionarios electos de ese origen, obteniendo la mayor representación política en su historia.

La victoria de John Chiang como contralor estatal atrajo la atención de los medios de comunicación, ya que se convirtió en el primer asiático en ocupar ese puesto. Sin embargo, en otras áreas del gobierno estatal la presencia de esa comunidad es mayoritaria.

La oficina encargada de expedir el número de identificación para que los negocios declaren sus impuestos, llamada State Board of Equalization, está formada por cinco miembros. Después de las elecciones, cuatro de los cinco representantes, son asiáticos. El único puesto en poder de una persona no asiática, no estaba en disputa.


Estas victorias vienen de la mano de un estudio dado a conocer por el Asian American Pacific Legal Center, en el que se revela que el electorado asiático creció de manera espectacular en el sur de California.

A diferencia del voto latino, del que se ha esperado que despierte desde hace más de dos décadas, el voto de la comunidad asiática se ha convertido en la nueva joya que políticos de todos los partidos buscan obtener.

Hasta el mismo Arnold Schwarzenegger tuvo que cortejar a los votantes asiáticos. Durante la campaña de las elecciones primarias de junio, el gobernador, de origen austríaco, lanzó una página de internet en chino, con lo que obtuvo el respaldo de los votantes de ese país.

Este movimiento le valió a Schwarzenegger el apoyo de un grupo conocido como “Las seis compañías chinas”, una de las organizaciones más antiguas y de mayor influencia política en el estado.

Phil Angelides, el excandidato a gobernador del Partido Demócrata, no se quedó atrás. En mayo pasado, durante un mitin de apoyo en el condado de Santa Clara, donde el 54 por ciento de la población es de origen asiático, Christine, la hija de Angelides, lanzó un mensaje a la comunidad en idioma mandarín, arrancando los aplausos pero, sobre todo, los votos de esa comunidad en favor del Partido Demócrata.

La búsqueda del voto asiático tiene un sentido político especial, particularmente en condiciones en las que el resultado es muy cerrado, dice Don Nakanishi, del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad de California en Los Angeles. “Esto no es nuevo, pero hay que recordar que los políticos no sólo buscan su voto, sino también su dinero”.

Y es que entre la comunidad asiática, si algo hay, es precisamente dinero. De acuerdo con estadísticas de la Oficina del Censo, la comunidad asiática tiene el ingreso familiar más elevado de Estados Unidos, con un promedio de 57 mil dólares al año.

Origen multinacional

De acuerdo con datos del Censo 2000, la comunidad asiática de Estados Unidos constituye el 5 por ciento de la población con 11.9 millones de personas, de las que el 20 por ciento (2.7 millones) es de origen chino. Le siguen en importancia la comunidad india y filipina. Entre los tres grupos constituyen el 58 por ciento de todos los asiáticos.

Sin embargo, dependiendo de la región, hay comunidades fuertes, como los vietnamitas, en el condado de Orange, donde se ha formado la mayor comunidad vietnamita fuera de ese país.

Cerca del 50 por ciento de los asiáticos vive en tres estados: California, New York y Hawai. California tiene 4.2 millones y New York 1.2 millones. La mayoría de los asiáticos está concentrada en los suburbios de grandes zonas metropolitanas, como Seattle, Los Angeles, San Francisco, New York, Newark, Washington, Chicago, Houston y Minneapolis-St. Paul. Fuera de esas zonas, se les puede encontrar en las cercanías de los colegios comunitarios y en las universidades

Las ciudades con más asiáticos en Estados Unidos son Nueva York, con 873 mil personas, seguido por Los Ángeles, con 407 mil.

Preocupaciones

Para la comunidad asiática, una de las preocupaciones centrales es el clima de discriminación que viven en Estados Unidos y, aunque éste fenómeno afecta con mucha fuerza a la comunidad latina y afroamericana, en el caso particular de la discriminación y agresiones a la comunidad asiática, esta se remonta hasta el siglo XIX, cuando en 1882 se firmó el Acta de Exclusión China, provocando la persecución y deportación de cientos de miles de chinos que habían trabajado en la construcción del ferrocarril.

De acuerdo con la página de internet La Nación Asiática, encargada de enseñar la historia, tradiciones y estadísticas de la comunidad asiática en Estados Unidos, a lo largo de la historia de éste país, la discriminación contra los asiáticos ha sido sistemática.

