Las 5 de la tarde

¡toro!

Coqueteo.

Coquetear es torear.

Con la mirada bien fija

Tantear la vuelta a dar,

Con movimientos sensuales,

Al cuerpo, mente y alma.

Enardeciéndose uno al otro

En brama-dos.

Temiendo ambos

La mirada clavada,

Al filo de la vida.

En esta gran corrida.

Y con un sutil advertir,

Desde la esquina de un ojo dejar ir,

El afilado deseo de sangre carnal.

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