“Tal vez el incidente más infame de la historia del racismo anti-asiático fue el confinamiento en campos de concentración de los estadunidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial”, se dice en esa página de Internet.

Uno de los incidentes más gráficos de este clima de acoso, es el asesinato de Vincent Chin, en un bar de Detroit, Michigan, en 1982. Chin fue golpeado por dos hombres blancos (Ronald Ebens y Michael Nitz), quienes le llamaron “japonés” y lo culparon de que las compañías automotrices de Japón eran las responsables de la recesión económica de Estados Unidos y, en consecuencia, del desempleo. A pesar de que Chin intentó escapar, fue golpeado hasta la muerte con un bat de beisbol. Los asesinos recibieron dos años de libertad bajo palabra y una multa de 3,700 dólares. Tal sentencia molestó a la comunidad asiática, y aunque lograron dos juicios más, no hubo justicia.

Este hecho, sin embargo, fue el detonante para la formación de numerosos grupos y coaliciones, cuyo objetivo fue empezar a monitorear los crímenes de odio contra los asiáticos. Desde entonces, grupos como el Asian American Legal Defense Education Fund (AALDEF); Asian Americans United (AAU); Asian Pacific Legal Center; y el Asian Law Caucus, entre otros, han documentado miles de incidentes en su contra.

El informe más completo fue realizado en 1999. Con el título Auditoría de la violencia en contra de los asiáticos estadunidenses, el informe señala que hubo un incremento de un 13 por ciento en los crímenes de odio en contra de esa comunidad en relación con el año anterior.

A lo largo de las dos últimas décadas, estas organizaciones han transformado sus objetivos con el propósito de incentivar la naturalización de los recién llegados y promover la participación en todos los comicios, desde las mesas directivas de distritos escolares, hasta puestos en estados y en el Congreso y Cámara de Representantes.

“Hay una nueva generación de asiático-estadunidenses que están interesados en participar en la comunidad, en el gobierno y en la vida pública”, dijo Chiang, el nuevo contralor del estado, quien agregó que la respuesta de los asiáticos en los comicios es grande, debido a que creen firmemente en que, con su voto, pueden transformar el clima de discriminación que viven en Estados Unidos.

Los resultados han sido espectaculares.

En los últimos cuatro años, el número de votantes asiáticos creció 29 por ciento en el condado de Los Ángeles, mientras que en el condado de Orange, creció 68 por ciento. En California, donde hay alrededor de 22 millones de votantes, el electorado asiático estuvo constituido por 2.5 millones de personas, algo así como el 11 por ciento, constituyéndose en una fuerza muy importante, especialmente en elecciones locales donde se esperaban resultados muy cerrados.

Christine Chen, directora ejecutiva del programa de promoción del voto de la Asociación Asiática Americana y de las Islas del Pacífico (APIA, por sus siglas en inglés) con sede en Washington, aseguró que los ojos de los asiáticos de Estados Unidos estaban puestos en el sur de California, ya que se sabía que iba a haber una fuerte participación. “Ahora que hemos visto lo que pasó en California, vamos a interpretar el modelo y lo vamos a aplicar en otras áreas”, dijo Chen.

La directora ejecutiva de APIA asegura que, con el incremento en los esfuerzos de movilización, la tarea ahora es garantizar que cada uno de los votos sea contado, ya que desafortunadamente APIA ha documentado conductas discriminatorias de individuos e instituciones, entre ellas, boletas electorales mal traducidas y escasez de traductores, lo cual es crítico en ambos casos, ya que se ha demostrado que los electores asiáticos dependen hasta un 68 por ciento de materiales electorales traducidos para poder votar.

Para asegurar que no habría trucos, en las elecciones del pasado 7 de noviembre, APPIA y AALDEF extendieron el proyecto de protección del voto con más de 500 abogados, estudiantes de derecho y voluntarios que recorrieron las casillas de ocho estados, para garantizar la asistencia jurídica a los votantes asiáticos, en su propio idioma, especialmente en las zonas donde se logró aumentar el número de ciudadanos registrados para votar por primera vez, o donde tradicionalmente los votantes asiáticos han sido víctimas de intimidación y ataques.